La Municipalidad de Corrientes decidió intensificar los controles de tránsito en todo el ejido urbano con el objetivo de prevenir accidentes viales y reducir una problemática que en los últimos años adquirió mayor gravedad. La medida fue dispuesta por el intendente Claudio Polich y forma parte de una estrategia integral que involucra a distintas áreas municipales, orientada a mejorar la seguridad vial, ordenar el flujo vehicular y disminuir el número de personas que ingresan a los centros asistenciales como consecuencia de siniestros de tránsito.

La decisión de reforzar los operativos se apoya en un cambio significativo en las dinámicas de movilidad urbana, marcado por el crecimiento del uso de motovehículos como principal medio de transporte entre los vecinos de la capital correntina. Este fenómeno, que se consolidó en los últimos años por razones económicas y de practicidad en la circulación urbana, generó a su vez un incremento en la participación de motocicletas en los accidentes de tránsito registrados en la ciudad.

De acuerdo con los datos relevados por el municipio, el 70 por ciento de los siniestros viales registrados en Corrientes involucra motocicletas, lo que posiciona a los motovehículos como protagonistas de la mayoría de los incidentes. En estos episodios no solo resultan afectados los conductores, sino también sus acompañantes, quienes con frecuencia padecen lesiones de diversa gravedad como consecuencia de la exposición que implica circular en vehículos de dos ruedas.

CONTROLES INTENSIVOS Y USO DE TECNOLOGÍA

En ese contexto, el intendente Claudio Polich dispuso intensificar los operativos de control en toda la ciudad, con especial atención en las zonas consideradas críticas por su volumen de circulación o por la recurrencia de accidentes. La estrategia contempla una fiscalización permanente que se desarrollará todos los días y en distintos turnos, con el propósito de incrementar la presencia de agentes de tránsito y reforzar el cumplimiento de las normas básicas de circulación.

Dentro de ese esquema de control, uno de los ejes centrales es la exigencia del uso de casco por parte de motociclistas y sus acompañantes, así como la utilización obligatoria del cinturón de seguridad en los automovilistas.

El municipio también dispuso el fortalecimiento del sistema de cámaras de vigilancia urbana, con el fin de detectar infracciones y ampliar la capacidad de fiscalización del tránsito en diferentes puntos de la ciudad.“En los últimos dos años se registraron casi 5 mil siniestros viales, con una fuerte incidencia en menores de edad, y esa es una realidad que debemos conjurar con todas las herramientas a nuestro alcance”, expresó el jefe comunal al referirse al contexto que motivó la implementación de estas medidas.

Las acciones son coordinadas por la Secretaría de Movilidad y Seguridad Ciudadana, que tiene a su cargo la planificación de los operativos y la supervisión del cumplimiento de las normas de tránsito.

En ese marco, los inspectores verifican el uso de casco reglamentario en motociclistas, la utilización del cinturón de seguridad en automovilistas y la portación de la documentación obligatoria para circular.El sistema de control se complementa con el uso de tecnología de videovigilancia, mediante la incorporación de nuevas cámaras de alta resolución conectadas al Centro de Monitoreo Municipal (COM).

Estas herramientas permiten detectar distintas infracciones, entre ellas el estacionamiento en doble fila, la obstrucción de garajes, la falta de casco en motociclistas y la ausencia de espejos retrovisores en motovehículos, ampliando la capacidad de control en tiempo real.

IMPACTO EN EL SISTEMA DE SALUD

Entre las conductas que serán objeto de una fiscalización más estricta se encuentra el cruce de semáforos en rojo por parte de cualquier tipo de vehículo, una infracción considerada de alto riesgo en términos de seguridad vial. A través de la videovigilancia y de la presencia de agentes en la vía pública, el municipio busca desalentar estas prácticas y contribuir al ordenamiento del tránsito en la capital correntina.

Los datos estadísticos aportados por la Municipalidad de Corrientes, elaborados a partir de información del Ministerio de Salud de la Provincia correspondiente a los años 2024 y 2025, reflejan la magnitud del problema.

En ese período se registraron 4.930 accidentes de tránsito en la ciudad, de los cuales 3.435 involucraron motocicletas, lo que equivale al 70 por ciento del total de los siniestros.La situación también tiene un impacto directo en el sistema sanitario.

En el mismo período, el Hospital Pediátrico de Corrientes atendió a 839 niños que estuvieron involucrados en accidentes de tránsito. De ese total, el 54 por ciento se trasladaba en motocicleta al momento del siniestro, y la edad promedio de los menores afectados se ubicaba entre los 8 y los 9 años.

Frente a este panorama, las autoridades municipales sostienen que el fortalecimiento de los controles viales no solo busca ordenar la circulación urbana y prevenir nuevos accidentes, sino también reducir la presión sobre los servicios de emergencia y las guardias hospitalarias, que en los últimos años registraron un aumento sostenido en la atención de traumatizados vinculados a siniestros de tránsito.