En la ciudad de Mercedes crece el malestar social ante la paralización de una obra pública destinada a la intervención interior de la Iglesia “Nuestra Señora de las Mercedes”, un proyecto que contemplaba trabajos de instalación eléctrica y pintura en su tercera etapa, con un presupuesto oficial que supera los 434 millones de pesos.

La obra, impulsada por el Instituto de Vivienda de Corrientes (INVICO) y financiada con fondos provinciales, tenía un plazo de ejecución estipulado en 150 días y estaba a cargo de la empresa Verges S.A., bajo la supervisión técnica del ingeniero Pablo E. Verges y la inspección del arquitecto Gustavo A. Alarcón.

Sin embargo, según denuncian vecinos de la ciudad, el proyecto se encuentra paralizado desde hace casi tres años, lo que ha generado una creciente indignación en la comunidad mercedeña. La situación no solo implica el deterioro de una intervención clave para uno de los espacios religiosos más emblemáticos de la ciudad, sino también cuestionamientos sobre el uso de los recursos públicos asignados.

“Los mercedeños estamos indignados y estamos haciendo que se viralice nuestro pedido. Es una vergüenza”, expresaron vecinos, quienes comenzaron a difundir el reclamo en redes sociales con el objetivo de visibilizar el estado de abandono de la obra.

La iglesia “Nuestra Señora de las Mercedes” constituye un punto central en la vida cultural, histórica y espiritual de la ciudad, por lo que la interrupción de los trabajos impacta directamente en la comunidad, tanto en lo simbólico como en lo funcional.

El cartel de obra, aún visible en el lugar, detalla las características del proyecto, el monto asignado y los responsables técnicos, lo que contrasta con la falta de avances visibles en el sitio y refuerza el reclamo ciudadano por explicaciones y definiciones concretas.

En este contexto, los vecinos exigen respuestas por parte de las autoridades provinciales y del organismo ejecutor, así como la reactivación urgente de los trabajos o, en su defecto, una rendición clara sobre el estado actual del proyecto y los fondos invertidos.

La situación se suma a una serie de reclamos locales vinculados a obras inconclusas, en un escenario donde la demanda por transparencia y cumplimiento de los plazos adquiere cada vez mayor relevancia en la agenda pública de la comunidad.