El docente, abogado, doctor en Derecho e historiador Enrique Eduardo Galiana, entrevistado en Historias para Contar, con la conducción de Jacinto Méndez Capurro, Inés Bobadilla y José Ignacio de Los Reyes, y la producción de InfoDuarte servicios de comunicación, por LT7 AM 900 e Infodradio 106.3 FM, enfatizó que la Revolución de Mayo fue el desenlace de un proceso político iniciado en 1808, cuando los virreinatos americanos comenzaron a cuestionar el vínculo de representación con la corona española tras la invasión napoleónica a España.

En ese contexto, explicó que la caída de la autoridad monárquica abrió una discusión profunda acerca del origen del poder político y la legitimidad del gobierno en América. Según precisó, el conflicto no surgió de manera espontánea en mayo de 1810, sino que fue el resultado de debates desarrollados en tertulias, cafés, logias y espacios intelectuales donde comenzaron a consolidarse las ideas emancipadoras.

Galiana contextualizó que las Cortes de Cádiz constituyeron un punto central en aquella discusión política, debido a la desigual representación otorgada a América respecto de España. “A América le dan 13 diputados hasta ahí, cuando América tenía 20 millones de habitantes y España tenía 2 millones”, afirmó, al describir la desigualdad institucional que impulsó las tensiones entre los territorios americanos y la península. A partir de ese escenario, señaló que comenzó a consolidarse una disputa sobre la soberanía y el derecho de los pueblos americanos a ejercer autoridad en ausencia del rey Fernando VII, prisionero de Napoleón.

En su reconstrucción histórica de la Semana de Mayo, Galiana destacó el papel desempeñado por figuras como Juan José Castelli, Juan José Paso, Manuel Belgrano y los denominados “chisperos”, Domingo French y Antonio Beruti. Sobre el debate del Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810, recordó la intervención del obispo Benito Lué y Riega, quien sostuvo: “Mientras haya un solo español ese español debe gobernar los virreinatos en nombre de Fernando VI”. Frente a esa posición, Galiana citó la respuesta de Castelli: “El poder puede venir de Dios o del pueblo, pero cuando el soberano no cumple porque está prisionero o ha desaparecido, el poder revierte en el pueblo”. Para el historiador, allí quedó expresada la base doctrinaria de la soberanía popular que luego marcaría el proceso independentista rioplatense.

El profesor universitario también explicó que la escarapela celeste y blanca surgió inicialmente como un distintivo de identificación política utilizado por los partidarios de la revolución. Señaló que los colores provenían de la simbología borbónica y no de una concepción nacional previa. Asimismo, remarcó que la denominada Primera Junta presidida por Cornelio Saavedra no fue en realidad el primer gobierno surgido tras la revolución, ya que inicialmente Baltasar Hidalgo de Cisneros había continuado encabezando una junta de gobierno hasta ser desplazado por la presión popular y militar del 25 de mayo.

LA REVOLUCIÓN COMO PRINCIPIO REPUBLICANO

Galiana afirmó que la Revolución de Mayo representó el nacimiento de principios fundamentales del sistema republicano argentino. “La Revolución de Mayo representa la aparición de la escarapela nacional, representa la soberanía popular, representa la división de los poderes, representa la responsabilidad de los magistrados y representa la resistencia a la opresión”, expresó. En ese sentido, vinculó directamente el proceso revolucionario de 1810 con los fundamentos constitucionales posteriores y con la organización institucional del país.

El historiador hizo especial referencia a la figura de Mariano Moreno y al denominado decreto de supresión de honores, mediante el cual se buscó limitar los privilegios heredados del sistema virreinal. Según explicó, Cornelio Saavedra conservaba prerrogativas similares a las del antiguo virrey hasta que Moreno impulsó medidas destinadas a afirmar el principio de igualdad republicana. “Señores, somos una república y tenemos que ser tratados todos por igual”, recordó Galiana al citar el espíritu político de aquel decreto.

En su análisis, también relacionó la Revolución de Mayo con el artículo 36 de la Constitución Nacional y con la tradición constitucional correntina. “La resistencia a la opresión está en la Constitución Nacional”, señaló, para luego recordar que Corrientes tuvo participación decisiva en la incorporación de principios vinculados a la limitación del poder público. “Los que otorguen la suma del poder público, personas o legislaturas o congresos y las facultades extraordinarias, quienes la consientan, son infames traidores a la patria”, afirmó al citar el artículo 29 de la Constitución Nacional, cuya raíz histórica ubicó en la Constitución correntina de 1842.

Galiana remarcó además que la memoria histórica debe ser enseñada a las nuevas generaciones como parte esencial de la formación ciudadana. Sostuvo que la comprensión del proceso revolucionario no debe limitarse a una repetición escolar de fechas y nombres, sino a la comprensión de las disputas políticas e institucionales que dieron origen al Estado argentino. Desde esa perspectiva, insistió en que los conceptos de soberanía, división de poderes y responsabilidad institucional siguen teniendo plena vigencia en la actualidad democrática.

CORRIENTES, MEMORIA Y PATRIMONIO HISTÓRICO

Durante la entrevista, Galiana también desarrolló aspectos vinculados a la historia urbana y patrimonial de Corrientes. Al referirse al actual Colegio Nacional, explicó que el edificio funcionó anteriormente como convictorio de los jesuitas y que en ese lugar estuvo ubicado el primer cementerio de la ciudad. Según indicó, el sector tenía una ubicación estratégica antes de la modificación de la costa producida por las obras de la Costanera durante el siglo XX.

El historiador sostuvo que distintos espacios emblemáticos de la capital correntina fueron construidos sobre antiguos cementerios. En ese sentido, mencionó el área donde actualmente funcionan la Casa de Gobierno y la Legislatura provincial. “En vez de sacar a los muertos se construyó encima”, afirmó al describir las transformaciones urbanas de la ciudad. También recordó la existencia de un túnel subterráneo en el antiguo Colegio Nacional que conectaba con el río y que posteriormente fue clausurado.

En otro tramo de la conversación, Galiana explicó cómo llegó la noticia de la Revolución de Mayo a Corrientes. Señaló que la comunicación se produjo en junio de 1810 mediante el sistema del correo real y destacó el papel de García de Cossio, uno de los primeros abogados correntinos vinculados a la Real Audiencia. Además, describió el recorrido del correo desde Buenos Aires hasta Corrientes y contextualizó el funcionamiento de las antiguas postas que articulaban el territorio rioplatense en tiempos coloniales.

IDENTIDAD, EDUCACIÓN Y CULTURA CÍVICA

Galiana también reflexionó sobre los cambios culturales y sociales de la actualidad, particularmente en relación con la lectura y la educación. “La gente dejó de leer y el cerebro se está chiscando”, afirmó, al advertir sobre las consecuencias de la pérdida de hábitos de lectura y escritura. En ese sentido, sostuvo que el avance de la inteligencia artificial no reemplaza la formación intelectual humana y remarcó la importancia de mantener prácticas vinculadas al pensamiento crítico y al desarrollo cognitivo.

El profesor universitario vinculó además la educación con la construcción ética de la ciudadanía y con la preservación de los valores republicanos. Hacia el cierre de la entrevista, expresó: “Que la patria la sientan en el alma y que sean decentes, correctos, honestos”.