La FIFA confirmó que la selección argentina enfrentará a Inglaterra con la camiseta alternativa azul en la semifinal del Mundial 2026, una decisión adoptada durante la reunión de coordinación realizada este lunes entre representantes de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), de la Federación Inglesa (FA) y autoridades del organismo rector del fútbol mundial.
De este modo, el conjunto dirigido por Lionel Scaloni volverá a vestir la casaca azul en un compromiso de máxima trascendencia, mientras que el equipo conducido por Thomas Tuchel utilizará su tradicional camiseta blanca. El encuentro se disputará el próximo miércoles a las 16 y definirá a uno de los finalistas de la Copa del Mundo.
La elección de la indumentaria remite inevitablemente al histórico enfrentamiento de los cuartos de final del Mundial de México 1986, cuando Argentina derrotó por 2 a 1 a Inglaterra con una camiseta azul que quedó inmortalizada por la actuación de Diego Armando Maradona. La decisión reglamentaria de la FIFA reaviva esa referencia histórica, aunque responde exclusivamente a los criterios establecidos para la asignación de uniformes en cada encuentro. Inglaterra, por su parte, volverá a utilizar la camiseta blanca con la que disputó cinco de los seis partidos que lleva jugados en esta edición del certamen.
Durante el Mundial 2026, Argentina utilizó la camiseta alternativa en una sola oportunidad, durante la victoria por 3 a 1 frente a Jordania en el cierre de la fase de grupos del Grupo J. Inglaterra, en tanto, únicamente dejó de vestir su uniforme blanco en el encuentro frente a Panamá, cuando utilizó una camiseta roja y obtuvo un triunfo por 2 a 0. La semifinal representará la cuarta ocasión en la que la selección argentina enfrente a Inglaterra en un Mundial utilizando la tradicional camiseta azul.
LOS ANTECEDENTES MUNDIALISTAS
La historia de los cruces mundialistas entre ambas selecciones muestra diferentes elecciones de indumentaria según las circunstancias reglamentarias de cada torneo. El primer antecedente corresponde al Mundial de Chile 1962, cuando Argentina cayó por 3 a 1 frente a Inglaterra durante la fase de grupos vistiendo una camiseta azul de mangas largas, adecuada a las bajas temperaturas del invierno chileno. Posteriormente igualó sin goles frente a Hungría y quedó eliminada en la primera ronda.
En el Mundial de Inglaterra 1966, ambos seleccionados volvieron a enfrentarse en los cuartos de final y Argentina utilizó su camiseta titular celeste y blanca. Aquel encuentro quedó marcado por la derrota por 1 a 0 y, especialmente, por la polémica expulsión del capitán Antonio Rattín, quien protagonizó uno de los episodios más recordados de la historia de los Mundiales al sentarse sobre la alfombra destinada a la reina Isabel II y retorcer posteriormente el banderín del córner durante su salida del campo de juego.
Veinte años más tarde llegó uno de los partidos más emblemáticos de la historia del fútbol. En los cuartos de final de México 1986, Argentina derrotó 2 a 1 a Inglaterra con la camiseta azul gracias a los dos inolvidables goles convertidos por Diego Armando Maradona, conocidos mundialmente como “La Mano de Dios” y el “Gol del Siglo”. Más adelante, en Francia 1998, la selección argentina volvió a vestir la camiseta alternativa azul y eliminó a Inglaterra en la definición por penales tras igualar 2 a 2. El antecedente más reciente corresponde al Mundial de Corea-Japón 2002, cuando Argentina utilizó la camiseta titular y perdió por 1 a 0 frente a un conjunto inglés que, en esa oportunidad, vistió una camiseta roja.
EL CRITERIO REGLAMENTARIO DE LA FIFA
La asignación de las camisetas en los partidos mundialistas responde a un procedimiento reglamentario establecido por la FIFA y no a decisiones deportivas o simbólicas. En este caso, Inglaterra figura como Equipo A por ocupar la parte superior del cuadro de semifinales, condición que le otorga prioridad para conservar su uniforme principal. No obstante, el organismo internacional puede modificar la combinación de indumentarias cuando resulte necesario para garantizar un adecuado contraste visual entre ambos equipos y también respecto de los árbitros.
El reglamento oficial establece: “A más tardar un mes antes del inicio de la competición final, la FIFA informará a los equipos los colores que deberán utilizar en cada partido de la fase de grupos. Siempre que sea posible, la preferencia de la FIFA es que cada equipo vista sus colores principales, tal como fueron declarados en el formulario de colores del equipo”. La normativa añade que, si existiera riesgo de confusión entre los colores, la FIFA aplicará un orden de prioridades para determinar los uniformes y podrá disponer que uno o ambos equipos utilicen combinaciones alternativas.
Asimismo, la reglamentación señala: “Si fuera necesario, uno o ambos equipos podrán tener que utilizar una combinación de sus uniformes titulares y alternativos, ya sean de jugadores de campo o de arqueros, o bien cada equipo podrá tener que jugar con sus colores alternativos, independientemente de si figura como Equipo A o Equipo B”. También dispone que “la FIFA confirmará los colores de juego a las Asociaciones Miembro Participantes antes del inicio de cada partido. Los colores serán revisados durante la Reunión de Coordinación del Partido por el Director del Partido de la FIFA. La asignación de colores decidida por la FIFA será definitiva”.
