La Municipalidad de Corrientes trasladó al Parque Industrial Santa Catalina la sede del segundo remate público de vehículos y otros bienes en desuso, previsto para el viernes 16 de octubre, a las 9. La modificación responde al alto interés generado por la convocatoria y a la demanda inicial registrada tras su difusión.
Según informó el municipio, el nuevo espacio permitirá recibir a vecinos, oferentes y demás interesados en condiciones más adecuadas para el desarrollo de la subasta. El cambio de lugar también comprende la exhibición previa de los bienes, que se realizará en el mismo predio, con el propósito de facilitar el acceso y la observación de los elementos que serán puestos a consideración durante la jornada.
La exhibición se llevará a cabo el miércoles 14 y el jueves 15 de octubre, en dos franjas horarias, de 9 a 11 y de 15 a 17. Durante esas jornadas, los interesados podrán inspeccionar las unidades y los demás bienes antes del remate. La convocatoria incluye 26 motocicletas, entre las que se encuentra un cuatriciclo, en su mayoría procedentes del área de Tránsito luego de la última renovación de vehículos.
A ese conjunto se sumarán seis vehículos, incluida una camioneta, dos remolques para el transporte de equinos, un semirremolque y una máquina fabricante de baldosas. La diversidad de los elementos incluidos en la subasta comprende unidades de transporte y equipamiento que dejaron de cumplir funciones operativas dentro de la administración municipal.
LOS BIENES EN SUBASTA Y LOS ANTECEDENTES DE LA MEDIDA
La subasta estará nuevamente a cargo de los martilleros públicos Sebastián Armando Vallejos, matrícula profesional 11, y Joaquín Manuel Vallejos, matrícula profesional 79. De acuerdo con la información oficial, el día del remate deberá abonarse el 10% correspondiente.
La iniciativa forma parte de la política de administración del patrimonio municipal impulsada por la gestión del intendente Claudio Polich, a partir de un relevamiento que permitió identificar bienes fuera de servicio, dados de baja o que ya no cumplían una función operativa. El procedimiento busca ordenar el patrimonio, liberar espacios ocupados por esos elementos y convertir los activos desafectados en recursos económicos que puedan destinarse al fortalecimiento de los servicios públicos.
El antecedente inmediato de esta convocatoria es la primera subasta municipal, realizada el 27 de junio en el Parque Industrial Santa Catalina, que constituyó la primera experiencia de estas características en 25 años.
Aquella jornada contó con una amplia participación de vecinos, empresarios y oferentes, y permitió recaudar alrededor de 54 millones de pesos para las arcas municipales.
