El Senado de la Nación Argentina aprobó en general el proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei, en una sesión que se extendió entre el 10 y el 12 de febrero de 2026 y que se caracterizó por su intensidad y prolongación. La iniciativa obtuvo media sanción con 42 votos a favor y 30 en contra, sin abstenciones, tras más de 14 horas de debate en el recinto, en una de las discusiones parlamentarias más extensas del año.
La votación en general implicó la aprobación del proyecto en su totalidad, habilitando así el tratamiento en particular de cada uno de sus apartados. Este paso es clave en el procedimiento legislativo argentino, ya que permite que el articulado sea examinado y eventualmente modificado de manera desagregada, título por título o artículo por artículo, conforme a la dinámica de mayorías y acuerdos construidos en el recinto.
El proyecto aprobado en general constituye una de las principales iniciativas legislativas del Poder Ejecutivo para 2026, enmarcada en una agenda de modernización de las relaciones laborales. La media sanción en el Senado habilitó el inicio de la etapa de votación particular, instancia en la que se introdujeron ajustes y se verificó la solidez de los respaldos obtenidos por el oficialismo y sus aliados.
La sesión estuvo atravesada por negociaciones de último momento y por la previsión de más de 50 modificaciones a lo largo del tratamiento particular. En ese contexto, el oficialismo logró sostener la mayoría necesaria para avanzar con la iniciativa, mientras que la oposición concentró sus esfuerzos en proponer cambios específicos en los capítulos considerados más sensibles.
VOTACIÓN EN PARTICULAR Y VARIACIONES POR TÍTULO

Tras la aprobación en general, el Senado procedió a la votación en particular del proyecto de “Ley de Modernización Laboral”, modalidad que implicó el análisis y la votación de cada uno de los 26 títulos que componen la iniciativa.
De acuerdo con el escrutinio difundido, todos los títulos fueron aprobados con mayoría, aunque con diferencias en los resultados parciales. El Título I obtuvo 41 votos a favor y 30 en contra, con una abstención; el Título II fue aprobado por 41 votos contra 31; el Título III alcanzó 44 votos positivos y 28 negativos; el Título XIV registró 40 votos a favor y 32 en contra; y el Título XXVI, último en tratarse, obtuvo 38 votos afirmativos y 31 negativos.
En ningún caso se rechazó un título completo, lo que consolidó el avance integral del texto consensuado entre el oficialismo y bloques aliados o dialoguistas.
Durante el tratamiento en particular, la oposición intentó introducir artículos propios y modificaciones más profundas en materias vinculadas con derechos sindicales, plazos y mecanismos de implementación. Sin embargo, esas propuestas fueron rechazadas por la mayoría oficialista, que mantuvo como base el texto previamente negociado, con ajustes técnicos y de redacción en artículos puntuales para facilitar su aprobación.
MODIFICACIONES Y CONTENIDO DEL PROYECTO
El texto que llegó al recinto ya incorporaba al menos 28 modificaciones respecto del proyecto original, producto de acuerdos previos con sectores aliados, gobernadores y actores sindicales. Estas alteraciones incluyeron la eliminación de un artículo sobre reducción del Impuesto a las Ganancias para empresas, la derogación de estatutos especiales con un plazo de 180 días para negociar nuevos convenios colectivos y la división del aporte al Fondo de Asistencia Laboral en 1 % para grandes empresas y 2,5 % para pequeñas y medianas.
Asimismo, se dispuso mantener aportes sindicales obligatorios por dos años con topes al 2 %, y se descartó la posibilidad de utilizar billeteras virtuales para el pago de salarios, confirmando la bancarización como única modalidad. Estas concesiones buscaron mitigar objeciones y asegurar apoyos sin alterar la lógica central de la reforma.
En cuanto al contenido sustancial, el proyecto aprobado mantiene los ejes principales impulsados por el Ejecutivo, entre ellos la flexibilización del régimen de indemnizaciones por despido con nuevos mecanismos de cálculo y posibilidad de pago en cuotas, la creación del Fondo de Asistencia Laboral con aportes diferenciados según el tamaño de la empresa, modificaciones a los trámites judiciales laborales y la ampliación de servicios esenciales en el marco de regulaciones sobre huelga.
También se contemplan cambios en jornadas laborales, períodos de prueba, licencias y modalidades de negociación contractual por empresa, más allá de los convenios colectivos sectoriales. Aunque se incorporaron ajustes técnicos durante la sesión, no se produjeron reversiones de los ejes centrales ya acordados, consolidándose un texto que ahora será girado a la Cámara de Diputados para su tratamiento definitivo, donde podrían introducirse nuevas modificaciones antes de la eventual sanción de la ley.
