El Senior Master octavo dan de Taekwondo ITF y fundador y presidente de la Asociación Civil Academia Superior de Taekwondo, Jorge De Marchi, entrevistado en “Historias para contar”, conducido por Rubén Duarte e Inés Bobadilla, con la colaboración de Jacinto Méndez Capurro, se emite por LT7 Radio Provincia de Corrientes AM 900, en simultáneo con InfoD Radio FM 106.3. repasó los orígenes y la evolución de esta disciplina en Corrientes

Señaló que su práctica se sustenta en principios como la cortesía, la integridad, la perseverancia, el autocontrol y el espíritu indomable, y explicó que el taekwondo llegó a Corrientes desde Paraguay en 1972.

El Senior Master octavo dan destacó su utilización como herramienta de formación, especialmente entre niños y adolescentes, y precisó que, actualmente el 75% de los practicantes de su asociación son niños, el 15% adolescentes y el 10% adultos.

De Marchi también recordó su trayectoria de alrededor de cinco décadas vinculada a las artes marciales, su experiencia como instructor durante ocho años en la Escuela de Policía y la organización de competencias internacionales, entre ellas dos campeonatos mundiales, e informó que se prepara para rendir el noveno dan

—Hola, hola. Muy buenas tardes. Aquí estamos junto a ustedes para compartir otro capítulo de Historias para contar, transmitiendo por LT7 Radio Provincia de Corrientes, AM 900, con estudios centrales aquí en La Rioja 743, y en simultáneo con InfoDRadio FM 106.3. En Historias para contar tenemos hoy la visita del señor Jorge De Marchi. Él es Senior Master, octavo dan de Taekwondo ITF, fundador y presidente de la Asociación Civil Academia Superior de Taekwondo. Jorge, muy buenas tardes. ¿Cómo está usted?
—Buenas tardes. Muy bien y, bueno, muchas gracias por la invitación.

—Queremos contarle a la audiencia cómo se inician las artes marciales en Corrientes, cómo llega particularmente el taekwondo, obviamente, ¿no?, y cuándo se hace conocida esta práctica y cuándo también, creo que sobre todo los jóvenes, se van prendiendo a esta disciplina.
—Bueno, a ver. Las artes marciales tienen muchos años de existencia, sobre todo las de carácter chino y japonés. Para ser más precisos, son muchas las artes marciales, pero para hablar del kung fu, del karate, por ejemplo, para que se entienda: el kung fu chino, el karate japonés y el taekwondo. Este es el arte más nuevo que hay en el mundo. Se crea ya por el 11 de abril del año 1955. Lo crea un general del Ejército de Corea, Choi Hong Hi, con quien tuve el honor de cursar con él y rendir para cuarto dan también en el año 1996, en Tucumán. Y bueno, entonces el taekwondo es de lo más nuevo que tenemos en artes marciales, pero gustó tanto, impactó tanto en el mundo, que hoy es el arte más practicado del mundo.

—En general, las películas de Bruce Lee, en su momento, incidieron en esta preferencia de la gente hacia las artes marciales.
—Bueno, sí, sí, por supuesto. Lo que hizo Bruce Lee en el cine es algo que todos íbamos a ver: películas de Bruce Lee. Yo por esos años de las películas de Bruce estaba en Goya, cursando la escuela secundaria.

—Usted es de Goya,
—De la zona rural de Goya, cerca de Colonia Carolina. Mi papá nació ahí, mi abuelo también, mi bisabuelo se arraigó ahí porque era italiano. Y entonces, bueno, vine para hacer toda la primaria. Hice toda la primaria en el campo, terminé de hacerla en el campo y la secundaria la hice en Goya. Y bueno, comencé la secundaria en el año 1973 hasta 1979, que me recibí en una escuela técnica. Y bueno, obviamente que en esa época de mi secundaria íbamos al cine, al Cine Italiano y al Cine Solario, los dos cines de…

—Ah, claro. Sí, sí.
—Y bueno, hacían generalmente los lunes y los martes los matinés, los continuados, eso, y eran infaltables las películas de cowboy y las de artes marciales. De artes marciales eran las acciones que a nosotros nos gustaban, ¿no? Y bueno, entonces ver una película de Bruce Lee era para mí una locura. Y yo ya comencé a practicar en el club un estilo de arte marcial que no era taekwondo. O sea, que yo cuando vengo a Corrientes ya vine con una base de artes marciales, de lo que era un arte marcial. Aparte, hice un poquito de boxeo en el Club Huracán, que también había en Goya. Y cuando comencé el taekwondo, allá por los años 80, en Corrientes, yo ya tenía cierta formación.

“En Argentina, el taekwondo se introduce en el año 1967”

—¿Y en Goya con quién comienza?
—Allí había un profesor que era un correntino de Paso de los Libres, que estuvo mucho tiempo en Mar del Plata, ya fallecido. Se llamaba Edmundo Escobar y él enseñaba hapkido, que es un arte marcial coreano también. Y bueno, así comencé y vine a Corrientes. Y en Corrientes se introduce el taekwondo, desembarca en Corrientes a través de algunos de los primeros instructores que trajeron el taekwondo a Corrientes y Resistencia, Chaco. Eran paraguayos, allá por marzo del año 1972.

—O sea que el taekwondo llega a Corrientes desde el Paraguay.
—Desde el Paraguay. Los paraguayos comienzan a practicar años antes con los coreanos, que eran los introductores del taekwondo. En Argentina, el taekwondo se introduce en el año 1967 con tres coreanos que vinieron en barco: Han Chang Kim, Nam Sung Choi y Jung Doo Chun. Uno ya es fallecido y los otros dos viven todavía. Han Chang Kim está en Buenos Aires, está muy viejito; Nam Sung Choi falleció y Jung Doo Chun vive en Estados Unidos.

—¿Y cómo fue que coincidió esta experiencia tuya en Tucumán que nos decías recién?
—Bueno, comencé a practicar en esa época que le dije, ya por los 80, y en el 96 nos vamos. Yo ya tenía el tiempo para rendir para cuarto dan y entonces, junto con unos compañeros de acá, fuimos a hacer un curso. Dos compañeros más conmigo, que son médicos, Javier Lescano y José Turpín, que ellos no se dedicaron… Hasta cuándo. Fuimos y rendimos allá con el general Choi, que vino desde Canadá, porque en Canadá estaba con su hijo, Master Choi Jung Hwa, y algunos maestros argentinos que estaban. Hicimos un curso en el Club del Grano, me acuerdo, y rendimos en el Hotel Gran Tucumán, que está frente a esa plaza grande. Creo que es la Plaza de la Independencia o la Plaza de Julio, algo así se llama. Plaza 9 de Julio de Tucumán. Un hotel muy lindo, cinco estrellas, y rendimos para cuarto dan. Pero yo, años anteriores, ya había hecho un curso en Buenos Aires con el general, así que tuve la experiencia de estar con el creador y graduarme en ese momento. En 1996, para cuarto dan. O sea, ya hace 30 años.

—Qué histórico eso, ¿no?
—Y sí. Bueno, y ahora estoy a punto de rendir para noveno dan. Estoy ahí. Ya tengo los cursos, las capacitaciones, el tiempo para rendir para mi última graduación, que es noveno dan, que estoy viendo. Tengo dos propuestas, tres en realidad: una en octubre, en Tarragona, que es una ciudad que está a 50 kilómetros de Barcelona; en noviembre, 5, 6 y 7, en Montevideo, Uruguay; o bien el año que viene en Perú, en Lima. Creo que me voy a decidir. Todavía no, me estoy preparando. Voy a ver. Podría ser ahora, en noviembre, en Montevideo. Juntos, 30 años después, podría tener la posibilidad de rendir para mi última graduación.

“Tae, en coreano, es pie; kwon es mano, y do es arte o camino”

—¿Cuál es el símbolo o el significado del taekwondo? Tanto en su concepto de disciplina como en la etimología del nombre.
—Bueno, la etimología del nombre: tae, en coreano, es pie; kwon es mano, y do es arte o camino. Se refiere como un arte con mucha filosofía, con muchos principios, con mucho arraigo hacia dentro del practicante. Uno no tiene que salir de ahí. El do es lo que te marca el camino. En realidad, todas las artes marciales tienen el do: aikido, taekwondo, karate-do. El do es el camino de todos. Y después, por ejemplo, el taekwondo tiene algunos principios fundamentales que, obviamente, con el paso del tiempo se van encarnando en uno, ¿no? Como la cortesía, la integridad, la perseverancia, el autocontrol y el espíritu indomable.

—Eso son todos principios ligados a la vida, como una filosofía, digamos, ¿no?

—Claro, porque la cortesía es demostración de respeto y afecto hacia los demás. Sabemos cuándo una persona es cortés o descortés, se nota muy fácilmente. La integridad, bueno, para hacerla simple, es saber diferenciar lo bueno de lo malo. Todos sabemos lo que está bien y lo que está mal, pero todos podemos equivocarnos. Y bueno, en esos errores que cometemos en la vida, lo importante es aprender de esos errores y tratar de no volver a cometerlos, y que ese error te deje una enseñanza. El autocontrol es lo que tenemos que tener todos en la vida. Desde que manejás un auto, andás en una moto, obviamente, si hacés un combate también tenés que tener control para no lastimarte y no lastimar al otro, porque nuestro deporte en la lucha es controlado, no vale el nocaut. Se pelea fuerte, pero con control. Estamos preparados para el control. Y bueno, ¿por qué hay tanta violencia? Porque falta autocontrol. Porque las personas que cometen actos de violencia, emocionalmente, se desbordan, y el que se desborda emocionalmente termina en actos de violencia. La violencia es una falta de control de las emociones, obviamente. Y bueno, después, lo otro, que es el espíritu indomable, está muy ligado a la resiliencia, ¿no?, que se habla permanentemente, como fue la pandemia, tratar de sobreponerse a esas crisis, esos momentos difíciles que uno atraviesa en la vida. Y bueno, ¿en qué se relaciona esto? Que nosotros, por ejemplo, en el combate, hay un momento donde en el combate no podés abandonar. Entonces tenés que sacar alguna fuerza interior de los entrenamientos para poder superar esos momentos difíciles. Así que todo eso se habla, se estudia, se lo interioriza y se lo pone en práctica, y te va enriqueciendo con el paso del tiempo.

“Todas las artes marciales, en esencia, son muy buenas”

—¿Por qué elige usted? ¿Por qué se inclina hacia el taekwondo y no, por ejemplo, como mencionábamos, el karate o el kung fu?
—Por una cuestión de gusto. O sea, todos los caminos conducen a Roma, dice el refrán. Todas las artes marciales, en esencia, son muy buenas, indistintamente de que una sea japonesa, coreana, como es el taekwondo, que es de origen coreano, o el kung fu, de origen chino. Tienen distintas estructuras de trabajo. La ropa no es la misma, los protocolos no son los mismos, los reglamentos no son los mismos. Y si bien algunas técnicas, el taekwondo tiene técnicas del karate y el kung fu, por ejemplo, por eso es el arte más nuevo, porque tomó técnicas de esas artes que ya son más milenarias. Pero todas, en esencia, son buenas, porque todas trabajan la soltura, la coordinación, la flexibilidad, la fuerza, la respiración. Son distintos métodos, pero que conducen a un mismo camino. A mí me gusta más el taekwondo.

—Se siente más identificado.
—Sí, claro. Yo he practicado. Nos hemos juntado con otros colegas de otros estilos a practicar muchas veces, pero con mucho respeto, haciendo… Por eso, a veces, existen los torneos libres o torneos abiertos, donde se hace un reglamento e intervienen todas las artes marciales y compiten con un mismo reglamento. Eso se hacía mucho antes. Ahora ya no, porque ya fueron tomando más distancia cada uno y ya no están dadas las condiciones para volver a hacer eso, pero antes había muchos torneos abiertos de estilos abiertos.

—¿Por qué la gente va a aprender taekwondo? ¿Tiene algo que ver la defensa personal también?
—Bueno, en principio era eso. Todos, el ser humano, desde su creación, busca sobrevivir. Los tiempos siempre fueron violentos. Y la seguridad personal es muy importante, y las artes marciales, bien practicadas, te dan mucha seguridad. Es más, nosotros trabajamos para que las personas, preferentemente los niños y los jóvenes, que son en su mayoría los que practican hoy, sean personas seguras y no violentas. Tiene un proceso, un camino, pero se logra. Y obviamente que sí, que en principio, sobre todo antes, cuando eran más adultos los que practicaban, venían porque te decían: “Che, yo soy grande, mirá, grandote, pero no sé pelear. O me tocó que uno más chiquito me pegó o me faltó el respeto y yo soy miedoso”. Porque ahí están los límites. El miedo, este, a veces te lleva a ser violento. El miedo es el peor enemigo que tenemos y el miedo existe para todo. El tema es enfrentar los miedos y las artes marciales te permiten trabajar con los miedos y enfrentar tus miedos. Entonces, es uno de los pilares, ¿no? Y obviamente que con el tiempo tu cuerpo se va poniendo fuerte, rápido, tus reflejos son otros y obviamente vos salís a la calle y salís fortalecido y sabés que estás preparado medianamente para poder defenderte. Pues nosotros tenemos algo que tenemos muy arraigado, de que sabemos que no salimos a la calle para pelear con nadie, ni tenemos que atacar a nadie ni pegar a nadie, pero si tenemos que defendernos, estamos preparados. Entonces, bueno, todo eso es un proceso que se va trabajando y hoy, en la actualidad, son más niños los que practican. El 75 por ciento de niños, un 15 por ciento de adolescentes y un 10 por ciento de adultos. Más o menos así.

“Es un arte que requiere paciencia y tiempo, protocolos, paciencia”

—¿Y por qué practican los niños y no los adultos?
—Muy simple, porque el adulto está muy ajetreado con los tiempos y no tiene tiempo. Y esto es una doctrina, es un arte que requiere paciencia y tiempo, protocolos, paciencia. Y ahora hay muchos deportes de contacto. Entonces, la gente que va a un gimnasio donde hay otros estilos de deporte de contacto que no es lo mismo que un arte marcial, al poquito tiempo ya le ponen una bolsa: “Aguantá”. No importa si te vas con short, si te vas con una musculosa, si vas con un pantalón largo, podés practicar descalzo o con zapatillas y, al poquito tiempo, ya estás peleando porque intercambiás golpes. Eso son deportes de contacto y eso es algo rápido, no es un camino hacia una formación. Entonces, esos son los deportes de contacto y hay muchísimo ahora, como el boxeo recreativo. Entonces, la gente necesita ir a descargarse, aprender a pegar rápido, pero es muy diferente hacer una carrera de arte marcial. Y en el niño, ¿por qué? Porque el niño no puede hacer ese deporte de contacto, no puede. Eso no es para los niños. Entonces, los niños encuentran en el taekwondo un lugar donde ellos pueden canalizar su energía bajo control y ellos sí hacen la carrera. Y bueno, bienvenido sea para los niños, porque los niños están en una situación de mucho riesgo y son muy vulnerables, igual que los adolescentes, y el taekwondo es una muy buena herramienta. De hecho, los niños están hoy muy descoordinados en lo físico. A un niño de 10 años le pedís que salte y ocho se caen. Problema de coordinación. La atención está tremenda, les falta enfoque, están muy distraídos. Son las pantallas. Hay muchos niños con problemas de todo tipo. Autismo hay muchísimo, de diferentes tipos. Están muy… Es un momento muy difícil para la niñez y para los jóvenes, y el taekwondo los orienta mucho en su práctica regular. Así que eso es más o menos lo que tenemos para pensar en por qué la gente se acerca al taekwondo.

—Y les provee una seguridad, como nos decía también, al salir a la calle, a enfrentarse con la vida real, y gestionan de alguna manera la timidez también.
—Bueno, para el niño, en este momento donde estamos con un problema terrible del bullying, para el niño es una muy buena herramienta para trabajar ese flagelo por dos cosas, porque al niño nosotros le hablamos sobre todo el tipo de acciones que hay: violencia, bullying, consumo problemático de drogas, alcohol, juego online. Le hablamos al niño como si fuera un adulto. Yo siempre traté a los niños como si fueran adultos en toda mi carrera. Jamás tuteo a un niño. Siempre lo trato de usted. Jamás besamos, ni alzamos, ni abrazamos al niño. Siempre le pasamos la mano a distancia. Los tratamos a todos por igual. Ese es un sistema que tenemos. Creamos una distancia entre profesor y alumno de forma muy respetuosa y, por supuesto, nada de autoritarismo, ¿no? Porque al niño no le podés gritar, no le podés tratar mal ni nada, muy por el contrario. Y con respecto al bullying, nosotros los preparamos bien para que ellos tengan autoestima. Primero tienen que lograr seguridad y autoestima. El niño tiene que aprender a valorarse, a quererse, a sentirse fuerte y seguro. Y a partir de ahí ellos saben lo que tienen que hacer con el bullying cuando son atacados: recurrir urgente a las autoridades, a sus padres, a los docentes, a quien fuera, para que tomen medidas de que ellos están siendo víctimas del bullying. Eso se les enseña. Y bueno, si llegado el momento nadie los atiende y lo siguen acosando, ellos tienen que defenderse. Tendrán que aprender a usar la herramienta que se les enseña para defenderse, porque el bullying es más dañino que que le peguen un golpe, porque es algo psicológico y traumático. Hay muchos niños que por el bullying se aíslan, se deprimen, se suicidan. Es toda una problemática eso y no lo digo yo, está comprobado, se hacen debates sobre ese tema. Entonces, me parece que el taekwondo ahí cumple un rol fundamental en el niño.

—¿Le ha tocado a usted defenderse o defender a alguien ya con la preparación que tiene en taekwondo?
—Tengo muchos años de estar en la vida, tengo 65 años, y tengo mucho tiempo de estar en la calle y con las artes marciales, alrededor de 50 años. Tuve algunas situaciones, porque en la calle siempre la calle te ofrece todo, pero jamás he tocado a nadie. He resuelto situaciones difíciles sin tener que apelar a mis… Tampoco me pegaron, ¿no? Pero tampoco pegué a nadie. Sí me he visto envuelto, me he encontrado envuelto en situaciones de conflicto, pero jamás sin tener que tocar a nadie. También le comento que yo trabajé en la Escuela de Policías. Fui ocho años instructor de la escuela de cadetes, la escuela de oficiales. Ahí también aprendí mucho a trabajar y también a poder contribuir con esos jóvenes que después serían oficiales y que salen a cumplir un rol de seguridad. Y también les decía lo mismo, ¿no es cierto? Que mi consejo siempre era que ellos aprendan a defenderse, aprendan a actuar en un procedimiento, pero sin tener que apremiar a nadie. No era necesario, porque había herramientas útiles, bien aplicadas, para saber defenderse y saber actuar. Así que es una cuestión también emocional, psicológica, ¿no? También cómo vive uno, porque vos podés practicar taekwondo, podés ser muy experto en todo, pero la cabeza va por otro lado. Entonces, también es muy importante que uno tenga disciplina en la vida, en cómo vive, cómo es su vida familiar, su vida con sus vecinos, su conducta. Veo que está un poco también la disciplina: engloba todo y el entrenamiento siempre. No hay que dejar de entrenar nunca.

—Nos quedan cinco minutitos y quiero invitarlos a hacer una breve recorrida, tal vez también a manera de reconocimiento, de tributo, de homenaje o de recuerdo simplemente de las personalidades o los instructores que han pasado por esta disciplina del taekwondo desde que comenzó la actividad en Corrientes hasta ahora.
—Bueno, acá hay muy buenos practicantes, muy buenos instructores. En la asociación nuestra está la sexta generación de instructores ya. Así que imagínense dónde estamos. Tenemos algunos campeones mundiales. Gente que ha hecho muchos torneos. Hemos hecho muchos, muchos torneos. A mí me tocó organizar dos mundiales. En el 2017, uno en el Club de Regatas de Corrientes, con 22 países. Dos años después lo tuve que hacer en Foz de Iguazú, Brasil, también más o menos con la misma cantidad de países, más o menos 15 competidores. Hace poquito, el fin de semana pasado, hicimos el torneo anual número 30 en el Club Pingüinos, porque lo hacíamos en el Club de Regatas. Lo hicimos en Pingüinos porque, bueno, el estadio no está ahora. Más o menos 100 torneos y un poquito más me tocó hacer en toda mi carrera. Capaz que unos 130 también. Y bueno, después, por Corrientes, por mi escuela, hay muchos grandes instructores, muy buenos competidores. Y después he tenido grandes colegas: Vicente Mieres, Jorge Alves, Jorge Acevedo, Abel Sosa, los hermanos Lescano, y bueno, mucha gente más que han pasado por acá, que han hecho del taekwondo algo muy importante para Corrientes y muchos todavía lo siguen haciendo.

—Pero, antes, una pregunta: ITF, ¿qué significa la sigla?
—Federación Internacional de Taekwondo. International Taekwon-Do Federation, en inglés.

—Bien. En cuanto a proyectos, le decía, bueno, habíamos hablado en lo personal de su noveno dan, de acceder a eso. Y después, a nivel institucional o académico, ¿qué tenemos para este año o el año que viene?
—Bueno, nosotros nos vamos ahora: dos colectivos completos de competidores, más unos 30 que vienen de La Barria, un instructor que yo tengo, La Barria, provincia de Buenos Aires, que también pertenece a nuestra asociación. Porque, le digo, nuestra asociación tiene escuelas en el norte de Santa Fe, Formosa, Misiones, Chaco, Buenos Aires y en Paraguay. Yo tengo alumnos en Paraguay. Y bueno, nos vamos a ese torneo el 6 de septiembre. Más o menos 100 competidores de la asociación. Después de eso tenemos un torneo clausura, que es el último que vamos a hacer, el 11 de octubre, en el Club Antorcha Saladas. Yo, un día antes, el 10 de octubre, me voy a dedicar a un curso internacional a Formosa, al Club Patria Formosa. El 24 de octubre me voy a La Barria, Buenos Aires. De ahí vengo e inmediatamente me voy a Uruguay. Sí o sí voy a hacer el curso internacional y lo más probable es que rinda también. Así que, y de ahí nos queda después todo el resto de noviembre y diciembre para los exámenes finales de año.

—Bueno, muy bien. Estamos llegando al final. ¿Algún mensaje en particular para la juventud? ¿Y alguna dirección para los que quieran acercarse a conocer más del taekwondo?
—Bueno, dirección específica no le puedo dar porque estamos diseminados por toda la ciudad: Club Regatas, Club San Martín, Club Boca Unidos, Huracán, escuelas de arte municipal en casi todas las delegaciones municipales. Así que la Asociación Civil Academia Superior de Taekwondo está por todo Corrientes. Y el mensaje para los jóvenes, a ver: que se cuiden, que se quieran, que se valoren, que estén más en su cuerpo, que ese es el templo sagrado de cada uno, que ahí van a estar hasta el último día que les toque vivir, y que no estén tan afuera, tan pendientes, tanto tiempo en el celular, porque estar en el celular no es estar con uno mismo y la vida está con uno mismo hacia adentro.

—Muchas gracias.
—Gracias a ustedes.

—Dialogábamos con Jorge De Marchi, Senior Master, octavo dan de Taekwondo ITF, fundador y presidente de la Asociación Civil Academia Superior de Taekwondo.