Los festejos en honor a San Baltasar concluyeron tras tres días de intensas actividades que convocaron a una masiva participación de vecinos y visitantes en el barrio Camba Cuá, uno de los enclaves históricos y culturales más representativos de la ciudad de Corrientes. La celebración, que se desarrolla anualmente cada 6 de enero, volvió a reafirmarse como una expresión identitaria profundamente arraigada, vinculada a la herencia afrodescendiente y a las manifestaciones populares que atraviesan la historia local.

La jornada de cierre estuvo marcada por la tradicional misa y la posterior procesión por las calles del barrio, acompañada por el sonido de los tambores y la batucada, elementos centrales del culto al llamado rey mago más candombero. El recorrido culminó en el parque Camba Cuá, donde el clima festivo se prolongó con propuestas artísticas que aportaron un tono carnestolendo al final de las celebraciones.

En este marco, la Municipalidad de Corrientes, en articulación con la Cofradía de San Baltasar, renovó su acompañamiento institucional a una festividad que, además de su dimensión simbólica, tiene un impacto concreto en la economía local. La afluencia de público favorece el movimiento comercial, la actividad gastronómica y el posicionamiento turístico del barrio y de la ciudad.

PROPUESTAS CULTURALES Y ORGANIZACIÓN

Las actividades desarrolladas entre el 4 y el 6 de enero incluyeron espectáculos en vivo con artistas locales, una muestra artística, charlas, desfiles y shows de comparsas, desplegados en distintos escenarios del barrio. El parque Camba Cuá fue uno de los principales puntos de encuentro, junto a espacios como la ex Usina y el Espacio Mariño, donde se realizaron propuestas de acceso libre y gratuito.

El cierre de los festejos tuvo como broche final un show de comparsas en el parque, donde distintas agrupaciones barriales y algunas integrantes del carnaval oficial ofrecieron presentaciones de batería ante un público numeroso. El ritmo de la batucada y la participación colectiva reforzaron el carácter popular de la celebración, que se extendió durante varias horas tras la procesión religiosa.

Desde la organización municipal se destacó la diversidad de la programación artística, pensada para integrar distintas generaciones y estilos. La grilla incluyó artistas emergentes y consagrados, con una marcada presencia de talentos locales, lo que permitió visibilizar producciones culturales propias y fortalecer el circuito artístico de la ciudad.

La feria gastronómica formó parte central de la propuesta, con emprendedores locales que ofrecieron una amplia variedad de comidas. La iniciativa no solo complementó la experiencia del público, sino que se integró al objetivo de promover el trabajo independiente y el desarrollo económico vinculado a eventos culturales de gran convocatoria.

VOCES Y TESTIMONIOS

La secretaria de Cultura y Educación del municipio, Keren Anderson, realizó un balance positivo de las jornadas y subrayó “la gran recepción del público a todas las propuestas; sobre el escenario apostamos a tener una grilla diversa de artistas emergentes, siempre locales, artistas jóvenes y consagrados, pero también resaltando a nuestros elencos municipales que hace mucho tiempo no tenían un espacio en esta fiesta y pudieron brillar, como así también a nuestro ballet contemporáneo”.

La funcionaria también puso énfasis en el acompañamiento a los emprendedores gastronómicos, al señalar la importancia de la feria y remarcar que se trató de un espacio “cuyos emprendedores se sintieron acompañados por el municipio y así nos manifestaron y destacaron la respuesta del público a su variada oferta de comidas”.

Entre los participantes de la procesión se destacó la presencia de promeseros y miembros de la Cofradía de San Baltasar, quienes se preparan especialmente para esta fecha. Francisca Monzón, una joven promesera que asistió con vestuario candombero, relató: “Hace más de cinco años que participo de la procesión, soy parte de la Cofradía de San Baltasar”.

La joven describió la vivencia personal y colectiva que implica la celebración y expresó: “esto es una experiencia muy emocionante. Yo soy promesera y para cada 6 de enero uno se prepara con el corazón y también mentalmente”. Además, valoró el respaldo institucional al afirmar que “es muy importante el apoyo para que se vaya dando a conocer a toda la comunidad, no solamente de Corrientes, sino también que llegue a otras provincias”.

La Fiesta de San Baltasar volvió a mostrar en el barrio Camba Cuá la fuerza de una tradición que combina fe, cultura y participación comunitaria, sostenida por una organización articulada entre la Cofradía y el municipio, y acompañada por una respuesta masiva del público a lo largo de tres jornadas consecutivas.