El coordinador de Políticas Sanitarias del Ministerio de Salud Pública de Corrientes, Alfredo Revidatti, entrevistada en Una Palabra con Rubén Duarte e Inés Bobadilla, emitido por LT7 AM 900 y retransmitido en simultáneo por FM Capital 95.3 e Info D Radio FM 106.3, por Rubén Duarte e Inés Bobadilla, advirtió sobre los riesgos sanitarios asociados a las inundaciones y remarcó la necesidad de extremar las medidas de higiene, garantizar el acceso al agua potable y prevenir enfermedades entre las familias afectadas.
El médico clínico y jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Escuela de Corrientes explicó que la contaminación del agua, las dificultades para preparar alimentos y las condiciones de convivencia en los albergues pueden favorecer la aparición de cuadros infecciosos y respiratorios.
Al analizar la situación de las poblaciones ribereñas y de localidades como San Luis del Palmar y Paso de la Patria, señaló que las consecuencias de la emergencia no se limitan a los daños materiales, sino que también comprenden problemas vinculados con la alimentación, el baño, la higiene personal y el cuidado de los sectores más vulnerables.
“Lo que está pasando ahora, bueno, es muy parecido a lo de esa época”, expresó Revidatti al recordar su experiencia de asistencia médica durante las inundaciones registradas años atrás en San Luis del Palmar, cuando participó en operativos junto con grupos de médicos y kinesiólogos.
En ese contexto, destacó la importancia de disponer de agua segura para beber, cocinar, cepillarse los dientes y realizar las tareas de higiene, con especial atención a los niños y las personas mayores.
También recomendó hervir el agua cuando no existan garantías sobre su potabilidad y evitar el contacto con elementos contaminados por las aguas de inundación. El profesional advirtió que las familias evacuadas pueden quedar expuestas a condiciones de hacinamiento, circunstancia que incrementa la necesidad de controles médicos y de medidas preventivas para reducir la circulación de enfermedades.
Revidatti explicó que el Ministerio de Salud Pública dispone de un circuito de atención primaria para asistir a las personas alojadas en espacios de evacuación, con la participación del doctor Farizano y la doctora Vega, entre otros profesionales.
El funcionario indicó que estos operativos permiten controlar el estado general de los afectados y detectar necesidades que, en condiciones habituales, podrían permanecer sin atención, como los problemas odontológicos de los niños o las enfermedades de personas que viven alejadas de los centros urbanos y concurren con poca frecuencia al médico.
Asimismo, señaló que las tareas sanitarias requieren continuidad, debido a que las familias deberán regresar a sus viviendas cuando las condiciones lo permitan y enfrentar entonces nuevas necesidades de limpieza, recuperación y prevención. En ese sentido, sostuvo que la respuesta debe contemplar tanto la atención inmediata como las condiciones que pueden persistir después de que el agua se retire.
PREVENCIÓN DE INFECCIONES Y RESPONSABILIDAD COMUNITARIA
El coordinador de Políticas Sanitarias también advirtió sobre los cuidados necesarios para lavar la ropa que estuvo en contacto con el agua de inundación, debido a la presencia de arena y otros elementos contaminantes que pueden afectar los lavarropas y dificultar la limpieza.
Revidatti explicó que no alcanza con retirar las manchas visibles, sino que es necesario considerar la eliminación de bacterias y utilizar productos adecuados para cada tipo de tejido.
El médico remarcó que las tareas domésticas adquieren una dimensión sanitaria durante las inundaciones, ya que la vestimenta húmeda o contaminada puede convertirse en un factor adicional de exposición si no se toman precauciones. “Nosotros tenemos más problemas ahora por la inundación que por la lluvia”, afirmó
En esa línea, señaló que las autoridades deben mantener la atención sobre las posibles consecuencias de la acumulación de agua, el desplazamiento de animales y la aparición de infecciones asociadas a las condiciones ambientales.
También destacó la importancia de contar con sueros para responder ante eventuales mordeduras de serpientes y recomendó preservar a los animales silvestres que aparecen en áreas urbanizadas por las inundaciones, sin desconocer los riesgos que pueden representar para la población. El profesional agregó que la prevención exige la participación de los vecinos, tanto en el cuidado de las viviendas como en la limpieza de los espacios comunes y el mantenimiento de los desagües.
Revidatti advirtió además sobre la necesidad de eliminar el agua acumulada en recipientes, macetas y otros objetos una vez que cesan las lluvias, con el propósito de evitar condiciones favorables para la proliferación del mosquito transmisor del dengue. “Todavía no apareció el dengue, pero en cualquier momento nos va a aparecer y vamos a tener un gran problema de con estas infecciones que van a aparecer colateral de inundación”, sostuvo.
En relación con la vacunación contra esa enfermedad, indicó que esperaba la llegada de nuevas partidas y destacó la importancia de generar conciencia entre los habitantes.
También recordó la circulación de cuadros gripales y señaló que los cambios de temperatura pueden influir en la aparición de síntomas respiratorios, mientras que en localidades del interior se registraban casos de COVID-19 e influenza A e influenza B. Frente a ese escenario, insistió en la responsabilidad individual para reducir los contagios y evitar que los residuos arrastrados por el agua obstruyan alcantarillas y sistemas de drenaje.
SALUD RENAL, ATENCIÓN MÉDICA Y HÁBITOS SALUDABLES
En materia de prevención de enfermedades renales, Revidatti explicó que la diabetes y la hipertensión arterial constituyen dos de los principales factores asociados al deterioro de los riñones y remarcó la importancia de detectar las alteraciones antes de que produzcan daños avanzados.
El médico recordó que, durante la gestión del ministro Ricardo Cardozo, se firmó con el Incucai un programa para desarrollar un consultorio de enfermedad renal en el Hospital Escuela, orientado a identificar tempranamente a las personas con problemas renales.
En ese marco, recomendó que quienes tienen diabetes o hipertensión soliciten controles específicos para conocer el estado de sus riñones, dado que ambas patologías pueden generar complicaciones progresivas en los vasos sanguíneos y afectar también otros órganos, como los ojos, el cerebro y el corazón.
Revidatti explicó que la detección temprana permite intervenir antes de que el deterioro alcance una etapa difícil de revertir y mejorar las posibilidades de controlar la evolución de la enfermedad.
