El Gobierno provincial inauguró oficialmente el renovado predio de La Unidad, un espacio de dos hectáreas que desde este viernes quedó habilitado para el público todos los días de 7 a 00. La apertura incluyó la presentación de seis locales gastronómicos, dieciséis puestos que integrarán el Mercado de Sabores, un Museo de Ciencias y un Museo de la Historia de la Cárcel, además de un centro comercial con cuarenta y dos locales impulsado en conjunto con el sector privado.
Durante el acto inaugural, que reunió a funcionarios, empresarios, vecinos y visitantes, se destacó la transformación integral del edificio y el espectáculo lumínico y musical que acompañó la noche. Las autoridades remarcaron que donde antes funcionaba un espacio de encierro, ahora se abre un ámbito destinado a la libertad, el encuentro y la integración comunitaria.
El proyecto, que implicó una articulación entre el Estado provincial, el municipio capitalino y el sector privado, fue presentado como un hito en materia de innovación, turismo, historia y esparcimiento. Sobre las centenarias paredes de la ex cárcel se proyectaron imágenes holográficas que repasaron la evolución del predio y su proceso de restauración, en un acto que subrayó el desafío institucional y operativo que representó la puesta en valor del complejo.
Funcionarios y referentes del proyecto coincidieron en que la concreción de esta obra requirió previsión, planificación y una mirada estratégica de largo plazo orientada al desarrollo cultural y turístico de la provincia.Al tomar la palabra, el gobernador Gustavo Valdés expresó la emoción de haber materializado una idea que atravesó varios años de trabajo. “Hay veces que uno imagina cosas, pero cumplirlo es una emoción muy grande”, sostuvo, al recordar que la iniciativa surgió del deseo de que quienes llegan a la capital provincial encuentren una ciudad moderna, receptiva y atractiva.
Valdés mencionó además la presentación realizada horas antes sobre los diez años del Comité Iberá y enfatizó que este proyecto se inscribe en una política más amplia de promoción turística, recuperación patrimonial y desarrollo sostenible. Señaló que, pese a las críticas iniciales, “cuando uno tiene la visión, la convicción y el equipo para hacerlo, se pueden lograr grandes cosas”.
El mandatario también repasó los obstáculos y aprendizajes del proceso. Reconoció que uno de los fracasos de su gestión fue la imposibilidad de avanzar con el Plan Costero por falta de acompañamiento del gobierno nacional, aunque subrayó que ese traspié fue transformado en un logro a través de la recuperación del predio provincial.
Destacó asimismo los aportes del municipio de Corrientes en la renovación de la Costanera, así como la construcción de la nueva cárcel de San Cayetano, que permitió desocupar definitivamente el histórico edificio. Según afirmó, la premisa fue clara: evitar el uso habitacional individual del inmueble y destinarlo a un fin comunitario.
Valdés sostuvo que el objetivo de la obra fue resignificar un espacio desconocido para la mayoría de los ciudadanos y convertirlo en un lugar abierto, accesible y disfrutable. “Pudimos resignificar este edificio: antes nadie sabía qué tenía adentro. Hoy todos lo vamos a aprovechar, a vivir y a disfrutar”, afirmó, y destacó la combinación de tecnología, gastronomía, ciencia, historia y esparcimiento como pilares de una propuesta integral.
Aseguró que este nuevo paseo representa oportunidades y desafíos para la provincia y que su puesta en funcionamiento simboliza la capacidad de transformar la historia en futuro.En el cierre de su intervención, el gobernador llamó a los correntinos a “vivir juntos La Unidad”, subrayando que el desarrollo provincial depende de la convicción colectiva y del acompañamiento social. “Si estamos unidos y creemos, vamos a poder cambiar la historia de nuestra provincia”, manifestó, y exhortó a continuar apostando por proyectos que amplíen la oferta turística, cultural y económica de Corrientes.
LA DIMENSIÓN INTERINSTITUCIONAL DEL PROYECTO
El ministro Secretario General de la Gobernación y coordinador general del proyecto, Carlos Vignolo, valoró el aporte de cada una de las instituciones involucradas y resaltó que La Unidad es un ejemplo de trabajo interinstitucional. Agradeció a las áreas provinciales, al municipio capitalino, a la Universidad Nacional del Nordeste y al sector privado, mencionando una extensa nómina de profesionales, técnicos y organismos que participaron en la planificación y puesta en marcha del predio. Subrayó el rol de los equipos científicos que colaboraron con el desarrollo del Museo de Ciencias y del Museo de la Cárcel, integrado por matemáticos, físicos, químicos y especialistas del Instituto de Ictiología.Vignolo también reconoció el trabajo de organismos como el INVICO, el equipo de comunicación, los profesionales del Ministerio de Hacienda y de la Fiscalía de Estado, con quienes se elaboró una ingeniería legal y administrativa compleja. Agradeció el aporte de empresas públicas como Susti, TelCo y la DPEC, así como del Comité Iberá y de los empresarios que invirtieron en el desarrollo de los locales comerciales.
Enfatizó que solo en esta etapa participaron quinientos proveedores y que cerca de cuatrocientos obreros trabajaron durante tres años en un proceso continuo que, además de empleo, generó un espacio urbano de alto valor.En sus palabras, Vignolo hizo hincapié en que la magnitud del proyecto solo fue posible gracias a la claridad conceptual y al liderazgo institucional que lo guió desde el inicio. Afirmó que el desafío ahora es lograr que los correntinos se apropien del lugar y lo incorporen a sus rutinas. “Sabemos que solo vamos a poder creer que este sueño es realidad cuando los correntinos se convoquen a venir y sea un lugar obligado para quienes nos visitan”, señaló, confiando en que esta nueva etapa consolidará a La Unidad como un punto de referencia en la ciudad.
Por su parte, el intendente Eduardo Tassano analizó el impacto que tuvo la articulación con la Provincia en el proceso de modernización de la capital. Recordó que, cuando fue convocado por Valdés hace ocho años, imaginó una intervención focalizada en calles, iluminación y plazas, pero que con el tiempo ese plan se extendió a todas las áreas de la gestión. Enumeró obras vinculadas a seguridad, salud, educación, cultura y equipamiento urbano, destacando la inauguración de comisarías, centros de salud, escuelas, el Museo de Arte Contemporáneo Ñande MAC y el embellecimiento de la Costanera mediante el Plan Ñandereko. Afirmó que estos proyectos generaron un efecto derrame en el sector privado, atrayendo inversiones y motivando a empresarios a instalarse en la ciudad.
Tassano expresó que Corrientes atraviesa un momento de consolidación turística, resultado de una planificación sostenida que logró posicionar a la capital como un destino atractivo. Aseguró que la transformación urbana es visible “en cada detalle de la ciudad” y que la apertura del predio La Unidad marcará un nuevo símbolo local, potenciando el perfil cultural y turístico del municipio. Sostuvo que este nuevo espacio es representativo de una ciudad que se renueva, se moderniza y apuesta a proyectos de alto impacto social y económico.
PATRIMONIO, MODERNIDAD E INTEGRACIÓN URBANA
El arquitecto Gabriel Romero, ex presidente del Instituto de Cultura y decano de la Facultad de Artes, destacó el valor patrimonial del edificio construido en 1887 por el arquitecto Juan Col, responsable también de obras emblemáticas como la Casa de Gobierno.
Explicó que el desafío central consistió en integrar dos manzanas históricamente cerradas a la trama urbana y transformarlas en un polo abierto, integrador y dinámico. Recordó que el proyecto se desarrolló a partir de la visión del gobernador, con la coordinación del ministro Vignolo y el trabajo de múltiples equipos interdisciplinarios.
Romero indicó que la intervención se diseñó a partir de tres pilares fundamentales: la preservación del patrimonio en diálogo con lo contemporáneo; la integración urbana como condición para revitalizar el sector; y la articulación con proyectos estratégicos de la ciudad, como el Museo de Arte Contemporáneo Ñande MAC, la restauración del Teatro Vera y las inversiones privadas en la Costanera. Según señaló, estos componentes permitirán que La Unidad se convierta en un hito arquitectónico, cultural y urbano que refleje la identidad correntina y proyecte la ciudad hacia el futuro.El predio, de más de dieciocho mil metros cuadrados, fue consolidado como un nuevo polo de innovación, cultura, gastronomía y encuentro. Tras la recorrida por los locales gastronómicos y las presentaciones musicales, se realizó el corte de cintas que formalizó la apertura del espacio para los correntinos.
Entre las autoridades presentes se encontraban el gobernador electo Juan Pablo Valdés, el vicegobernador Pedro Braillard Poccard, ministros del Poder Ejecutivo, legisladores nacionales y provinciales, referentes de la Universidad, empresarios, inversores y una amplia cantidad de vecinos que acompañaron la inauguración.
