El abogado y exdiputado ultraconservador José Antonio Kast asumió este miércoles 11 de marzo de 2026 la presidencia de Chile en una ceremonia solemne realizada en el Congreso Nacional de Chile. El acto protocolar tuvo lugar en la ciudad costera de Valparaíso, situada a unos 110 kilómetros de Santiago, y contó con la presencia de parlamentarios de todos los sectores políticos, además de una delegación internacional integrada por una docena de jefes de Estado y de Gobierno.

Durante la ceremonia, Kast prestó juramento ante las autoridades legislativas y representantes institucionales del país. “Sí, juro”, expresó el dirigente de 60 años al asumir formalmente el cargo, convirtiéndose en el primer presidente identificado con la ultraderecha en acceder al poder desde el retorno de la democracia en 1990. En el Salón de Honor del Congreso, la presidenta del Senado, Paulina Núñez, fue la encargada de colocarle la banda presidencial y la medalla de O’Higgins, símbolos del mando republicano que marcan el inicio de su mandato.

Con este acto institucional, Kast sucedió en el cargo al mandatario saliente, Gabriel Boric, quien encabezó el gobierno progresista que culminó su gestión tras cuatro años al frente del Ejecutivo. La transición se realizó dentro del marco constitucional y con los rituales formales del sistema político chileno, consolidando un nuevo ciclo político en el país sudamericano.

PRESENCIA INTERNACIONAL Y RESPALDO REGIONAL

La ceremonia de investidura contó con una amplia presencia de líderes internacionales, entre ellos el rey de España, Felipe VI, y varios presidentes latinoamericanos. Entre los mandatarios asistentes se encontraban Daniel Noboa, Javier Milei, Rodrigo Paz, José Raúl Mulino, Nasry Asfura, Rodrigo Chaves, Santiago Peña y Yamandú Orsi.

También participó de la ceremonia la dirigente opositora venezolana María Corina Machado, distinguida previamente con el Premio Nobel de la Paz. La presencia de estas autoridades reflejó el interés regional e internacional por el cambio de gobierno en Chile, así como la relevancia política del nuevo liderazgo surgido tras el proceso electoral.

El acto de traspaso de mando se desarrolló con los protocolos tradicionales de la institucionalidad chilena y congregó a representantes diplomáticos, autoridades civiles y militares, consolidando una escena política que simbolizó tanto la continuidad institucional del país como la llegada de una nueva orientación ideológica al poder.

PRIORIDADES DEL NUEVO GOBIERNO

Horas antes de la ceremonia oficial, Kast había realizado la fotografía protocolar junto a su gabinete en la residencia presidencial de Palacio Cerro Castillo, ubicada en la ciudad de Viña del Mar. El equipo ministerial está integrado por 24 ministros, en su mayoría provenientes del ámbito privado y del mundo académico, muchos de ellos sin experiencia política previa.

Entre las principales figuras del gabinete se encuentran el economista ultraliberal Jorge Quiroz al frente del Ministerio de Hacienda, la exfiscal Trinidad Steinert como responsable del Ministerio de Seguridad Pública y el exparlamentario Claudio Alvarado en el Ministerio del Interior. Estos nombramientos reflejan la orientación del nuevo gobierno, que ha planteado un enfoque centrado en la economía, la seguridad pública y el control migratorio.

Padre de nueve hijos y declarado opositor al aborto, Kast sostuvo durante su campaña electoral que no impulsará una confrontación ideológica en temas vinculados a libertades individuales y derechos sexuales y reproductivos. Según indicó, su gestión priorizará las principales preocupaciones ciudadanas, particularmente la seguridad, la migración irregular y la situación económica. En ese contexto, el mandatario afirmó ante la prensa minutos antes de asumir: “Las cosas van a cambiar”.