Un estudio publicado el 22 de mayo en la revista científica Chaos, Solitons & Fractals presentó una propuesta matemática que busca explicar la evolución de la población humana a lo largo de los últimos 12.000 años mediante una única ecuación no lineal.

La investigación fue desarrollada por el físico Alessio Zaccone, de la Universidad de Milán, junto al fallecido Kostya Trachenko, de la Universidad Queen Mary de Londres, y plantea que ciertos principios matemáticos utilizados para describir el comportamiento de materiales amorfos también pueden aplicarse al crecimiento demográfico de la humanidad.

La investigación surge en un contexto marcado por los debates sobre la sostenibilidad de la población mundial y la capacidad del planeta para sostener el consumo creciente de recursos. Los autores sostienen que la misma estructura matemática utilizada para analizar fenómenos físicos a escala atómica permite describir patrones de expansión y transformación de poblaciones humanas, una coincidencia que abre nuevas perspectivas para comprender procesos complejos de largo plazo.

El modelo, denominado de “retroalimentación de la tasa”, destaca por su capacidad para reproducir distintas etapas de la historia demográfica utilizando un solo parámetro. Según los investigadores, esta herramienta logra representar tanto los períodos de crecimiento lento observados durante milenios como las fases de expansión acelerada asociadas con transformaciones económicas, tecnológicas y sociales.

ESCENARIOS FUTUROS Y POSIBLES CAMBIOS DEMOGRÁFICOS

Más allá de reconstruir el pasado, el trabajo científico explora diversos escenarios hipotéticos para el futuro de la población mundial. Uno de los casos más extremos analizados plantea la posibilidad de una reducción drástica de la capacidad de carga del planeta. Bajo esa hipótesis, si la Tierra solo pudiera sostener de manera estable a unos 2.000 millones de habitantes, la población global podría disminuir aproximadamente a la mitad hacia el año 2064.

De acuerdo con las estimaciones citadas por Gizmodo, ello implicaría una reducción desde las proyecciones actuales de entre 8.000 y 10.000 millones de personas hasta un rango de entre 4.000 y 5.000 millones de habitantes en poco más de cuatro décadas. Entre las situaciones consideradas por los autores aparecen escenarios como un invierno nuclear, una pandemia de gran escala, un colapso climático severo o la combinación simultánea de múltiples crisis globales capaces de afectar la estabilidad demográfica del planeta.

Sin embargo, los investigadores remarcan que estas simulaciones no constituyen predicciones. Zaccone afirmó que “la trayectoria actual sigue siendo relativamente estable y no implica un colapso inminente”. Paralelamente, el modelo contempla un escenario opuesto, en el cual el crecimiento de la población se aceleraría hasta alcanzar un umbral matemáticamente insostenible alrededor de 2078. El estudio también revisa la conocida proyección formulada en 1960 por Heinz von Foerster, quien había anticipado una aceleración ilimitada de la población hacia 2026, fenómeno que finalmente no ocurrió debido al descenso de las tasas de fertilidad en numerosas regiones del mundo.

UNA HERRAMIENTA PARA COMPRENDER LA COMPLEJIDAD DEMOGRÁFICA

Los autores explican que la ecuación fue contrastada con datos históricos de diferentes períodos y logró reproducir tanto las fases de “exponencial comprimido”, asociadas a etapas de fuerte crecimiento como la Revolución Industrial, como las dinámicas de “exponencial estirado” que caracterizan el comportamiento demográfico global desde aproximadamente 1970. Este resultado refuerza la capacidad descriptiva del modelo y su potencial utilidad para el análisis de procesos poblacionales complejos.

Aun así, Zaccone insistió en que el trabajo debe interpretarse como una herramienta de exploración y no como un mecanismo de predicción precisa. El investigador sostuvo que el modelo “no pretende predecir el futuro” y señaló que “Cambios relativamente pequeños en los parámetros de la ecuación pueden dar lugar a escenarios drásticamente diferentes”. De esta manera, las proyecciones presentadas buscan ilustrar posibles trayectorias antes que anticipar acontecimientos inevitables.

La publicación coincide con un escenario demográfico global caracterizado por profundas diferencias regionales. Mientras países como Estados Unidos, China y Rusia enfrentan descensos en la natalidad o procesos de envejecimiento poblacional, África subsahariana mantiene perspectivas de crecimiento sostenido.

Las estimaciones de Naciones Unidas indican que la población de esa región podría aumentar cerca de un 80 % para 2054 y superar los 2.200 millones de habitantes, impulsada principalmente por el crecimiento de países como Níger, Chad y la República Democrática del Congo. En ese contexto, el estudio pone de relieve la complejidad, fragilidad y naturaleza no lineal de los procesos demográficos contemporáneos.