La Selección Argentina ultima los detalles para afrontar este sábado, desde las 22, el compromiso frente a Suiza por los octavos de final del Mundial 2026, en un encuentro que se disputará en Kansas y que marcará un nuevo desafío en la búsqueda de avanzar hacia las instancias decisivas del certamen.
En la antesala del partido, el entrenador Lionel Scaloni continúa evaluando la conformación del equipo titular, aunque todo indica que mantendrá la base del conjunto que logró la victoria frente a Egipto.
Durante la conferencia de prensa previa, el director técnico dejó entrever que no prevé modificaciones profundas y sostuvo: “Repetí equipo algunas veces, no sería descabellado que pueda pasar ahora, como también podría haber algún cambio, pero en principio jugaría un equipo muy parecido al del otro día. En cuanto al juego, creo que hicimos buenas cosas con Egipto”.
Si bien Argentina estuvo gran parte del partido en desventaja, la evaluación interna consideró que el funcionamiento general fue satisfactorio, especialmente por el dominio territorial, la generación de oportunidades de gol y la capacidad para sostener la iniciativa durante buena parte del desarrollo. En ese análisis también se identificaron aspectos a corregir, principalmente la falta de eficacia en la definición y algunos desajustes defensivos que permitieron complicaciones durante el desarrollo del compromiso frente al seleccionado africano.
A partir de ese diagnóstico, la planificación para enfrentar a Suiza apunta a preservar la estructura táctica y la mayoría de los nombres que iniciaron el encuentro anterior. No obstante, Scaloni mantendrá la incertidumbre hasta las horas previas al inicio del partido, una metodología habitual en su conducción para evitar ofrecer ventajas estratégicas al rival. De este modo, la decisión definitiva dependerá de las últimas evaluaciones futbolísticas y físicas realizadas durante los entrenamientos previos al compromiso correspondiente a los octavos de final.
LAS DUDAS QUE MANTIENE SCALONI
Las principales incógnitas en la formación se concentran en dos sectores específicos del campo de juego. En el lateral derecho continúa la competencia entre Gonzalo Montiel y Nahuel Molina, dos futbolistas con características diferentes pero amplia experiencia en el seleccionado nacional. En el mediocampo también persiste una evaluación abierta, ya que Nicolás González aparece como una alternativa para ocupar el lugar de Alexis Mac Allister, aunque este último mantiene una ventaja para conservar la titularidad de acuerdo con las pruebas realizadas hasta el momento.
La competencia interna adquiere especial relevancia debido al rendimiento mostrado por quienes ingresaron desde el banco de suplentes frente a Egipto. Tanto Montiel como Nicolás González sumaron minutos importantes durante la remontada conseguida por Argentina y dejaron una buena impresión en el cuerpo técnico, fortaleciendo sus posibilidades de integrar la formación inicial. En la ofensiva, en cambio, la continuidad de Julián Álvarez parece estar asegurada, pese a la permanente disputa deportiva que mantiene con Lautaro Martínez por un lugar en el ataque, una competencia que continúa elevando el nivel de exigencia dentro del plantel.
Mientras se aproxima el compromiso frente a Suiza, el entrenador definirá los últimos detalles antes de confirmar el once inicial, aunque todos los indicios señalan que, en caso de producirse variantes, serán modificaciones puntuales destinadas a optimizar el funcionamiento del equipo sin alterar su estructura principal.
La formación probable contempla a Emiliano Martínez en el arco; Nahuel Molina o Gonzalo Montiel, Cristian Romero, Lisandro Martínez y Nicolás Tagliafico en defensa; Rodrigo De Paul, Enzo Fernández, Leandro Paredes y Alexis Mac Allister o Nicolás González en el mediocampo; con Lionel Messi y Julián Álvarez como integrantes del ataque para afrontar un partido decisivo por la clasificación a los cuartos de final del Mundial 2026.
