El escritor correntino Avelino Núñez, entrevistado en Historias para Contar con la conducción de Lorena Penayo por LT7 AM 900 e Infoderadio 106.3 FM y la producción de InfoDuarte Servicios de Comunicación, reflexionó sobre los procesos que lo llevaron a convertirse en escritor y sobre el papel que cumple la cultura en la construcción de la identidad regional.

En amena charla, el autor explicó que el proceso no se dio de forma abrupta, sino a través de una experiencia gradual vinculada con la lectura, la imaginación y el descubrimiento de la escritura en la adolescencia. “La literatura llegó a mi vida de una manera misteriosa, como nada abrupto ni nada desconsolador. Imagínate una flor que emerge en el desierto, si una flor de arena que emerge en el desierto. Bueno, con ese misterio, con esa inexactitud aparece en mí la literatura”, relató

Avelino explicó que durante su infancia y adolescencia la lectura de historietas y la creación de personajes propios fueron estímulos fundamentales para desarrollar su creatividad. Recordó especialmente el período de la gran inundación de 1983, cuando tenía trece años, momento en el que comenzó a dibujar, diseñar historias y escribir poesía. Núñez indicó que esa etapa marcó un punto de partida en su actividad literaria, vinculada también con el despertar emocional propio de la edad.

El escritor evocó además el episodio que considera decisivo en el reconocimiento temprano de su vocación literaria. Narró que, siendo todavía estudiante de primaria, su maestra Isabel Panzardi envió uno de sus poemas a un concurso organizado por la Municipalidad de Venado Tuerto, en la provincia de Santa Fe. El texto obtuvo el segundo premio y el anuncio se realizó públicamente durante una ceremonia escolar. “La señorita Isabel Panzardi dijo: chicos, quiero comunicarles que tenemos un escritor con nosotros, tenemos un poeta, ganó el segundo premio, y él es Avelino Núñez”, recordó con emoción.

FORMACIÓN LITERARIA Y CONSOLIDACIÓN DE SU CAMINO

Núñez explicó que ese reconocimiento temprano funcionó como un estímulo que consolidó su vínculo con la lectura y la escritura. Según expresó, aquel momento marcó el nacimiento simbólico de su identidad como escritor y fue acompañado por un creciente interés por la literatura. “Fue magnífico, fue magnífico, para resumir, diría que comienza ahí, ese día, ese día con un poco de calor, con cantos de pájaros que vivalditeaban el paisaje, en medio de mis compañeros y los aplausos, ahí nace la literatura en mi vida”.

Posteriormente, el autor se trasladó nuevamente a Corrientes, donde comenzó a desarrollar su actividad laboral y a profundizar su formación literaria. En ese proceso identificó otro momento decisivo ocurrido en 1997, cuando se incorporó a un taller literario coordinado por Mirna Numan del Rey. Allí presentó sus primeros textos y comenzó a trabajar de manera sistemática en el perfeccionamiento de su escritura.

Al referirse a esa etapa, Núñez indicó que el taller representó una instancia de aprendizaje fundamental. “Voy a descubrir un taller literario, conducido por Myrna Neuman de Rey, al que me acerco, muestro mis trabajos, me dice que están buenos, que hay que pulir, que hay que hacerle bastante cosas, y bueno, comencé a concurrir a su taller. Ahí sí es donde comienzan a abrirse las puertas y ya a tomar en serio lo que es la literatura en mi vida”, recordó.

A partir de ese proceso formativo, el autor desarrolló una trayectoria que abarca la publicación de diversos libros y la participación en múltiples proyectos culturales vinculados con la literatura y la música.

Avelino remarcó que la actividad literaria se nutre tanto de la experiencia personal como del contacto con otras voces y tradiciones culturales.En ese sentido, sostuvo que su trabajo como escritor también está vinculado con su labor docente y con el estudio de la lengua y la cultura guaraní, áreas que considera fundamentales para comprender la identidad regional. En la misma linea, remarcó que esa perspectiva se refleja en varias de sus obras, en las que aborda mitos, relatos populares y elementos simbólicos de la tradición correntina.

MITOLOGÍA GUARANÍ Y RELATOS DE LA TRADICIÓN ORAL

Núñez tambien se refirió a su interés por la mitología guaraní, temática que ha abordado en uno de sus libros. Explicó que estos relatos cumplen una función cultural y pedagógica en las comunidades donde se transmiten. “La mitología, de alguna manera, explica el mundo que nos circunda, pero también explica por qué somos como somos, por qué el correntino es como es”, expresó.

El autor señaló que gran parte de su obra se basa en recuerdos de la infancia y en historias transmitidas oralmente por familiares y vecinos. Esas narraciones, según explicó, incluían figuras tradicionales como el Pombero, el Yasy Yateré o el Kurupí, que formaban parte del imaginario cotidiano de las comunidades rurales.

En relación con ese proceso creativo, Núñez detalló el método utilizado para transformar esos relatos en textos literarios. “Tomé el núcleo y lo que fui haciendo fue escribir, convertirlo en una obra literaria, utilizar el discurso literario para contar de una manera diferente lo mismo que me habían contado a mí con un lenguaje rudimentario y vago e impreciso”, precisó.

El escritor explicó que, además de la tradición oral, también recurrió a fuentes escritas vinculadas con la cultura guaraní, especialmente a partir de su experiencia como docente de lengua guaraní. Esa doble vertiente —oral y académica— le permitió construir un enfoque que articula memoria cultural, investigación y creación literaria.

Núñez también evocó experiencias de su infancia que, según relató, contribuyeron a alimentar su imaginación. En ese sentido, recordó las percepciones propias del mundo infantil en contacto con el monte y con relatos transmitidos por adultos. “Muchas veces yo creí ver a orillas del monte, creí ver duendecitos, seres que caminaban, que se comunicaban entre ellos, esos seres de grandes sombreros, y la verdad, nunca voy a saber tampoco los límites de la realidad y la fantasía del niño”, sostuvo.

IDENTIDAD CULTURAL Y RELIGIOSIDAD POPULAR

Otro de los ejes abordados por Núñez fue la presencia de la lengua guaraní en la identidad correntina. El autor sostuvo que, históricamente, existe una deuda en relación con el reconocimiento y la valoración de esta herencia cultural, aunque observó avances recientes en ese sentido. “Hay una deuda, sí, sigue habiendo esa deuda, pero se comienza a pagar”, sostuvo.

Avelino destacó especialmente la importancia de la legislación que reconoce al guaraní y las iniciativas educativas destinadas a promover su enseñanza. En ese contexto mencionó experiencias vinculadas con la formación de docentes y con proyectos educativos impulsados en distintos puntos de la provincia.

Núñez también respondió a cuestionamientos frecuentes acerca de la utilidad práctica del idioma guaraní. Frente a esa pregunta, explicó que su valor está ligado a la identidad cultural y a la pertenencia territorial. “Muchas veces me han preguntado para qué sirve el guaraní, y yo por ahí respondo poéticamente, como respondió Borges una vez, cuando le preguntaron para qué sirve la poesía, y él le contestó con otra pregunta, y le dijo, y yo le preguntaría a usted, ¿para qué le sirve el aroma al café?, ¿para qué le sirve el dulzor al azúcar?”, expresó.

El escritor afirmó que el conocimiento del idioma forma parte de un proceso más amplio de reconocimiento de las raíces culturales de la región. En ese sentido utilizó una metáfora para explicar la relación entre identidad y tradición. “Raíces; el árbol para crecer, florecer y estar bien puesto tiene que tener buenas raíces, si no tiene buenas raíces, al menor embate del viento, cae y muere”.

Finalmente, Núñez se refirió al fenómeno cultural del Gauchito Gil, figura central de la religiosidad popular correntina. Señaló que su interés por el tema surgió desde la infancia, debido a la presencia de la devoción en el ámbito familiar.

Según explicó, el proceso de transformación de una figura histórica en mito se explica fundamentalmente a través de la transmisión de relatos.Al analizar ese proceso, afirmó: “Yo lo que quiero saber es por qué llega a postularse tan altamente a nivel de mito, un hombre real que ha pasado a ser leyenda y después de leyenda se transformó en mito, y es el relato, Lorena, es el relato”.