Las intensas precipitaciones registradas en la ciudad de Corrientes generaron anegamientos y múltiples inconvenientes vinculados al funcionamiento del sistema de drenaje urbano, en un contexto climático que no tiene precedentes recientes.
El intendente Claudio Polich explicó que se trata de “una recurrencia de lluvias que no se daba hace muchos años en la ciudad de Corrientes”, lo que derivó en una rápida saturación del suelo y en dificultades para el normal escurrimiento del agua a través de los canales pluviales existentes.
Según detalló el jefe comunal, el primer factor que explica la situación es la pérdida de capacidad de absorción del suelo, a lo que se sumó el colapso de los canales por la magnitud y la intensidad de las lluvias. En ese sentido, señaló que “lo copioso de la lluvia y lo intempestivo, digamos, de la lluvia hizo que los canales colapsaran”, aunque aclaró que con el paso del tiempo el sistema comenzará a recuperar gradualmente su funcionamiento habitual.
Polich precisó que la infraestructura urbana de la capital correntina está preparada para responder de manera eficiente ante precipitaciones de hasta 45 o 50 milímetros, pero remarcó que el volumen registrado superó ampliamente esos parámetros. “Ahora, como le estoy diciendo, son más de 300 milímetros”, afirmó, al explicar que ese nivel extraordinario de agua caída en un lapso aproximado de 30 horas fue determinante para agravar el escenario en distintos sectores de la ciudad.
LIMITACIONES DEL SISTEMA Y NECESIDAD DE OBRAS
El intendente reconoció que existen zonas históricamente vulnerables frente a este tipo de fenómenos climáticos y que requieren intervenciones estructurales de mayor envergadura. Tras una reunión mantenida con el gobernador de la provincia, indicó que se están analizando “algunos lugares que son característicos y que tienen problemas hace mucho tiempo en la ciudad de Corrientes y que tienen que ver con la necesidad de obras de infraestructura”, en referencia a proyectos pendientes que permitan mejorar el drenaje y la respuesta ante lluvias intensas.
No obstante, Polich subrayó que, aun con obras, existen límites técnicos frente a eventos extremos como los registrados. En ese marco, sostuvo que “si sacamos la basura fuera de horario si tenemos lluvias de esta naturaleza alrededor de 300 mil en m de 30 horas no hay sistema que pueda funcionar”, aludiendo a la incidencia de factores externos que agravan la obstrucción de desagües y canales pluviales.
En su análisis, el intendente planteó que la situación exige una mirada colectiva y responsable, ya que se trata de un fenómeno que afecta de manera transversal a toda la comunidad. “Todos tenemos que ser aprehensivos en una cuestión que nos afecta a todos y en la que todos vamos a terminar siendo víctimas”, expresó, al remarcar que la prevención y el cuidado compartido son claves para mitigar los daños mientras persistan las condiciones adversas.
LLAMADO A LA PRUDENCIA Y CONTINUIDAD DE LAS LLUVIAS
En el contexto de los anegamientos, el municipio debió reforzar los controles de tránsito en distintos puntos de la ciudad para evitar daños mayores. Polich explicó que fue necesario desplegar inspectores en zonas inundadas debido a que “entre los colectivos, los camiones y las camionetas que circulan de gran velocidad terminan inundando las casas y terminan afectando la propiedad de las personas”, una situación que incrementa el impacto del agua sobre viviendas ya comprometidas.
El intendente enfatizó la importancia de reducir la circulación durante episodios de lluvias intensas, no solo para facilitar el escurrimiento del agua sino también para preservar la seguridad de los vecinos. En ese sentido, instó a “cuidar con preservar sobre todo la vida de las personas, movilizándose lo menos posible cuando se dan estas situaciones”, como una medida preventiva fundamental frente a un escenario de riesgo.
Finalmente, Polich advirtió que el panorama climático seguirá siendo complejo en los próximos días. Confirmó que “esto va a seguir, esto va a continuar” y que, según la información disponible, la ciudad enfrentará al menos “tres o cuatro días más” de complicaciones, agravadas por el hecho de que el suelo ya se encuentra completamente saturado. “Ya no hay absorción por el suelo”, afirmó, y reiteró el llamado a “tener la conducta más responsable posible para afectar lo menos posible a las personas que están hoy sufriendo las inclemencias del clima”.
