El Club de Regatas Corrientes concluyó su vigesimosegunda participación consecutiva en la Liga Nacional de Básquetbol, finalizando la temporada 2025/26 en la quinta posición de la tabla general, un resultado que le otorgó nuevamente la clasificación para disputar la Liga Sudamericana en el próximo período.

A pesar de la eliminación en la instancia de cuartos de final frente a Ferro Carril Oeste en el quinto juego de la serie, el balance institucional permitió destacar que la plantilla consiguió ubicarse dentro de los cuatro mejores equipos de la fase regular al alcanzar la tercera colocación, un hito deportivo que la institución correntina no registraba desde hacía cinco años.

La campaña estuvo caracterizada por un alto nivel de competencia internacional, donde el plantel profesional, integrado por deportistas de trayectoria y jerarquía, consiguió acceder a la serie final de la Liga Sudamericana.

Fabián Ramírez Barrios, ala-pívot correntino de 36 años y capitán de la delegación en su sexta temporada con la institución, expuso sus consideraciones técnicas y emocionales semanas después de haberse concretado la finalización del vínculo competitivo del equipo en el torneo local.

Con respecto al cierre de la llave eliminatoria frente a Ferro, el referente señaló que el plantel consiguió procesar el resultado adverso tras el último compromiso, aunque inicialmente persistió una sensación de frustración debido a las expectativas de continuar avanzando en el cuadro del torneo. En relación con este proceso, el basquetbolista afirmó de manera textual: “Ahora ya está asimilado lo que fue la derrota en ese quinto juego. Ese sabor amargo de saber que podíamos llegar más lejos, que podíamos seguir escalando. Pero el deporte es así, nos tocó a nosotros dejar la competencia. Creo que lo hicimos de la mejor manera, jugamos una buena serie, hicimos un buen campeonato y logramos objetivos como llegar a la final de la Liga Sudamericana, estar en los cuatro primeros”.

El análisis del último encuentro de la serie reveló falencias en la administración de la ventaja en el marcador, un factor determinante que el capitán identificó como el principal motivo de la derrota antes que la última ejecución del partido. La evaluación del capitán detalló que el equipo llegó a ostentar una diferencia a favor de 16 unidades que no pudo sostener debido a una modificación en el ritmo de juego impuesto por el rival.

Al respecto, Ramírez Barrios describió el escenario vivido en el estadio al señalar: “Ese partido lo vivimos con muchas pulsaciones. Creo que fue algo muy emotivo. Muy lindo llegar a la cancha y ver el estadio lleno. El aliento de la gente que nos acompañó durante toda la temporada. Tuvo algo de polémico el cierre, pero más allá de eso creo que está dentro del reglamento. Creo que lo perdimos cuando sacamos una diferencia de 16 puntos y no la supimos mantener. Empezamos a ir al ritmo que ellos querían y no al nuestro. Lo perdimos mucho antes que en el tiro final. Por eso también la bronca y el sabor amargo de sentir que ese partido era nuestro, que estaba controlado y no lo supimos definir”.

DESAFÍOS LOGÍSTICOS Y COHESIÓN INTERNA DEL PLANTEL

La campaña de Regatas Corrientes estuvo fuertemente condicionada por factores logísticos de carácter extraordinario, derivados de un incidente de infraestructura ocurrido en el inicio del ciclo deportivo. En agosto de 2025, el club sufrió el derrumbe de las instalaciones del estadio José Jorge Contte, lo cual representó un impacto institucional severo y obligó a la dirigencia a trasladar todas las actividades de localía al Fortín Rojinegro, el estadio perteneciente al Club Atlético San Martín de Corrientes.

Esta situación forzó al equipo profesional a desarrollar la totalidad de sus entrenamientos y partidos oficiales fuera de su propio recinto, una dinámica que alteró las rutinas habituales de preparación y que modificó las condiciones ambientales en cada una de las jornadas disputadas en la provincia.

Frente a este escenario de desplazamiento permanente, el balance de la capitanía valoró la capacidad de adaptación del grupo humano para sobreponerse a las adversidades estructurales y mantener un nivel competitivo alto en el certamen nacional. La acumulación de trayectos, la sucesión de partidos oficiales y la simultaneidad de los compromisos locales e internacionales generaron un desgaste psicofísico que requirió una atención especial por parte del cuerpo técnico y los jugadores para preservar la armonía interna.

Evaluando este aspecto, el ala-pívot manifestó: “Fue una temporada bastante atípica. Para comenzar sin tener tu cancha, no entrenar donde ibas a jugar, ser siempre visitante, porque este año nos tocó ser siempre visitante, era un condimento que podía afectar al equipo y pasó en varios momentos. Pero, aun así, fuimos competitivos, hicimos las cosas bastante bien. Si bien hubo baches, altas y bajas, pudimos también lograr varios objetivos, y por eso para mi es bastante positiva la temporada”.

La cohesión del grupo de deportistas actuó como el pilar fundamental para mitigar las tensiones emergentes de un calendario de alta exigencia, permitiendo que la plantilla priorizara los objetivos colectivos por encima de los obstáculos cotidianos. Ramírez Barrios destacó la solidez del vínculo entre los integrantes de la delegación al afirmar de forma literal: “Me quedo con el equipo, con la unión. Porque el trajín de lo que es la Liga, de tantos viajes, partidos, competencias en simultáneo, etc., lleva a un desgaste físico y mental que por ahí se ve como un malestar en el equipo, pero nos mantuvimos siempre unidos, fuimos para adelante y tratamos de hacerlo mejor sin mirar al costado y dando lo mejor de cada uno para poder lograr los objetivos importantes”.

RENDIMIENTO INDIVIDUAL Y LOGROS DE LAS DIVISIONES FORMATIVAS

En el plano estrictamente personal, el capitán de la escuadra correntina expresó su conformidad con respecto al nivel de juego exhibido y a su rol de liderazgo dentro del vestuario a lo largo de los meses de competencia. Su intervención estuvo orientada a proveer experiencia, mantener canales de comunicación asertivos en momentos críticos y ofrecer un respaldo continuo a las determinaciones tácticas del grupo de trabajo.

Con respecto a su desempeño y al acompañamiento de sus pares, Ramírez Barrios indicó textualmente: “Me sentí muy bien en lo personal. Traté de dar siempre lo mejor, mi experiencia, de sumar siempre, no restar, de hablar when se tenía que hablar, siempre apoyar a mi compañeros y decir las cosas que se tenían que decir. Por momentos también no hablar tanto y hacer más las cosas. Me sentí acompañado y respaldado, y eso es lo más importante”.

El balance de la temporada también contempló un reconocimiento formal hacia las categorías formativas de la institución, específicamente al plantel que participó y se consagró campeón en el torneo de la Liga Próximo. La obtención de este título fue seguida de cerca por el equipo mayor, coincidiendo los festejos con las actividades programadas para la finalización de la campaña del plantel profesional. En relación con el logro obtenido por los jóvenes basquetbolistas de la entidad, el referente sénior remarcó: “Hay que felicitar a los chicos por el trabajo que han hecho. Han tenido una temporada muy buena. Sé el sacrificio que hacen muchos para estar ahí. Sé todo lo que dejan también para poder lograr cosas importantes. Verlos levantar el trofeo fue algo muy emocionante. Me acuerdo que teníamos justo el asado de despedida del equipo y estábamos viendo el partido y estábamos todos festejando por ellos”.

Por último, el análisis institucional cerró con un agradecimiento explicitado hacia la parcialidad de Regatas Corrientes, que debió modificar sus hábitos de asistencia debido a la clausura forzosa de su estadio y trasladarse a instalaciones ajenas para brindar su acompañamiento. El capitán valoró el esfuerzo económico y logístico de la masa de seguidores que sostuvo su presencia a pesar de las incomodidades edilicias del período. Respecto de esta relación con el público, el jugador concluyó: “Agradecerle a la gente por el apoyo, por el aliento de toda la temporada. También para ellos fue bastante incómodo no estar en su lugar habitual, tener que ir a una cancha prestada o a otro lugar, acomodarse, adaptarse a todo eso. Ellos también hicieron su esfuerzo, su trabajo de estar con nosotros, acompañarnos el día a día y eso es muy importante. Solamente palabra de agradecimiento por el cariño y el apoyo recibido”.