El secretario de Coordinación de Gobierno de la Municipalidad de Corrientes y candidato a diputado provincial, Hugo “Cuqui” Calvano, en diálogo con El Entrevistador, con Rubén Duarte, compartió su experiencia en la gestión municipal y los desafíos actuales que enfrenta al compaginar sus funciones con la campaña electoral.
Destacó el valor del trabajo en equipo, la continuidad institucional y el compromiso con la ciudadanía como pilares de su labor. Señaló que, pese a la exigencia del doble rol, mantiene la prioridad en su función pública y aseguró que su participación política se basa en la cercanía con los vecinos y la vocación por el servicio.

En materia de políticas públicas, Calvano puso énfasis en la necesidad de profundizar la educación ambiental, vial y comunitaria como herramienta de transformación cultural.

Relató los avances en programas como “Mi Primera Licencia” y “Espacio Recuperado”, así como el plan para la erradicación progresiva de la tracción a sangre, acompañado de alternativas laborales sustentables para los carreros.

De cara a una eventual banca legislativa, reafirmó su intención de continuar trabajando cerca de la gente, aportando desde una mirada joven con experiencia, y fortaleciendo la coalición política que lidera con una perspectiva de gestión moderna, diálogo y compromiso territorial.

—Nos visita el Dr. Hugo “Cuqui” Calvano, secretario de Gobierno de la Municipalidad de la Ciudad de Corrientes y ahora candidato a diputado provincial. Él pertenece a la Coalición Cívica ARI y forma parte del frente Vamos Corrientes. ¿Qué tal, Cuqui? ¿Cómo estás?
—Hola, Rubén. Muy bien. Muchas gracias por la oportunidad de estar aquí compartiendo este programa contigo.

—Cuqui, sé que siempre hiciste una doble actividad militante por tu partido y un trabajo institucional a full en estos casi ocho años en el mismo cargo en la Municipalidad. Pero ahora es como que hay que redoblar los esfuerzos, ¿no? Porque hay que dejarle la posta en la Municipalidad a los que van a venir después del 10 de diciembre y, además, sos candidato a diputado provincial, lo que también te obliga a estar en los actos, en las caminatas. ¿Cómo estás conviviendo con esas dos facetas que ahora no te dejan ni siquiera respirar, no?
—Bueno, la verdad que la estoy llevando con alegría, con energía, más allá de lo que naturalmente a uno le cansa esa intensidad de actividad. Sé que en este tiempo, desde que salió la proclamación de la candidatura hasta el 31 de agosto, que son 50 días, sabía que iba a ser así, que iba a ser intenso, que iba a tener que dividirme entre mi función como secretario de Gobierno de la capital y esta tarea política y de candidato también. Obviamente, esto es hasta el 31. A partir de ahí, de esos tres meses, volveré a ser funcionario hasta que me toque, si los correntinos lo deciden, asumir como diputado. Pero la verdad que, como trabajamos en equipo —nosotros, en la gestión de Eduardo Tassano hemos aprendido y hemos fortalecido los equipos—, entonces uno puede tomarse la posibilidad de ir un par de días al interior y que las cosas funcionen mientras uno tenga ordenadas las tareas, los funcionarios, cada uno haciendo lo que tiene que hacer. Naturalmente, algunos supliendo o cubriendo la tarea de otros, porque el intendente mismo también está de candidato a diputado provincial, el viceintendente también está de candidato a concejal. Eso lo tiene más abocado a la ciudad. Pero la verdad que lo llevamos con responsabilidad, entendiendo que lo primero que uno debe atender —y eso yo siempre lo dejé en claro— es la responsabilidad que tenemos como funcionarios. Yo no voy a dejar de atender mi tarea como funcionario municipal por una candidatura. Al contrario, siempre voy a priorizar eso, porque es la responsabilidad que yo asumí con el intendente y con los vecinos de la ciudad, y porque además entiendo que la gente también nos acompaña en tanto y en cuanto ve que somos lo que venimos mostrando: gente de trabajo, gente comprometida con el servicio público. Así que bueno, lo llevo con alegría, con responsabilidad y también intentando cumplir obviamente con mi tarea de candidato, porque la otra no la voy a dejar nunca de ejercer hasta el último día en que me toque estar como funcionario.

“No voy a dejar de atender mi tarea como funcionario municipal por una candidatura”

—Cuqui, en la segunda parte de esta entrevista vamos a abordar el tema político, partidario, de tu candidatura. Ahora me interesa saber lo que te quedó pendiente, y yo como soy bastante atrevido, te voy a decir algo, a ver si coincidís. Creo que quedó pendiente —y esto es tal vez responsabilidad no solo del gobierno municipal sino también del gobierno provincial— un tema que tiene que ver con la educación: la educación ambiental, la educación vial, la educación comunitaria, vecinal, social, lo que quieras, como prefieras. Es una materia pendiente, porque a veces somos duros de entender. Seguimos con los problemas que tantas veces hablamos: la caca del perro en tu vereda, la vereda en mal estado, la falta de respeto a las normas de tránsito, tirar las basuras los días de lluvia, ¿no? Yo siempre digo en las distintas tribunas donde estoy que no es culpa exclusiva de la municipalidad. Y hay tres patas ahí, ¿no? Una que es bastante turbia, pero hay que decirlo. Algo de responsabilidad tiene la municipalidad siempre. Nunca se deja satisfecho al vecino, jamás. La otra es responsabilidad del vecino: tira la basura, tira las botellas, tira los plásticos, se tapan las bocas de tormenta. Y la tercera: los pícaros de la oposición que, en tiempos como estos, se ocupan de tapar intencionalmente los desagües. Esto lo sufrimos hace unos días atrás. Entonces, no es fácil la tarea, pero yo creo que hay que ir más a fondo con el tema de la educación. ¿Coincidís con esto?

—Coincido 100%, Rubén. De hecho, nosotros empezamos ese camino hace 7 años y medio. Eh, cuando nosotros asumimos con Eduardo, con Emilio, con todo este equipo. El municipio no hablaba de educación ambiental, no hablaba de educación vial, era prácticamente un problema ajeno a la gestión, entendiendo que no era responsabilidad. La mirada de los municipios tradicionales era no ocuparse de educar o de generar esto. Nosotros tenemos una mirada de municipio moderno, la cual hemos ido trabajando muy muy bien con el Ministerio de Educación, entrando desde jardines municipales, por ejemplo, o provinciales hasta colegios secundarios, trabajando muy fuertemente en la educación ambiental, vial. Fuimos con programas y concursos también ambientales que generaron, a través de incentivo, más involucramiento de los jóvenes fundamentalmente, que son los que, y mientras más chicos, mejor, decimos, son los que promueven el cambio de hábito.
Acá lo que hay que generar es un cambio de hábito, un cambio cultural para respetar las normas, para cuidar el ambiente, para respetar las reglas de tránsito.
Fuimos con el programa Mi Primera Licencia. Nosotros hacemos en los colegios secundarios capacitaciones en las normas de tránsito que terminan con la posibilidad de rendir, de obtener el carnet de los vehículos en los casos en que la edad ya lo permite, con autorización de los padres o cuando ya tienen la edad suficiente. O sea, fuimos yendo a donde estaban ellos. Y sabemos que los cambios culturales llevan tiempo, o sea, pretender que la gente de golpe vaya a respetar todo, no va a pasar. Pero si uno empieza a educar, a concientizar y, a la par, mostrar que hay sanciones cuando uno incumple todo esto, bueno, en el correr del tiempo vas a encontrar soluciones. Así ha funcionado en los lugares donde se ha logrado revertir esas cuestiones.
Nosotros en muchas zonas de la ciudad lo hicimos con el programa, por ejemplo, el programa Espacio Recuperado. Hemos trabajado con los vecinos primero en concientizar, decir, “Che, esta basura no aparece por arte de magia acá en la esquina de la plaza o de la cancha, la tira la gente del entorno”, y empezar a que ellos mismos entiendan que ese espacio es suyo y no algo ajeno.
Porque el problema, Rubén, es que mucha gente tiene la creencia de que mi bolsa de basura, una vez que yo la saqué de dentro de mi casa, ya no es más problema mío. Entonces está relampagueando, yo digo “pum”, la dejo en la esquina. Listo, ya no es más problema mío.
Pero si esa bolsa no nos preocupamos por ver si no va a tapar la zanja de agua, si no me va a terminar entrando agua a mí… Entonces es generar un cambio de hábito. Para eso hay que educar, hay que concientizar, hay que mostrar con el ejemplo y también hay que sancionar cuando no hay ninguna respuesta a todo esto que estamos hablando, porque el daño es a la comunidad.
Y después fuimos haciendo también mucho trabajo de mostrar las consecuencias. Por ejemplo, cuando empezamos a desobstruir los desagües, a limpiar los desagües, empezamos a mostrar lo que había dentro: colchones, mampostería, motores, muebles, animales muertos, todo lo que decimos. Esto no apareció ahí naturalmente. Alguien lo fue dejando, al menos en la vía pública, al menos en un espacio, y terminó ahí. Y la gente fue tomando más conciencia.
Hoy la gente denuncia también. Esto es otra cosa importante: filmar y denunciar a los que incumplen. Vemos que hay lugares donde van camiones, camionetas de empresas a volcar residuos voluminosos. Hoy la gente filma, saca fotos, inclusive los repele, les discute, y a partir de eso hemos podido sancionar, trabajar con corregir eso.
Y después, bueno, hay que seguir utilizando esa educación, como decís vos. Sí, creo que no te digo una deuda pendiente, creo que es un camino que hay que seguir recorriendo, porque empezamos, pero sabemos que lo que hay que hacer es continuarlo.
Y bueno, en ese camino estamos, y esperemos que nuestro equipo pueda continuar con Polich, con todos los que lo acompañamos, con Emilio encabezando el Concejo, para seguir trabajando y que esto tenga resultado en el correr del tiempo.

“Erradicamos dos tercios de los carreros con diálogo y alternativas reales”

—¿Sabés qué me da la pauta, y me alegra por cierto, de que se puede esto que vos decís? El tema de los carreros. Como todas las cuestiones anteriores decían: “Es imposible, no se puede hablar, no hay acuerdos.” Bueno, era poco probable que suceda, pero bueno, con Eduardo ustedes consiguieron prácticamente erradicar los carreros y darle un buen destino a esos caballos en muchos casos, ¿no? En todos, maltratados, ¿no?
—Sí, logramos con este plan erradicar dos tercios de la situación de caballos en la ciudad y de carreros. Lo hicimos porque era una necesidad, porque realmente en una ciudad como la que tenemos, urbanizada, con cada vez más avance, el caballo genera un problema vial, genera un problema ambiental.
Antes, como le decíamos nosotros, el que tenía un caballo lo tenía y quizás era todo espacio verde alrededor, o baldíos, o campo. Hoy por hoy tiene viviendas alrededor, tiene asfalto, tiene veredas. No son las condiciones ni para que el animal esté ni para que los vecinos convivan con él.
Entonces, empezamos a trabajar en esto, pero fuimos por el comienzo. Primero dijimos, “Vamos a diagnosticar la realidad.” Y nos fuimos modestamente encontrando de a poquito los primeros voluntarios, porque había mucha resistencia. Veníamos también con mucha politización del sector, que les decía: “Nosotros queremos dejarlos sin trabajo, sin comida.”

—Además, unas manifestaciones realmente impresionantes, ¿no?
—Tuvimos manifestaciones y oposición muy fuerte. Y también hay que entender que es un sector muy vulnerable en la mayoría de los casos, un sector que culturalmente tiene dos y tres generaciones arriba de un carro, que no solo es su forma de trabajo, de movilidad, sino de vida. Inclusive lo tienen al caballo en muchos casos. En otros no. Hay otros que maltratan, pero eso es otro capítulo.
Los que lo tenían bien y tenían una cuestión como te dije recién, fuimos al diálogo, fuimos a decirles: “Mirá, queremos hacer esto.” Y ellos fueron viendo que también la actividad se fue resintiendo mucho, que la gente, la mayoría, ya no quiere contratar un carro, un caballo, que la gente escracha también porque no quiere ver animales cargando cosas.
Y bueno, le ofrecimos como alternativa un plan. Ese plan consiste en diálogo con ellos. Vamos a la casa, hablamos con todo el núcleo familiar y ahí detectamos, Rubén, que en el 99% de los casos —y te digo 99 para no decir 100— el carro es un complemento a otra actividad.
O sea, en el núcleo familiar quizás alguien es albañil, y en los tiempos libres, cuando no sale algo, hace la changa con el carro o lo usa el carro para ir a buscar alimento para los animales que cría. No lo tiene quizás para flete. O sea, es parte de la economía del hogar, cultural, pero no es la única fuente. Entonces fuimos a fortalecer la otra fuente.
Si tenía un emprendimiento, potenciamos el emprendimiento. Si tenía un oficio y le faltaba herramienta, potenciamos el oficio.
Si tenía conocimiento, como siempre di el ejemplo —para mí uno de los más emblemáticos—, Isidoro del barrio Esperanza, que fue panadero casi toda su vida, hasta que la situación de la economía comercial lo dejó desempleado. 71 años tiene Isidoro, y tenía el oficio, tenía conocimiento, sabía de panificados, además conoce el mercado, sabe que él detectaba que en su barrio faltaba eso porque a la mañana traen un poco de pan, después ya no hay más nada. Bueno, tenía todo analizado y, con el emprendimiento, hoy en día no solo que la panadería anda muy bien, sino que ya la amplió por cuenta propia, amplió su negocio y ahora entró en un crédito blando de la Muni para ampliarlo más todavía.
Y está produciendo, porque él tenía conocimiento; lo que le faltaba era la oportunidad. Le dimos la oportunidad.
Y así tenemos distintos ejemplos, algunos más avanzados como el que nombré recién, otros que están arrancando a duras penas, pero en todos los casos con el acompañamiento del municipio. Porque emprender es difícil en general, más en la situación que estamos, pero si uno lo acompaña…
Y estamos, es una salida a futuro más sostenible que lo que es el carro y el caballo.
Entonces fuimos por ese lado y la verdad que, primero costó. Cuando entraron los primeros 14 y vieron que era real, los demás empezaron por contagio. Porque también, te vuelvo a decir, es un sector desconfiado, muchas veces sin formación. Entonces era creer, confiar y ver que al otro le iba bien y decir: “Sí, es real, no es más esto una mentira.”
Obviamente hicimos un acuerdo distinto a los anteriores. Les firmamos, ellos renuncian a la actividad, no es que después pueden vender las cosas y volver. Nosotros ya podemos erradicar de ese domicilio la actividad si alguien nos denuncia, dice: “Rubén está de vuelta con un carro, con un caballo.” Vamos y sacamos todo, porque vos ya renunciaste a la actividad por un acuerdo anticipado con el intendente.
Y por otro lado, está el animal suelto y el maltrato, con lo que no negociamos.
El caballo suelto se levanta porque es un peligro para la comunidad, y el animal maltratado se actúa, se denuncia penalmente. Y también la municipalidad incorporó en el Código de Convivencia, a partir de la reforma que hicimos, sanciones propias, también multas económicas muy altas por maltrato animal. O sea, que vamos con toda la fuerza ante el que maltrata, el animal suelto es un riesgo vial, lo levantamos y actuamos.
Y el que lo tiene en alguna buena condición, en algún sector de la ciudad que todavía el espacio verde y más lo permite, vamos con esta propuesta.
Pero entiendo que es el camino. Era también una forma, Rubén, de darle una alternativa, de entender que hay que ser humano, de que quizás él no tiene otra oportunidad y muchos la tomaron. 170 familias ingresaron al plan.

—Veramente, Cuqui, ¿cuál es el destino de los caballos? Tanto de los que tenían los carreros como estos maltratados que todavía quedan algunos.
—Bueno, nosotros los tomamos ya sea por la entrega en el plan o ya sea por alguna denuncia o levantarlo en la vía pública. Se hace todo el control sanitario veterinario. Lo vemos, que esté bien el animal, lo curamos si es necesario, lo ponemos en condición, con todo lo que tiene que ver con la vacunación, con la atención veterinaria. Luego pasa… nosotros tenemos un predio en un convenio con una fundación, trabajamos con dos, como Apac y con Dolin. Terminan yendo a alguno de los predios para poder estar en un espacio ya más amplio. Y finalmente, el último paso es que van a campos que están dentro del plan, que han firmado convenio con la municipalidad como tenedores responsables de los animales, para que puedan estar libres, pastar, tener el espacio acorde para correr, para desarrollarse en base a su bienestar y terminar el tiempo que les quede de vida de la mejor manera.

“Lo nuestro no es un cambio de rumbo, es un pase de posta con continuidad”

—Bueno, en esta última parte del programa y el segundo tramo de la entrevista, de la charla con Cuqui Calvano, vamos a hablar de Cuqui como diputado provincial. Esto se va a dar, obviamente, si el pueblo así lo determina, el 31 de agosto en las elecciones provinciales, y asumirá sus funciones el 10 de diciembre. Cuqui, vos tenés experiencia en la actividad legislativa, así que no te va a resultar nuevo, digamos, esto.
—Por supuesto que no. Tengo experiencia, fui concejal, así que conozco la dinámica de los cuerpos colegiados, donde hay distintas representaciones y uno tiene que dialogar, consensuar y buscar puntos de acuerdo o puntos en común para avanzar en leyes o en ordenanzas, como me tocó a mí. Entiendo eso. Y también, en estos años uno ha ido adquiriendo herramientas para dialogar mejor, para buscar este tipo de soluciones. Me ha tocado, en el rol que estoy actualmente en la municipalidad, tratar mucho con el Concejo Deliberante y buscar también puntos de acuerdo para obtener, por ahí, dos tercios o unanimidad cuando lo requeríamos. O sea que entiendo que es un espacio que, en términos de desarrollo de la actividad, no me va a ser ajeno.
Después, obviamente sí, el desafío es que ahora, si los correntinos así lo deciden, desde el 10 de diciembre voy a tener una representación del pueblo de la provincia de Corrientes y eso requiere un contacto cercano, así como lo tengo hoy con cada realidad de cada barrio de mi ciudad, con los vecinos, como uno puede buscar en el día a día, nutrirse de la realidad, de los problemas, de las necesidades y poder solucionarlas. Voy a tener que trasladar eso a un territorio provincial, que es lo que vengo haciendo en este tiempo de campaña, a medida que puedo. Las realidades son muy distintas en cada localidad, entonces ese es el desafío que viene para mí.
De esa manera, como vengo diciendo en las entrevistas o en las reuniones que tengo en cada localidad, yo no vengo a decir: “Voy a ser el diputado que haga tal o cual ley”. Sí voy a acompañar las leyes que el gobernador necesite, voy a impulsar las que tienen que ver con mi perfil: con el ambiente, con el bienestar animal, con los emprendedores, con el desarrollo de oportunidades o económico. Pero eso va por un lado. Lo que yo voy a hacer y me comprometo, y sí depende de mí, es estar en contacto directo, recorrer, escuchar, como lo vengo haciendo en estos años de política, para nutrirme de la demanda, de la realidad de cada localidad y ser también como dirigente político un gestor.
Por un lado, lo que uno hace como diputado, y por otro, lo que uno hace como dirigente político: intentar llevar a los distintos responsables ejecutivos las cuestiones que uno detecta, para que las solucionen, para de esa manera potenciar o mejorar nuestro gobierno en cada rincón de la provincia. Ese es el compromiso que yo vengo asumiendo y, el que me conoce, sabe que a mí me gusta trabajar, trabajar y trabajar. No soy una persona ni de oficina ni de escritorio. De hecho, cuando me dicen: “Te voy a buscar a tu oficina y no te encuentro nunca”, les digo: “Y claro, porque no estoy nunca”. Estoy ahí para firmar las resoluciones que tengo que firmar y después estoy en la calle, en actividades, en operativos. Me gusta estar donde está la gente, porque es donde uno realmente, sin filtro, encuentra la realidad, y eso es lo que me comprometo a hacer como diputado de la provincia, si los correntinos me acompañan.

—Cuqui, vos sos presidente de la Coalición Cívica, es decir que sos socio del radicalismo en este caso como columna vertebral de Vamos Corrientes. ¿Conforme con tus militantes en los lugares que ocupan, me refiero a cargos electivos?
—Sí, nosotros en este caso hemos podido lograr lo que hace años anhelábamos y entendíamos que la Coalición Cívica estaba en condiciones de ofrecer: un candidato a diputado provincial. En este caso me toca llevar esa responsabilidad. Después vamos con distintos candidatos a concejales en las localidades, por ahí en Capital y en Goya, que son las dos ciudades principales. Logramos ir por la reelección de los concejales que vencían, que era importante. Después estamos en distintas localidades del interior, en algunos lugares más expectables, en otros recién dando los primeros pasos, pero integrando, que es importante para hacer las primeras armas para los dirigentes nuevos, mucha gente joven que se ha sumado al partido.
Entonces estamos también en ese acompañamiento, para que aprendan a desarrollar la acción política. También, en algunas localidades estamos llevando candidato a intendente, a viceintendente, con una colectora, con una apuesta también importante. Quiere decir que tenemos gente que entiende que puede representar a su pueblo, a su localidad, y hacerlo bien. Así que estamos en ese camino, contentos, satisfechos, porque hemos podido dar este paso. Y naturalmente, esperamos que esto sea para mejor, no solo para nuestro partido, sino también para nuestra alianza, para nuestro gobierno. Porque nosotros confiamos en lo que hacemos, en la forma en que hacemos política y gestión. Creemos que si esa forma la podemos trasladar a un nivel provincial, vamos a mejorar también nuestra alianza, vamos a mejorar nuestro gobierno.
Como te decía recién, estando, andando, recorriendo, escuchando y llevando no solo problemas, también ideas, soluciones que uno pueda construir en ese proceso, vamos a contribuir a que la gente esté mejor, que es el objetivo de la política para nosotros.

—Gabi Gauna va por la reelección, en un lugar de privilegio, si se quiere, ¿no?
—Sí. Gabi, que es una concejal actualmente incansable, los que la conocen… fue subsecretaria de Modernización, la primera subsecretaria de Modernización, porque creamos de cero el área. Y fijate todo lo que hemos podido avanzar en la gestión de Eduardo Tassano en ese sentido, con la decisión política, ¿no?, y el apoyo firme de él. Hace cuatro años desempeña esa actividad que también, como la hacemos nosotros, es legisladora pero está todo el tiempo en la calle buscando cómo gestionar y solucionar problemas. Y va por la reelección en el segundo lugar, que responde también a que somos el segundo partido, el principal socio de la UCR en la capital. Y eso se refleja en la lista.
Esperamos seguir creciendo, aportando en la gestión local. Que los vecinos nos acompañen, acompañen a nuestro candidato a intendente Claudio Polich, y nosotros lo vamos a seguir acompañando también a él. Que acompañen a Juan Pablo Valdés. Entiendo que se viene un recambio generacional en la provincia, en la política. Yo soy de la misma generación y creo que la impronta que le podemos dar las nuevas generaciones también es necesaria en este tiempo donde todo es muy dinámico, y requiere energía, ganas, pero también una mirada amplia de las cosas.
Juan Pablo, además de ser joven, tiene experiencia como intendente. Yo te puedo decir que tengo experiencia como prácticamente un jefe de Gabinete en esta ciudad. Entonces, uno puede aportar con juventud pero con experiencia. Y eso también creo que va a marcar un antes y un después en la provincia. Confiamos en que los correntinos lo vean, vean las bases sólidas que ha construido Gustavo Valdés, Eduardo Tassano en la capital, y nos acompañen para el proceso que viene, para seguir transformando la ciudad y la provincia.

—Una pregunta para terminar, para nada fácil. Eduardo Tassano está en el bolillero de los posibles presidentes de la Cámara de Diputados. ¿Vos también estás?
—No, no. La verdad es que no tengo ni idea de eso. Creo que primero hay que ganar las elecciones, lograr que nuestro proyecto de provincia continúe con Juan Pablo. Después ver cuántos legisladores los correntinos deciden, cuántos diputados provinciales tendrá nuestra alianza. Y en base a eso se conversará. Pero sin duda que Eduardo es una persona sumamente preparada y que tiene además las condiciones personales, ¿no? Es un tipo de diálogo, abierto, que ha podido… fijate que no es de conflicto, no te vas a encontrar con nadie que te diga que tiene un conflicto con él. Ese tipo de características siempre te ponen en el bolillero para seguir representando lugares de consenso.

—Prueba de ello es el acompañamiento que se están haciendo mutuamente el actual intendente y el futuro intendente, Claudio Polich. Parecen estar juntos todo el tiempo, ¿no?
—Sí, es que para nosotros es pasar una posta. Es decir: pasamos el equipo. Es el mismo equipo, eso es lo que remarcamos.

—Claro, hay una continuidad con profundidad.
—Pero cambia la conducción, ¿no? Por ejemplo, yo siempre dije que esta ciudad, la gran transformación que tuvo, la tuvo por un trabajo grande en equipo. Y cuando uno dice “equipo”, están Gustavo y Eduardo a la cabeza, pero después estamos todos los demás. En eso, en el día a día, vos tenés un llamado de un ministro, de un diputado que te dice: “Fijate esto”, una idea, un proyecto. Hay gente que aporta todo el tiempo. A veces hacíamos un chiste con Eduardo: “Tenemos 10 intendentes nosotros acá”, por la cantidad de gente que aporta.
En este caso, conducirá Claudio, con el perfil que él tiene, un tipo ejecutivo, de obra y servicio, complementado con Ariel, con todo el equipo de concejales, y los que estamos en otro rol, pero que tenemos injerencia en la ciudad porque la vivimos, la disfrutamos, la queremos… Seremos comentaristas, aportaremos ideas, soluciones, experiencia. En este camino, nosotros estamos haciendo un pase de posta. Esto es lo que dejamos para tu conducción, y él, en base a eso, tomará las cosas que considere sólidas y buenas, cambiará las que crea que hay que corregir, e incorporará las que él crea que hay que sumar. Tiene muchas ideas y proyectos muy interesantes para la ciudad que en estos días se van a seguir conociendo.

—Cuqui, gracias por tu visita y nos vemos pronto.
—Así es. Muchas gracias a vos, siempre por la oportunidad, en este y en todos los medios que vos tenés para, a través tuyo, llegar también a los correntinos, que llegue este mensaje y que nos sigan conociendo. Y si así lo consideran, el 31 de agosto, que nos acompañen con un voto.

—Gracias.
—Gracias.

—Soy Rubén Duarte, el entrevistador.