Miles de turistas debieron ser evacuados en distintos puntos de la Patagonia argentina a raíz de una serie de incendios forestales que avanzan sobre extensas áreas boscosas y zonas habitadas. Según informaron autoridades nacionales y provinciales, al menos 3.000 personas fueron trasladadas de manera preventiva ante el riesgo que representan los focos activos, que se registran en un contexto climático adverso marcado por sequía prolongada, altas temperaturas y fuertes vientos. La situación se produce a un año de los peores incendios forestales sufridos por la región en las últimas tres décadas.

Uno de los escenarios más críticos se localiza en la provincia de Chubut, donde el fuego afecta zonas cercanas a localidades turísticas y áreas de alto valor ambiental. Imágenes aéreas captadas por drones muestran columnas de humo y llamas elevándose entre los árboles en la localidad de El Hoyo, reflejando la magnitud del siniestro. El foco se inició el lunes en las inmediaciones de un pequeño poblado andino de aproximadamente 50 habitantes permanentes, y su rápida propagación obligó a activar operativos de evacuación en áreas cercanas al lago Epuyén y al balneario de Puerto Patriada.

Las autoridades provinciales confirmaron que, hasta el miércoles, el incendio en Chubut había afectado al menos 2.000 hectáreas. El avance del fuego fue favorecido por condiciones meteorológicas extremas que impidieron una contención temprana y exigieron la intervención de múltiples recursos humanos y materiales. La evacuación de turistas se realizó de manera preventiva, con el objetivo de resguardar la integridad de quienes se encontraban en zonas de riesgo directo.

SOSPECHAS DE INTENCIONALIDAD Y RESPUESTA JUDICIAL

El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, sostuvo que uno de los incendios más importantes habría sido provocado de manera intencional y expresó duras declaraciones al respecto. “Evacuamos a más de 3.000 turistas que se encontraban en el lugar (…) Los miserables que prendieron fuego van a terminar presos”, afirmó ante periodistas al referirse a los hechos ocurridos en la zona de Puerto Patriada.

La hipótesis de un origen deliberado del fuego fue respaldada por el fiscal Carlos Díaz Mayer, quien brindó precisiones técnicas sobre el inicio del siniestro. “Se inició con un acelerante o nafta, que es lo que determina que efectivamente alguien quiso prender ese fuego”, señaló el funcionario judicial, aludiendo a los primeros peritajes realizados en el lugar. La investigación judicial busca establecer responsabilidades penales y determinar las circunstancias exactas en las que se produjo el foco ígneo.

Como parte de las medidas adoptadas por el gobierno provincial, Torres anunció una recompensa económica para incentivar la colaboración ciudadana. La suma asciende a 50 millones de pesos, equivalentes a unos 33.000 dólares, destinados a quienes aporten información que permita esclarecer el origen del incendio y dar con los responsables. La decisión se enmarca en una estrategia orientada a reforzar la prevención y sanción de delitos ambientales en una región recurrentemente afectada por este tipo de emergencias.

ALERTA ROJA Y EXTENSIÓN DE LOS FOCOS

La emergencia no se limita a Chubut. De acuerdo con la Agencia Federal de Emergencias, se registran incendios forestales activos en otras provincias patagónicas como Neuquén, Santa Cruz y Río Negro, así como en el sur de la provincia de Buenos Aires. El despliegue operativo incluye a cientos de brigadistas que combaten las llamas con apoyo aéreo, mediante helicópteros y al menos seis aviones hidrantes, en un esfuerzo coordinado entre jurisdicciones nacionales y provinciales.

El Servicio Nacional de Manejo del Fuego decretó alerta roja de peligro extremo de incendios en ocho provincias del centro y sur del país, medida que rige al menos hasta el viernes. La combinación de temperaturas elevadas, vientos intensos y sequía configura un escenario de alto riesgo en el inicio del verano austral de 2026, lo que obliga a extremar las tareas de vigilancia y prevención para evitar nuevos focos y minimizar daños ambientales y humanos.

Según datos oficiales, los incendios forestales en la Patagonia continuaron expandiéndose durante el miércoles y ya dejaron un saldo superior a las 4.000 hectáreas afectadas. La Agencia Federal de Emergencias informó que, desde principios de diciembre, el fuego consumió bosques, viviendas y sectores de parques nacionales, evidenciando el impacto acumulativo de una temporada especialmente crítica. Las autoridades advirtieron que la situación sigue siendo dinámica y sujeta a la evolución de las condiciones climáticas.