En la víspera de la Nochebuena, el Papa León XIV reiteró su pedido de un cese de hostilidades a escala global durante la celebración de la Navidad, al solicitar que se respeten al menos 24 horas de paz en todo el mundo.
El llamamiento fue realizado hoy desde Castel Gandolfo, donde el Pontífice respondió a las preguntas de los periodistas a la salida de Villa Barberini, en el marco de su habitual jornada semanal de descanso y trabajo fuera del Vaticano.
El Papa formuló su mensaje con una apelación directa a la conciencia colectiva al expresar: “Hago una vez más este llamamiento a todas las personas de buena voluntad para que respeten, al menos en la fiesta del nacimiento del Salvador, un día de paz”.
La salida del Papa de Villa Barberini estuvo acompañada por una recepción popular en Castel Gandolfo, donde fieles y vecinos lo saludaron con vítores, cantos de Feliz Navidad y villancicos interpretados junto a la música de la banda municipal.
El párroco de la Parroquia Pontificia de Santo Tomás de Villanueva, don Tadeusz Rozmus, transmitió al Pontífice los deseos de la comunidad local y le entregó un obsequio compuesto por productos típicos de la región.
UCRANIA Y MEDIO ORIENTE EN EL CENTRO DEL MENSAJE
Tras el saludo a los fieles, León XIV dialogó con periodistas de distintos medios y abordó la situación de los principales conflictos armados que marcan la agenda internacional. Ucrania y Medio Oriente concentraron buena parte de sus respuestas, en un contexto signado por la persistencia de la violencia y la fragilidad de los intentos diplomáticos.
En relación con la guerra en Ucrania, el Papa manifestó su preocupación por la continuidad de los ataques rusos y expresó su pesar ante la negativa de Moscú a aceptar una tregua navideña. “Realmente, entre las cosas que me causan mucha tristeza en estos días es el hecho de que, aparentemente, Rusia ha rechazado la petición de una tregua de Navidad”, afirmó.
Frente a este escenario, renovó su exhortación a detener las hostilidades durante las celebraciones religiosas.El Obispo de Roma reforzó ese pedido con un deseo explícito dirigido a las partes en conflicto y a la comunidad internacional al señalar: “Ojalá nos escuchen y haya 24 horas, un día de paz en todo el mundo”.
REFLEXIONES SOBRE GAZA Y LA DEFENSA DE LA VIDA
El Papa también se refirió a la situación en Medio Oriente, donde recordó la reciente visita del cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén, a la Franja de Gaza.
León XIV destacó la importancia de ese gesto pastoral en un contexto de extrema precariedad y violencia, y expresó su deseo de que los esfuerzos diplomáticos en curso puedan consolidarse.
En ese marco, señaló que había mantenido contacto directo con el padre Gabriel Romanelli, párroco de la iglesia de la Sagrada Familia en Gaza, y describió las dificultades que enfrenta la comunidad cristiana local. “Están intentando celebrar una fiesta en medio de una situación que sigue siendo muy precaria. Esperamos que el acuerdo por la paz siga adelante”, expresó el Pontífice, en alusión a las negociaciones vinculadas a una nueva fase del alto el fuego.
Finalmente, al abordar la situación en los Estados Unidos, León XIV manifestó su decepción por la aprobación en Illinois de una ley que habilita el suicidio asistido para adultos con enfermedades terminales. Recordó que había tratado el tema “muy explícitamente” con el gobernador JB Pritzker y lamentó la decisión final al afirmar: “Fuimos muy claros sobre la necesidad de respetar la sacralidad de la vida, desde el inicio hasta el final. Y lamentablemente, por diversas razones, decidió firmar ese proyecto de ley. Estoy muy decepcionado por ello”.
En ese contexto, convocó a reflexionar sobre “el valor de la vida humana” y expresó su esperanza de que “el respeto por la vida vuelva a crecer en todos los momentos de la existencia humana, desde la concepción hasta la muerte natural”.
