Este martes 29 de abril, en conmemoración del Día del Animal, el dr. Alexis Burna fue invitado a “Doble Dosis”, por INFODRADIO 106.3, a reflexionar sobre el significado de esta fecha y el rol que desempeñan los seres humanos en el cuidado y protección de los animales. Con un tono amigable y sincero, Burna destacó que, aunque no es el Día del Veterinario, esta fecha nos invita a recordar la historia del primer protector de animales en Argentina, el doctor Alvaracín, quien luchó por la ley contra el maltrato animal y sentó las bases para una mayor conciencia social.
El veterinario resaltó que la protección animal ha avanzado mucho en los últimos años, especialmente en la penalización del maltrato, pero también hizo un llamado a equilibrar esa protección con una mirada más integral que incluya también el bienestar humano. “Nosotros, como seres humanos, somos animales también, y debemos tener conciencia de que el maltrato no solo se da hacia los animales, sino también hacia las personas”, afirmó.
Burna abordó además la transformación en el trato hacia los animales de producción, señalando que en la actualidad se ha logrado un mayor respeto y cuidado en los procesos de faena, con animales que reciben descansos y un trato más humanizado en comparación con épocas pasadas. Sin embargo, advirtió que aún hay mucho por hacer en cuanto a la educación y la responsabilidad de los propietarios de mascotas.
Uno de los puntos más importantes que tocó fue la humanización de las mascotas. El veterinario explicó que vestir o perfumar a los animales puede parecer un acto de cariño, pero en realidad puede perjudicar su salud, ya que el olfato de los perros, por ejemplo, es mucho más agudo que el del ser humano. “Debemos tratarlos como animales, con amor, pero respetando su naturaleza”, enfatizó.
Asimismo, Burna hizo hincapié en la importancia de entender el comportamiento animal para prevenir accidentes. Señaló que los perros y gatos dan señales antes de morder o atacar, como gruñidos, erizarse o mover la cola, y que los humanos debemos aprender a interpretar esas señales para evitar situaciones peligrosas. Además, resaltó la responsabilidad de los dueños en el uso de collares, correas y bozales, no solo para evitar mordidas, sino también para prevenir accidentes de tránsito.
Burna enfatizó en la necesidad de salir con correa y bolsita para recolectar las heces de los perros. “No hacerse loco, mirar a otro lado, entenderle, ensuciar la vereda del vecino… eso también tiene que ver con la conducta humana”, afirmó. El veterinario explicó que la materia fecal de los animales puede transmitir diversas enfermedades al ser humano, como parásitos que migran por la piel o incluso pueden llegar a afectar la vista, causando ceguera en casos extremos. Por ello, subrayó que juntar la caca no solo es una cuestión de limpieza, sino también de salud pública: “No nos cuesta nada, y además evitamos que los niños jueguen en lugares contaminados”.
Burna también abordó el tema del maltrato y la protección legal de los animales. Criticó las penas actuales, que van desde 15 días hasta un año, calificándolas como “descarcelables” y, en su opinión, insuficientes. Comparó la gravedad de maltratar a un animal con la de cometer un delito contra un ser humano, sugiriendo que, si una persona puede matar a un animal sin motivo, podría hacer lo mismo con una persona. Además, cuestionó la ley que regula la eutanasia, señalando que si un veterinario puede sacrificar un animal para aliviar su sufrimiento, ¿por qué no se aplicaría esa misma lógica en casos de violencia extrema?
Respecto a la conservación de la biodiversidad, Burna admitió que no tiene un conocimiento exhaustivo sobre qué especies están en peligro en su zona, pero resaltó la importancia de proteger aves y otras especies que están en vías de extinción. Alertó sobre cómo la urbanización y la destrucción de hábitats naturales amenazan la supervivencia de muchas especies, y llamó a la ciudadanía a tomar conciencia y colaborar en la protección del ecosistema.
Finalmente, Burna compartió detalles sobre su trabajo en su clínica ubicada en Maipú 1247, junto a un equipo de colegas comprometidos con el bienestar animal. Reflexionó sobre la sencillez de la vida y la importancia de aprender de los animales, quienes no tienen prejuicios sociales ni culturales. “Tratemos de hacer la vida sencilla, aprender de ellos y respetar su existencia”, expresó.
El veterinario cerró con un mensaje de amor y responsabilidad: “Depositamos nuestros afectos en las manos de los veterinarios, y eso es una gran responsabilidad. Pero también es un acto de amor hacia nuestras mascotas y hacia la comunidad”.
