El ministro de Economía, Luis Caputo, anunciará este viernes que la Argentina cumplió con la meta de superávit fiscal comprometida en el acuerdo firmado en 2025 con el Fondo Monetario Internacional. El dato será presentado junto con el resultado de las cuentas públicas del año pasado y adquiere relevancia estratégica, ya que habilita al Gobierno a solicitar un waiver por no haber alcanzado el objetivo de acumulación de reservas internacionales en moneda extranjera, uno de los puntos pendientes del programa.

Según información del Instituto Argentino de Análisis Fiscal y de la Secretaría de Hacienda, hasta noviembre el Sector Público Nacional acumulaba un resultado fiscal positivo equivalente al 1,7% del Producto Bruto Interno. Esta cifra se ubica por encima de la meta del 1,6% del PBI exigida por el FMI, aunque se prevé que el resultado final del año sea algo inferior debido a factores estacionales propios del mes de diciembre.

En ese último mes del año, el sector público suele registrar un déficit por el pago de aguinaldos, lo que impacta negativamente en el resultado fiscal mensual. No obstante, este efecto fue parcialmente compensado por ingresos extraordinarios, entre ellos unos 700 millones de dólares provenientes de la privatización de la represa del Comahue, que contribuyeron a sostener el balance anual dentro de los parámetros acordados.

El informe del IARAF precisó que “durante los primeros once meses del año, los ingresos totales descendieron un 2,2% real interanual, mientras que el gasto primario creció un leve 0,3% real”.

ANÁLISIS DE METAS, PROYECCIONES Y MARGEN DE CUMPLIMIENTO

Como resultado de esa dinámica, el organismo señaló que “el superávit primario del periodo enero-noviembre 2024 de $19.875.000 millones en pesos constantes de noviembre 2025, se transformó en un superávit de $16.405.000 millones”. De acuerdo con el cálculo, la caída real interanual fue del 17,5%, reflejando el impacto de menores ingresos reales y un gasto contenido, pero no contractivo.

En paralelo, el informe indicó que “dado que los intereses de deuda pagados cayeron un 22% real interanual en el periodo, el superávit fiscal financiero acumulado de $5.6 billones en el año 2024, se transformó en un superávit fiscal de $5.3 billones este año”. En términos reales, esta reducción representó una baja interanual del 6%, siempre medida a moneda constante de noviembre de 2025.

Respecto del cierre de diciembre, el IARAF estimó que, para cumplir con la meta del FMI, el gasto primario debía ubicarse en torno al 1,6% del PBI durante ese mes, lo que implicaba una reducción de 0,3 puntos porcentuales respecto del mismo período de 2024. Asimismo, proyectó que el gasto primario anual de 2025 debía cerrar en 14,1% del PBI, frente al 15% registrado el año anterior, consolidando un ajuste de 0,9 puntos.

En cuanto a las metas formales del acuerdo, el Centro de Economía Política Argentina recordó que, aunque se expresan como porcentaje del PBI, están definidas en términos nominales. En ese sentido, precisó que la meta de septiembre fue eliminada en la revisión del 1° de agosto, mientras que la de diciembre pasó a ser estricta y exigía acumular $10,52 billones de superávit fiscal. Con un resultado acumulado de $16,4 billones hasta noviembre, el Gobierno contaba con un margen cercano a $4 billones de déficit posible en diciembre para cumplir con el compromiso.