La Municipalidad de Corrientes y el Gobierno provincial avanzan en la ejecución de una obra hídrica considerada estratégica para la zona noreste de la capital correntina, con el objetivo de mejorar el escurrimiento pluvial y reducir los históricos anegamientos que afectan al barrio Ponce y sectores cercanos. En ese marco, el gobernador Juan Pablo Valdés y el intendente Claudio Polich realizaron una recorrida conjunta por los trabajos de canalización y desagüe del Canal Fernández, intervención ubicada en cercanías de la Ruta Provincial N° 5, a unos diez kilómetros del centro de la ciudad.
Durante la visita, las autoridades observaron el avance de una obra que busca resolver uno de los principales puntos críticos vinculados a las inundaciones urbanas en ese sector de la capital. El intendente destacó la relevancia de la infraestructura en desarrollo y sostuvo que “es muy importante por lo que significa cualquier tipo de desagüe y la posibilidad del escurrimiento de agua”, al tiempo que precisó que “la obra del desagüe estará en un 60% aproximadamente”.
Polich explicó además el funcionamiento previsto para el sistema hidráulico proyectado y comparó el canal principal con una estructura vial troncal que concentrará el caudal de distintos desagües secundarios. “Después nos queda vincular todo lo que tiene que ver con los desagües pluviales de la zona del barrio Ponce hacia este lugar. Este actúa como una avenida y las otras serían las calles. Lo que tenemos que hacer ahora es, una vez que esté terminada la avenida, ver cómo la conectamos con las distintas calles pluviales”, expresó el jefe comunal al describir el esquema de conexión del sistema.
OBRA HÍDRICA Y ALCANCE TÉCNICO
La intervención contempla una canalización de 1.400 metros de extensión, a los que se suman otros 400 metros de vinculación complementaria, conformando una obra de gran magnitud que demanda una importante inversión y coordinación operativa entre la Provincia y el Municipio. En ese sentido, Polich subrayó la dimensión presupuestaria del emprendimiento y remarcó que “si esto lo tiene que hacer la Municipalidad es un presupuesto altísimo”, al valorar el acompañamiento financiero y técnico brindado por el Gobierno provincial.
Los responsables técnicos señalaron que se trata de “una obra hídrica muy importante” debido a que comprende “más de cinco cuencas que generaban inundaciones, sobre todo en la zona aledaña, como en el barrio Ponce, donde hay una cantidad importante de pobladores”. Según explicaron, el sistema permitirá conducir el agua acumulada hacia el arroyo Pirayuí, luego al Riachuelo y finalmente al río Paraná, aprovechando el drenaje natural de la región para acelerar el escurrimiento y disminuir la permanencia del agua en áreas urbanizadas.
Asimismo, los equipos técnicos precisaron que la obra total alcanza los 1.800 metros y requirió “un movimiento de suelo impresionante, de más de 40.000 metros cúbicos”, ejecutados “en tiempo récord” con el propósito de anticiparse a los períodos de lluvias intensas previstos para la temporada. De acuerdo con lo informado, la infraestructura permitirá que los vecinos del barrio Ponce y de sectores aledaños dejen de sufrir inconvenientes hídricos recurrentes, mediante la implementación de un canal abierto conectado al sistema natural de drenaje.
TRABAJO CONJUNTO Y PLAN INTEGRAL
El gobernador Valdés sostuvo que esta intervención integra un plan de obras hidráulicas desarrollado en coordinación con el Municipio para atender distintos puntos críticos de la ciudad afectados por las precipitaciones. “Esta es la cuarta obra que venimos trabajando con Claudio, obras que se planearon allá por enero, cuando fueron los meses de intensas y abundantes lluvias, y que hoy gracias a Dios podemos decir que vienen funcionando bien”, afirmó el mandatario provincial al evaluar los resultados preliminares de las intervenciones ejecutadas.
En la misma línea, el gobernador señaló que “sabemos que todavía faltan obras y que siguen siendo necesarias, pero hoy la gente del barrio Ponce ya cuenta con su desagüe y no va a sufrir inconvenientes con esta lluvia (del otoño)”. Además, remarcó que “venimos con una estrategia clara y sólida de trabajar los diferentes puntos críticos que tienen problemas cuando vienen las lluvias, sobre todo las de más de 100 milímetros”, y aseguró que “de esta forma vamos a ir paulatinamente solucionando los diferentes puntos que tienen conflicto con el agua en la ciudad”.
Por su parte, Polich destacó la articulación institucional entre ambas administraciones y sostuvo que “esa es la idea. Por suerte podemos trabajar juntos y eso es lo que le propusimos a la sociedad: que el Gobierno provincial y el Gobierno comunal puedan trabajar mancomunadamente”. El intendente recordó además la reciente finalización de otra obra hidráulica en el barrio San Ignacio y resaltó su desempeño durante las últimas precipitaciones. “La última vez llovieron 96 milímetros (en una hora) y se comportó muy bien. Con la mitad de esa cantidad, esa zona ya estaba inundada. O sea, el desagüe funcionó”, indicó. Finalmente, afirmó que “hoy es una zona que está en obra y puede generar alguna incomodidad, pero la solución está en marcha”.
