El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves la reapertura del espacio aéreo venezolano para vuelos comerciales, una decisión que marca un giro relevante en la política de restricciones vigente desde finales de 2025. El anuncio se produjo al inicio de una reunión de gabinete en la Casa Blanca, luego de que el mandatario mantuviera una conversación con las autoridades que actualmente ejercen el poder en Venezuela tras el arresto de Nicolás Maduro. La medida implica la habilitación de rutas comerciales aéreas entre ambos países, interrumpidas desde noviembre del año pasado por razones de seguridad.
Durante su declaración ante la prensa, Trump afirmó: “Acabo de hablar con la presidenta de Venezuela y le informé que vamos a abrir todo el espacio aéreo comercial”. En el mismo intercambio, el jefe de Estado estadounidense sostuvo que la situación de seguridad permitiría retomar los viajes de ciudadanos de su país al territorio venezolano. “Los ciudadanos estadounidenses podrán ir dentro de muy poco a Venezuela y estarán seguros allá”, aseguró, aludiendo a un escenario de estabilidad que, según su evaluación, justifica el levantamiento de las restricciones aéreas.
La suspensión de los vuelos comerciales hacia Caracas y otras ciudades venezolanas había sido impulsada por una advertencia emitida el 21 de noviembre por la Administración Federal de Aviación (FAA). Esa decisión se dio en un contexto de alta tensión política y fue considerada un anticipo del ataque aéreo del 3 de enero que derivó en la caída de Nicolás Maduro. Desde entonces, el cierre del espacio aéreo había sido renovado en varias oportunidades, afectando tanto a aerolíneas internacionales como a la conectividad regional del país caribeño.
La reapertura anunciada por Trump supone, en consecuencia, una modificación sustancial de ese esquema de aislamiento aéreo y se inscribe en una serie de medidas orientadas a restablecer vínculos operativos con Venezuela. Si bien no se precisaron plazos técnicos ni detalles sobre las aerolíneas que retomarían primero sus operaciones, la orden presidencial establece un marco político para la normalización gradual de los viajes comerciales entre ambos países.
ENERGÍA, INGRESOS PETROLEROS Y NUEVO MARCO DE RELACIONES
En paralelo al anuncio sobre el espacio aéreo, Trump confirmó que importantes compañías petroleras estadounidenses se preparan para visitar Venezuela con el objetivo de evaluar proyectos de exploración y producción de hidrocarburos. Según explicó, estas empresas se encuentran en proceso de inspección de áreas y selección de ubicaciones estratégicas, lo que anticipa una reactivación de la cooperación energética entre Washington y Caracas tras años de sanciones y restricciones al sector.
“Tenemos a las grandes compañías petroleras rumbo a Venezuela, inspeccionando y eligiendo sus ubicaciones, y van a traer de vuelta una riqueza tremenda para Venezuela y para Estados Unidos”, declaró el mandatario. En esa misma línea, sostuvo que el impacto económico de estas inversiones sería significativo para ambas partes y que el nuevo escenario político facilitaría un flujo de capitales que había estado bloqueado durante la etapa anterior.
Trump también se refirió al vínculo con las autoridades actualmente en funciones en Venezuela, al que describió como estable y positivo. “Las relaciones han sido muy sólidas, muy buenas”, afirmó, y agregó: “Venezuela, de hecho, va a ganar más dinero que nunca antes y eso es algo bueno”.
En ese contexto, Washington anunció el miércoles la implementación de un esquema de control sobre los ingresos del petróleo venezolano. De acuerdo con la información difundida, los beneficios generados por la venta de crudo serán depositados inicialmente en Qatar y luego transferidos al gobierno de Rodríguez bajo un sistema de monitoreo mensual del gasto. El objetivo declarado de este mecanismo es generar fondos destinados a la estabilización de Venezuela y garantizar que los recursos derivados del petróleo beneficien al conjunto de la población.
