La ciudad de Corrientes volvió a vibrar al ritmo de su música identitaria con el regreso de la tradicional Peña de la Ciudad, que reunió a una multitud en el parque Mitre en el marco de las celebraciones por el Mes de Corrientes.
El evento, organizado por la Municipalidad, marcó el inicio de una nueva etapa para este espacio cultural, que retoma su protagonismo en la agenda local con una propuesta ampliada que buscará sostenerse a lo largo de todo el año y extenderse hacia distintos barrios.
La convocatoria, que reunió a vecinos, artistas y funcionarios, evidenció el arraigo popular de la peña como uno de los encuentros culturales más esperados. La jornada incluyó presentaciones musicales, danzas tradicionales y una participación activa del público, que se acercó masivamente para compartir una noche de celebración en torno al chamamé, reafirmando su vigencia como símbolo central de la identidad correntina.
La secretaria de Cultura y Educación, Keren Anderson, encabezó la apertura del evento y subrayó el valor de este espacio en la promoción artística y comunitaria. “Este escenario brinda oportunidades a nuestros artistas y propone una convocatoria abierta para todos los chamameceros que deseen participar. La Peña ya forma parte de la agenda cultural de la ciudad y es muy esperada por los vecinos”, expresó, destacando la importancia de sostener políticas culturales inclusivas.
EXPANSIÓN TERRITORIAL Y POLÍTICA CULTURAL
En el marco del relanzamiento de la peña, la funcionaria confirmó una de las principales novedades de esta etapa: su carácter itinerante. “Se viene la itinerancia”, anunció. Y luego agregó: “Queremos llevar la Peña a los barrios, aprovechar los espacios públicos de cada zona y acercar esta propuesta durante todo el año”, señaló, delineando una estrategia orientada a descentralizar la oferta cultural y fortalecer el acceso en distintos puntos de la ciudad.
La iniciativa cuenta con el impulso de referentes culturales como Raúl Báez, quien celebró el regreso del evento destacando su dimensión comunitaria. “Estamos muy felices, con energías renovadas y recibiendo a vecinos de distintos barrios que se acercan a disfrutar de este espacio de encuentro con nuestras tradiciones”, afirmó, poniendo en valor la capacidad de la peña para convocar a públicos diversos.
En esa línea, Báez remarcó el carácter participativo del encuentro, que trasciende lo artístico para convertirse en una experiencia colectiva. “Es un espacio para los artistas locales, pero también para el público, que viene con su silleta, su mate y su chipá para compartir y bailar”, sostuvo, describiendo una escena que sintetiza prácticas culturales profundamente arraigadas en la vida cotidiana correntina.
PARTICIPACIÓN Y SENTIDO DE PERTENENCIA
El regreso de la Peña de la Ciudad también despertó una fuerte respuesta emocional entre quienes la consideran parte de su historia personal y colectiva. Liliana Carrizo, embajadora cultural de Empedrado, expresó: “Estos reencuentros son como volver a una familia. Es volver a abrazarse, a bailar sin parar. Como correntinos, tenemos que seguir alentando el chamamé, que es nuestro patrimonio”, destacando el valor simbólico del evento como espacio de identidad y pertenencia.
Carrizo también hizo hincapié en la dimensión generacional del chamamé, señalando la importancia de su transmisión cultural. “Es muy lindo ver cómo los niños crecen con el chamamé. Tenemos que seguir defendiéndolo como patrimonio cultural de la humanidad”, afirmó, en alusión al reconocimiento internacional de este género musical como expresión representativa de la región.
Entre los asistentes, el sentimiento fue compartido por vecinos como Domingo Alegre, quien sintetizó el clima general: “Volvió lo que tanto esperábamos. El chamamé es alegría y encuentro para todas las edades. Estoy muy contento”. A su vez, Luis Moreira, de 75 años, aportó una mirada atravesada por décadas de experiencia: “Estoy feliz, me voy muy contento. Para mí es un honor y un orgullo bailar. Donde voy, me divierto con todo el corazón”.
