El comisionado técnico de básquet, zapatero artesanal y recopilador de historias de la ciudad de Mercedes, Omar Mónaco, entrevistado en Historias para Contar, con la conducción de Jacinto Méndez Capurro y la producción de InfoDuarte servicios de comunicación, por LT7 AM 900 e Infodradio 106.3 FM, trazó un extenso recorrido por la identidad cultural y social de la localidad correntina a partir de experiencias personales, relatos urbanos y testimonios vinculados con personajes emblemáticos, espacios históricos y transformaciones en los oficios tradicionales.
Durante la entrevista, el mercedeño explicó que lleva más de medio siglo viviendo en la ciudad y que su vínculo con la comunidad se consolidó tanto por su trabajo municipal como por su cercanía con numerosos músicos y trabajadores populares de la región.
Mónaco aclaró inicialmente su función actual dentro del deporte y señaló: “Fui árbitro de básquet, hoy soy comisionado técnico de básquet”. A partir de allí, contextualizó su arraigo con Mercedes y explicó que, aunque no nació en la ciudad, realizó allí “toda mi infancia, juventud”, construyendo lazos personales con integrantes del ambiente chamamecero y cultural. También destacó que desde hace décadas trabaja en la municipalidad local, espacio donde, según describió, históricamente existió una fuerte presencia de músicos populares entre los empleados.
En el desarrollo de la conversación, el entrevistado evocó la figura de su padre, también llamado Omar Mónaco, a quien definió como un hombre profundamente reconocido en la comunidad por su labor solidaria. Recordó que su oficio principal fue el de zapatero y que había trabajado previamente en la fábrica Grimaldi de Buenos Aires como “cortador y armador”. Posteriormente se instaló definitivamente en Mercedes para acompañar a su madre en sus últimos años y comenzó a desempeñarse en el hospital local como chofer de ambulancias.
Sobre esa etapa, Mónaco sostuvo que su padre era ampliamente apreciado por los vecinos debido a su carácter sencillo y su predisposición para ayudar a quienes no podían afrontar gastos de traslado o viáticos médicos. “Él, por su sencillez, por su carisma, siempre le ayudaba a la gente”, afirmó, al tiempo que recordó que muchos habitantes de Mercedes continúan acercándose a la zapatería familiar para expresar afecto y reconocimiento hacia su figura. La historia familiar también quedó ligada a la memoria urbana a través del histórico negocio conocido como Zapatería Mónaco.
El entrevistado también hizo referencia a su herencia artesanal y explicó que continuó el oficio de zapatero transmitido por su padre. “Yo heredé y también se la pasé a uno de mis hijos”, expresó. En ese sentido, relató que actualmente continúa trabajando tanto en la confección como en la reparación de calzado y que retomó plenamente la actividad después de la pandemia, período en el que atravesó dos episodios de COVID-19 que le provocaron una pérdida parcial de audición.
EL OFICIO DEL ZAPATERO Y LOS CAMBIOS EN EL CALZADO

Al describir su trabajo artesanal, Omar Mónaco explicó que la relación con los clientes requiere atención personalizada y conocimiento detallado de las necesidades de cada persona. “Cada uno tiene sus gustos, en qué clase de zapatos, sandalias, botas van a usar”, indicó. Asimismo, aseguró que una de las características centrales de su producción son las terminaciones cuidadas y el cumplimiento de los plazos acordados, aspectos que, según sostuvo, le permitieron conservar una clientela estable a lo largo de los años.
Mónaco relató además algunas experiencias surgidas durante décadas de trabajo en el taller. Entre ellas recordó una equivocación ocurrida con dos pares similares de zapatos enviados a distintos clientes. “Mandarle al cliente el pie derecho de los dos pares” fue, según reconoció, uno de los errores más complicados de resolver, especialmente porque uno de los compradores debía viajar y el inconveniente generó un fuerte reclamo posterior.
En relación con las necesidades específicas de algunos clientes, el artesano explicó que trabaja frecuentemente con personas que presentan dificultades físicas o problemas circulatorios. “Tengo clientes con algún problema, principalmente mujeres, con problema de retención de líquidos en los pies”, detalló. Para esos casos confecciona sandalias especiales, bajas y ajustables, utilizando telas y sistemas de cierre que permitan aliviar las molestias y adaptar el calzado a las condiciones particulares de cada usuario.
El zapatero mercedeño también analizó los cambios registrados en los materiales utilizados para la fabricación de calzado a lo largo de las últimas décadas. Según explicó, en la actualidad predominan los componentes sintéticos y plásticos, especialmente por la influencia comercial de productos provenientes de Brasil, Paraguay y Bolivia. “Hoy por hoy, muchísimo, no sé si el 70%, los zapatos son de plástico”, señaló, contrastando esa realidad con la época de su padre, cuando el cuero natural y las suelas de alta calidad eran predominantes.
El entrevistado sostuvo que estas transformaciones obligaron a modificar completamente las técnicas de trabajo y a incorporar nuevas herramientas, adhesivos y sistemas de pegado. También destacó las diferencias entre el calzado cosido y el pegado, subrayando que los modelos cosidos conservan mayor resistencia y durabilidad. “El que está cosido tiene más durabilidad y es más fuerte”, afirmó durante la entrevista.
En otro tramo de la conversación, Mónaco se refirió a la histórica utilización del cuero de carpincho en Mercedes y explicó que, aunque todavía existen algunos fabricantes de botas, cinturones y artículos regionales realizados con ese material, actualmente su comercialización es mucho más restringida. “Hoy es muy, pero muy costoso”, sostuvo, al mencionar los controles, permisos y regulaciones vigentes vinculados con el tratamiento de ese tipo de cuero.
PERSONAJES POPULARES Y RELATOS URBANOS
Desde hace catorce años, Omar Mónaco administra una página de Facebook dedicada a recopilar imágenes históricas y testimonios vinculados con Mercedes. Según explicó, el archivo ya supera las 30.000 fotografías y constituye un espacio de memoria colectiva donde vecinos y antiguos residentes reconstruyen historias relacionadas con personajes populares de la ciudad. “Los vecinos me la dan, yo la subo en el Facebook y se replica por todos lados”, describió sobre el funcionamiento de la iniciativa.
Dentro de ese trabajo de recopilación, Mónaco destacó la importancia de los llamados “personajes de la calle”, figuras muy conocidas en distintas épocas de Mercedes que quedaron incorporadas al imaginario popular. Entre ellos mencionó a “La Raquel”, “Taurina”, “Monchito”, “Cacha”, “Chochono” y “Cambamate”. Sobre varios de ellos señaló que, pese a haber atravesado situaciones sociales difíciles, hoy son recordados con afecto y nostalgia por numerosos vecinos.
Particularmente extensa fue la referencia dedicada a “Cambamate”, personaje al que describió como un chofer muy solicitado para casamientos y celebraciones. Según relató, su singularidad residía en un mate cortado al medio que utilizaba para generar sonidos musicales. “Él le hacía producir música y por eso fue muy conocido”, explicó. También recordó que, debido al cariño que despertaba en la comunidad, recibió un espacio especial en el cementerio local por decisión del Concejo Deliberante.
El recopilador de historias también abordó algunos relatos urbanos asociados a edificios emblemáticos de Mercedes. Entre ellos mencionó las versiones sobre hechos extraños ocurridos en dependencias municipales y dedicó especial atención a la historia de la Universidad Popular de Mercedes, conocida como UPM. Indicó que fue “la primera escuela comercial” de la ciudad y recordó que inicialmente funcionó en una antigua vivienda ubicada en la intersección de Rivadavia y Beltrán.
Mónaco explicó además que el actual edificio de la UPM ocupó antiguamente el espacio del club de básquet Itapucú y que el crecimiento institucional estuvo acompañado por diversos acontecimientos históricos de la ciudad. En ese contexto, vinculó la zona con la denominada “Casa Maldita”, construcción que quedó asociada a un accidente aéreo ocurrido luego de una apuesta realizada por jóvenes pertenecientes a familias adineradas de Mercedes.
Según relató, la avioneta intentó atravesar el espacio existente entre las torres de la iglesia local, perdió altura y terminó impactando sobre edificios cercanos. “Mueren los dos pilotos”, afirmó Mónaco, quien además recordó que en aquel momento la ciudad no contaba con bomberos voluntarios ni equipamiento suficiente para enfrentar el incendio. También señaló que, tras el derrumbe parcial de las instalaciones comerciales, hubo vecinos que colaboraron con la emergencia y otros que aprovecharon para saquear mercaderías.
MEMORIA, CEMENTERIOS Y LEYENDAS POPULARES
Otro de los temas abordados por Omar Mónaco fue la historia del denominado “lobizón de Mercedes”, relato que en los últimos años volvió a circular masivamente a través de redes sociales. El entrevistado explicó que conoció la tumba asociada a esa leyenda durante un recorrido necrológico que organizó en el cementerio local y señaló que la lápida presenta inscripciones en latín sin fechas identificatorias visibles.
“Dice que fue perseguido y muerto por ser lobizón”, indicó al referirse a una de las interpretaciones populares realizadas sobre la inscripción. Sin embargo, aclaró que el fallecido podría haber sido en realidad un trabajador rural identificado como “agrónomo”, término que antiguamente se utilizaba para describir a personas vinculadas con labores agrícolas y de cría de animales. Según explicó, esa interpretación le fue transmitida por el historiador local e ingeniero Pérego, quien investigaba el caso antes de su fallecimiento.
El entrevistado remarcó que existen múltiples versiones alrededor de la historia y evitó establecer conclusiones definitivas sobre el origen de la leyenda. “Vaya uno a saber cuál es la realidad”, sostuvo, al tiempo que recordó que la tumba continúa despertando curiosidad entre vecinos y visitantes interesados en las tradiciones populares y los relatos sobrenaturales asociados a Mercedes.
En el tramo final de la entrevista, Mónaco realizó un repaso histórico sobre los distintos cementerios que tuvo la ciudad desde su fundación. Explicó que, en los primeros tiempos, los entierros eran administrados directamente por el cura párroco y que algunas familias con poder económico podían acordar sepulturas dentro de propiedades privadas. Posteriormente, según indicó, se creó el primer cementerio oficial en el área donde hoy funciona el polideportivo municipal.
El recopilador de historias detalló que las epidemias de fiebre amarilla obligaron a trasladar posteriormente el camposanto al actual Parque Mitre, ubicado junto a la estación ferroviaria. Más adelante, el crecimiento urbano volvió a generar problemas de proximidad con las viviendas y finalmente se decidió emplazar el cementerio en su ubicación actual hacia fines del siglo XIX. Dentro de ese espacio histórico destacó también la permanencia de la tumba del coronel Ascona, figura recordada periódicamente por instituciones y vecinos de Mercedes.
