La provincia de Corrientes dio un paso significativo en el desarrollo de su política sanitaria al anunciar la ampliación del proyecto Caá Cannabis, una iniciativa orientada a la producción y distribución de aceite medicinal. En este marco, el gobernador Juan Pablo Valdés confirmó que el producto comenzará a comercializarse en farmacias a partir de mayo, extendiendo así su disponibilidad más allá del sistema hospitalario, donde ya se distribuye de manera gratuita desde agosto de 2025. La medida implica una nueva fase en la estrategia provincial, que busca integrar producción local, acceso sanitario y proyección económica.

El anuncio fue realizado durante una jornada de actualización técnica en la que se oficializó el relanzamiento del aceite medicinal producido por Caá Cannabis. Esta instancia marcó un punto de inflexión en el proyecto iniciado en 2018, al incorporar mejoras en la formulación y en los procesos productivos. El mandatario provincial destacó el recorrido institucional de la iniciativa y su continuidad en el tiempo: “Es un proyecto muy interesante que arrancó en 2018 y que hoy empieza un nuevo proceso. Es trabajo correntino, producción correntina y talento correntino aplicado a la medicina”, sostuvo, subrayando el valor estratégico de la articulación entre conocimiento científico y políticas públicas.

En ese contexto, Valdés remarcó que la comercialización en farmacias representa una herramienta para ampliar el acceso al tratamiento frente a un escenario regulatorio nacional aún restrictivo. “Seguimos esperando normativas más abiertas que permitan que este medicamento llegue a personas que lo necesitan en Argentina, pero estamos muy contentos porque ya estamos firmando el convenio para que los pacientes correntinos puedan disponer de él en farmacias”, expresó, señalando la importancia de avanzar a nivel provincial mientras se aguardan cambios en la legislación nacional.

CALIDAD, DESARROLLO CIENTÍFICO Y APLICACIONES

El fortalecimiento del proyecto Caá Cannabis se sustenta en una evolución técnica orientada a garantizar la calidad y estabilidad del producto. Según explicó Claudio Anselmo, titular de la entidad, el proceso integral de producción cumple con estándares internacionales bajo normas ISO 9001, lo que asegura condiciones óptimas en la materia prima y en el producto final. “Fueron años muy intensos. Vamos a seguir avanzando hacia nuevos productos con otras concentraciones, ya que esta es una decisión política de salud pública”, afirmó, en referencia al trabajo sostenido que permitió consolidar el desarrollo actual.

Desde el ámbito sanitario, el ministro Emilio Lanari definió esta etapa como un relanzamiento de un producto de “altísima calidad”, destacando especialmente su mayor durabilidad, lo que facilita su distribución en hospitales a lo largo de toda la provincia. Este aspecto logístico resulta clave en un territorio extenso, donde la disponibilidad de tratamientos depende en gran medida de la eficiencia en la cadena de suministro y conservación del medicamento.

Por su parte, el especialista Alejandro Anderson aportó una mirada clínica sobre el potencial del aceite medicinal desarrollado en Corrientes, especialmente en su variante “full spectrum” rica en CBD. En ese sentido, destacó su aplicabilidad en múltiples disciplinas: “Odontólogos, kinesiólogos y veterinarios también pueden incorporar estas herramientas para mejorar la atención de sus pacientes”, señaló, ampliando el horizonte terapéutico del producto más allá del uso estrictamente médico tradicional.

PROYECCIÓN PRODUCTIVA Y DESAFÍOS REGULATORIOS

El avance del proyecto se produce en un contexto nacional donde otras iniciativas vinculadas al cannabis medicinal enfrentan incertidumbres regulatorias. En contraste, el gobierno correntino reafirmó su decisión de sostener y profundizar esta política pública, considerándola una inversión estratégica. “Nosotros no vamos a abandonar ningún programa que creamos que tiene futuro para los correntinos, y eso es una inversión que se hizo apostando al talento y al conocimiento. Hay que seguir trabajando y lograr que Corrientes también pueda exportar cannabis”, afirmó Valdés, planteando además una proyección hacia mercados internacionales.

La posibilidad de exportación aparece como uno de los objetivos a mediano plazo, en línea con el desarrollo de una industria que combina innovación científica, producción agrícola e industrialización farmacéutica. Este enfoque posiciona a Corrientes como un actor emergente en el sector, con capacidad para transformar recursos locales en productos con valor agregado, alineados con estándares globales y con potencial de inserción en mercados externos.

En este escenario, la ampliación de la comercialización del aceite medicinal no solo implica un avance en términos de acceso a la salud, sino también una consolidación de la soberanía productiva provincial. La articulación entre Estado, ciencia y sector productivo configura un modelo que busca equilibrar bienestar social y desarrollo económico, en un campo en expansión como el del cannabis medicinal.