La Casa Blanca reiteró este miércoles 7 de enero de 2026 que la diplomacia constituye la vía prioritaria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para avanzar en el objetivo de tomar el control del territorio autónomo danés de Groenlandia.

El anuncio se produjo junto con la confirmación de una reunión prevista para la próxima semana en Washington con representantes de Dinamarca, en un contexto de creciente atención internacional sobre el Ártico y su relevancia estratégica para la seguridad global.

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, subrayó que la diplomacia es la primera opción del mandatario, aunque dejó en claro que otras alternativas no están excluidas. “Para el presidente Trump, todas las opciones siempre están sobre la mesa mientras evalúa qué es lo que más conviene a los intereses de Estados Unidos, pero quiero recalcar que la primera opción del presidente siempre ha sido la diplomacia”, afirmó, al ser consultada sobre la posibilidad de acciones militares en relación con Groenlandia.

Leavitt recordó que la idea de la anexión de la isla no es nueva en la historia estadounidense y señaló que, desde el siglo XIX, varios presidentes de Estados Unidos han considerado esta posibilidad como “beneficiosa para la seguridad de EE.UU”. En ese sentido, la portavoz contextualizó el planteo actual dentro de una tradición estratégica vinculada a la proyección de poder y a la defensa de intereses nacionales en regiones consideradas clave.

La portavoz también sostuvo que Trump ha sido explícito respecto de los motivos que guían su postura sobre Groenlandia. “El presidente ha sido muy franco y claro con todos ustedes y con el mundo al afirmar que considera que lo mejor para los intereses de Estados Unidos es disuadir la agresión rusa y china en la región del Ártico, y por eso su equipo está debatiendo actualmente cómo podría llevarse a cabo una posible compra”, declaró, al destacar la dimensión geopolítica del debate.

REACCIONES INTERNAS Y CONTACTOS CON DINAMARCA

Las declaraciones de Leavitt se inscriben en un escenario de posiciones diversas dentro de la propia administración estadounidense. Tanto la portavoz como el jefe adjunto de Gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, no descartaron esta semana la posibilidad de recurrir al envío de fuerzas armadas para anexionar Groenlandia, una postura que contrastó con la del enviado especial de Trump para el territorio ártico, Jeff Landry, quien defendió la independencia de la isla con acuerdos económicos con Washington.

La vía diplomática, sin embargo, cobrará mayor intensidad la próxima semana con una reunión en Washington entre representantes de Estados Unidos y de Dinamarca. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmó el encuentro en declaraciones realizadas en los pasillos del Capitolio, aunque rechazó ofrecer mayores precisiones sobre los temas que se abordarán o las expectativas de ambas partes.

Está previsto que en esa instancia participe también la consejera de Asuntos Exteriores del Gobierno autónomo de Groenlandia, Vivian Motzfeldt, lo que introduce una dimensión directa de la administración local en las conversaciones.

En paralelo, la oficina de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, informó que la semana próxima se celebrará una reunión interna en Dinamarca para analizar la relación con Estados Unidos. El encuentro reunirá a los líderes de los partidos políticos daneses y a los cuatro diputados de los territorios autónomos, Groenlandia y las Islas Feroe, con el objetivo de coordinar una postura común frente a la iniciativa estadounidense.