Al menos cinco personas murieron y cerca de 430 resultaron heridas, nueve de ellas de gravedad, tras el paso de un tornado con vientos de hasta 250 kilómetros por hora en el sur de Brasil. El fenómeno climático afectó principalmente a los estados de Paraná, Santa Catarina y Río Grande do Sul, según informó la Defensa Civil brasileña este sábado 8 de noviembre de 2025.
El impacto del tornado fue devastador en varias localidades rurales, provocando la destrucción de viviendas, la caída de árboles y el colapso de líneas eléctricas, lo que dejó a miles de familias sin servicios básicos.
Las ciudades más golpeadas fueron Río Bonito do Iguaçu, donde se registraron cuatro de las cinco víctimas fatales, y Guarapuava, con un fallecido adicional.
En total, al menos 14 municipios del estado de Paraná declararon el estado de emergencia debido a los graves daños materiales y a la magnitud de los destrozos provocados. En varias zonas, las tareas de rescate y asistencia se vieron obstaculizadas por el difícil acceso y por las condiciones meteorológicas que persistieron durante las horas posteriores al fenómeno.
De acuerdo con la información difundida por la Defensa Civil, el tornado destruyó cerca del 80 por ciento de los inmuebles de Río Bonito do Iguaçu, una localidad de aproximadamente 13.500 habitantes. Los fuertes vientos destejaron techos, derribaron postes de luz y árboles, y arrasaron con vehículos y estructuras públicas.
Las imágenes difundidas por las autoridades muestran un panorama de devastación generalizada, con calles intransitables y una comunidad que intenta recuperarse de uno de los eventos más violentos de las últimas décadas en la región.
El secretario de Seguridad Pública de Paraná, coronel Hudson Leoncio Teixeira, describió la magnitud del desastre con crudeza. “Entre el 80 y el 90 % de la ciudad fue colapsada”, afirmó el funcionario, quien además informó que al menos 3.000 viviendas continuaban sin suministro de electricidad ni agua potable durante la madrugada del sábado.
Las autoridades locales trabajan en la distribución de alimentos, agua y refugios temporales para las familias afectadas, mientras se evalúan los daños estructurales en escuelas, hospitales y edificios administrativos.
ALERTA METEOROLÓGICA Y RESPUESTA REGIONAL
Los servicios meteorológicos brasileños confirmaron que la destrucción fue causada por un tornado formado dentro de una supercelda, un tipo de tormenta extrema que se caracteriza por su larga duración y por la presencia de una corriente ascendente rotatoria principal.
Este tipo de sistemas son poco frecuentes en Sudamérica, pero cuando se desarrollan suelen generar granizos de gran tamaño, lluvias torrenciales y ráfagas de viento extremadamente intensas, como las registradas en este caso.
Las autoridades meteorológicas indicaron que el fenómeno se originó en la tarde del viernes y avanzó rápidamente hacia el noreste, generando condiciones de inestabilidad atmosférica que podrían prolongarse durante el fin de semana.
En paralelo, los estados de Río Grande do Sul y Santa Catarina declararon el estado de emergencia ante la presencia de un ciclón extratropical que avanza en dirección norte. Este nuevo evento meteorológico podría agravar la situación en regiones ya afectadas por las lluvias intensas y los vientos fuertes.
En el estado de Sao Paulo, el más poblado de Brasil, el gobierno emitió mensajes de alerta a los habitantes de varios municipios ante la posibilidad de que el ciclón extratropical llegue a su territorio durante el fin de semana.
