A 15 días de las elecciones provinciales en Corrientes, el dirigente justicialista y médico, Alejandro Karlen, entrevistado por Rubén Duarte en LT7 e InfoDRadio, destacó su incorporación al Frente Vamos Corrientes sin perder la identidad peronista.
Resaltó la creciente adhesión de compañeros y militantes a la propuesta del frente, valorando la coordinación y armonía en la campaña, especialmente en el interior provincial, donde se han distribuido boletas y fortalecido la organización municipal.
Karlen subrayó que su apoyo a Vamos Corrientes se basa en coincidencias en educación, salud, trabajo e industrialización, y en la posibilidad de proyectar consensos internacionales y regionales a nivel provincial.
También enfatizó la necesidad de reconstruir el peronismo local y articularlo con la coalición a largo plazo, sin depender de decisiones de la dirigencia nacional. Criticó la situación política nacional actual, señalando la falta de seriedad, inestabilidad y desprotección de sectores vulnerables como factores que limitan la inversión y el desarrollo económico.
Además, abordó la degradación de la política, la importancia de reformas legislativas y judiciales, y la necesidad de una democracia más participativa que acerque a los ciudadanos a la toma de decisiones.
—Bueno, estamos a 15 días de las elecciones en Corrientes, donde se eligen todos los cargos provinciales el 31 de agosto. Es por eso que nos visita en este sábado nublado y frío el dirigente justicialista Alejandro Karlen. Él es médico, vos lo conocés, y se ha sumado al Frente Vamos Corrientes. ¿Cómo estás, Ale? Buen día.
—Bien, buen día. Un placer saludarlos y compartir con ustedes esta mañana como siempre. La verdad que muy contento con lo que venimos haciendo y, fundamentalmente, recuperando en la militancia de los compañeros esta esperanza de formar parte de un frente que tiene posibilidades ciertas y firmes de concretar un triunfo contundente, ¿no?
—Siempre repetís algo: la mayoría del peronismo está en Vamos Corrientes.
—Así es, sin duda. Y se nota inclusive en los eventos. Creo que, a medida que pasan los días, más compañeros se van sumando porque sienten que en este espacio de Vamos Corrientes los compañeros estamos realmente trabajando muy bien, dándole respuesta a la sociedad y donde tenemos un proyecto político que, más allá de dónde venimos, lo más importante es hacia dónde vamos, ¿no? Y eso el gobernador, en su conducción de este frente, les está dando a los compañeros y a todos los otros partidos políticos también. Esa impronta creo que es muy importante en la militancia política. Como me decía ayer el compañero Dieringer, por ejemplo, de Chavarría: “Mirá, Alejandro, la verdad que estamos muy cómodos, estamos trabajando muy bien en lo de candidato a intendente de Chavarría. Mañana seguramente voy a estar con él un rato allá y le voy a llevar las boletas porque estamos trabajando también con ese tema. A partir de mañana vamos a empezar a repartir”. Y me decía: “Mirá, la verdad que estoy muy contento”. Él ya había trabajado anteriormente, pero ahora, en este ámbito donde hemos podido juntar muchos más compañeros, esa armonía, esa alegría, la verdad que a mí me enorgullece mucho porque me hace ver que no nos equivocamos en el paso que dimos, ¿no?,
—Alejandro. Indudablemente, Vamos Corrientes es la oferta electoral más grande y más importante que tiene Corrientes para el 31 de agosto. ¿Qué es lo que te sedujo para sumarte sin perder la identidad de peronista a este acuerdo que hiciste directamente con Gustavo Valdés? ¿Hay algunos puntos que quieras resaltar?
—Sí, fundamentalmente la actitud de Gustavo de buscar que el peronismo realmente coincida con lo que queremos para la provincia. A ver, nosotros somos un partido político que defiende la educación pública. En eso el gobierno de la provincia tiene una política muy fuerte, para que todos los jóvenes y la sociedad en general tengan una educación igualitaria y la oportunidad de acceder a ella. Se repartieron más de 100.000 computadoras. Los peronistas queremos siempre generar trabajo a partir de la industrialización. El movimiento industrial más grande de la Argentina se produjo con Perón. Entonces, se fabricaban autos, se fabricaban aviones, se desarrollaba la investigación nuclear. La industrialización de la Argentina vino con Perón y la industrialización de Corrientes, las industrias más importantes de Corrientes vinieron con el peronismo. Ese principio que él hoy ha tomado como prioridad, por encima de las cuestiones partidarias —porque sin duda la sociedad pide eso—, nos da a los peronistas un esquema donde nos sentimos contenidos. Sentimos que lo que estamos haciendo está bien. Por ejemplo, en el tema de la salud, que la salud pública sea universal para todos, lo que se hizo durante la pandemia, lo que se está haciendo hacia el futuro… Hoy ver ese Instituto de Oncología terminándose con un potencial tremendo, que desde Buenos Aires hasta Corrientes no haya otro lugar en la Argentina que se equipare siquiera a eso que estamos haciendo, nos marca una línea clara. La salud de la gente es una prioridad para el peronismo. El derecho a la salud, el derecho a tener trabajo. En ese camino creo que tenemos mucho por aportar. Por eso yo le decía el otro día al gobernador, incluso al candidato a gobernador también, que estos 8 años en los que me tocó representar a Corrientes ante el mundo, ante la Unión Europea, ante toda América Latina, creo que me van a servir para plasmar consensos internacionales y regionales en una realidad del próximo gobierno. Pero no solamente en el próximo año, porque hay cosas que Gustavo ya las tiene adelantadas.
“La sociedad nos acompañará masivamente y festejaremos el triunfo”
—Alejandro, como dije hace unos minutos, ustedes, los peronistas que se sumaron a Vamos Corrientes, no perdieron en ningún momento la identidad. No sucede, por ejemplo, como en Buenos Aires, que se tienen que desafiliar de un partido y afiliar a otro para integrar ese espacio político. En este caso no es así. En ese orden, ¿vos tenés alguna referencia peronista a nivel nacional?
—Una de las cosas que siempre fue un problema para mí, para algunos y seguramente para otros no, es que yo siempre fui peronista. Apoyé a Menem, a todos los presidentes, estuve con todos los presidentes, pero nunca quise pertenecer a nadie porque siempre me crié con Julio Romero militando desde Corrientes. Yo siempre sentí que cuando uno pertenece a un espacio nacional, el espacio nacional se termina entrometiendo en las decisiones que uno tiene. Lo primero es respetarnos. Si nos decimos compañeros, es la autonomía de cada uno de los lugares. Por eso hoy puedo convocar a los compañeros de cada una de las municipalidades. Mañana tengo que llevar a casi más de 50 municipios las boletas de Vamos Corrientes, y con la boleta que estamos trabajando, hay compañeros representando el espacio en diferentes candidaturas. Eso se logra cuando uno respeta la decisión de cada lugar y nos cuidamos. Siempre sentí que desde Buenos Aires, en la época de Menem, nos impusieron de Filipo; después, en la siguiente época, siempre nos imponían los candidatos. Luego vino el tema con los Kirchner, con Camau, etcétera. Siempre teníamos que esperar lo que decía Buenos Aires. A mí nunca me gustó. Hay una frase de Lula que escuché el otro día y me gustó mucho. Dice que su mamá le hizo el cuello corto para no agachar la cabeza nunca, para que nunca tenga que agachar la cabeza. A mí nunca me gustó agachar la cabeza ante Buenos Aires y he trabajado en eso. Sí creo que el peronismo nacional está en una crisis tremenda y de reorganización. Espero que también el peronismo de Corrientes, después de esta elección, nos sentemos todos y podamos reconformar, reconstituir y reconstruir el peronismo para la provincia, y que en la próxima elección dentro de dos años el peronismo esté incluido como partido político también dentro de Vamos Corrientes. Ese es mi objetivo fundamental.
—Te adelantaste a la pregunta. Justamente te iba a decir lo siguiente: si era un acuerdo electoral el que cerraste con Valdés o es a futuro una continuidad.
—No, no, no. Si hubiese sido electoral hubiese pedido un cargo y yo no lo pedía. La estrategia y el pensamiento mío y de mi grupo en esta etapa era posicionar a los compañeros en el interior de la provincia, para quedar con una base sólida en los municipios. Hemos logrado en más de 50 municipios hablar con candidatos y construir desde la próxima etapa, reconstruir el peronismo y que formalmente se incorpore a Vamos Corrientes. Hacer una sociedad a largo plazo le da credibilidad a lo que estamos proponiendo, porque el problema de la Argentina, fundamentalmente, no es económico, es político. La economía se soluciona muy fácil. O sea, yo tuve la oportunidad. Fui presidente de la comisión de asuntos económicos del Parlasur, representé a Argentina ante la Unión Europea, la negociación Unión Europea-Mercosur, he conocido mucho los países más importantes del planeta, me he relacionado con los líderes, he estado con el rey de España y con todos los presidentes de Europa, conversando y dialogando con las empresas más importantes. El problema de las empresas para venir a Argentina, por ejemplo para invertir en energía, etcétera, es la inestabilidad política, la falta de seriedad que tenemos y la imposibilidad de ser competitivos para la inversión.
—No hay confianza.
—Entonces, al perder competitividad para la inversión, no somos un país serio. ¿Qué le está dando hoy Gustavo Valdés a la provincia de Corrientes? Un frente político que tiene peronistas, radicales, liberales, autonomistas, del PANU y de todos los otros partidos. Otros partidos son desglosamientos de esas bases, estructuradas en Corrientes sociológicamente e históricamente. Creo que le está dando al próximo gobierno de Juan Pablo Valdés un equipo político donde todos los partidos trabajan juntos, no solamente para Corrientes, sino también para proyectarse a la nación. Ese modelo de construcción que Gustavo Valdés va a proyectar a la nación en los próximos dos años será fundamental y muy fuerte en la política nacional.
“Vamos Corrientes es fantástico, con muy buenos candidatos”
—¿Cómo ves hoy el gobierno de Javier Milei?
—Muy mal. Peor de lo que se preveía. La gente se dio cuenta de que es una fantochada, una chantada, una sinvergüencería total. Lamentablemente para la sociedad está sufriendo muchísimo. El camino que tenemos por recorrer para reconstruir la política va a ser bastante duro con lo que nos va a dejar este gobierno. Porque sin duda, hoy no hay ninguna medida que haya favorecido, por ejemplo, generar trabajo o industrialización. Al contrario, se están cerrando industrias porque abrió la importación para vender cualquier cosa. Hizo acuerdos poco serios y proyectos de inversión poco confiables. Cuando gana un fondo de inversión, deja afuera los proyectos locales. Esto demuestra que no somos competitivos y que Argentina no es percibida como un país serio. Además, este gobierno es cobarde porque se aprovecha de los más vulnerables, atacando a jubilados y discapacitados. La situación de las pymes y de la sociedad en general es crítica. La Argentina necesita que la política recupere un modelo serio como el que estamos haciendo en Corrientes, para poder organizar la sociedad y la economía de manera responsable. No cualquiera puede hacer política. La política requiere preparación, trayectoria y conducta. El problema en Argentina es que la política se degradó, entraron personas sin preparación y eso afectó todo el sistema político. Esto no pasa solo en Argentina, sino en otros países también, pero aquí se siente con mayor intensidad. El ejemplo de Corrientes es que se puede trabajar junto, se puede tener una provincia seria. Ayer, el gobernador de Mendoza participó de un acto muy emotivo y destacó la labor de nuestro gobernador, Gustavo Valdés. Eso demuestra que nuestro espacio político tiene liderazgo y seriedad, y me enorgullece como correntino y como parte de este nuevo espacio.
“No hemos perdido nuestra identidad peronista dentro del frente”
—Fíjate que se están cerrando las listas de candidatos a nivel nacional y están buscando figuras fuera de la política, como Virginia Gallardo, que es correntina y viene del espectáculo. Eso genera confusión en el electorado. Hay que educar a los jóvenes en civismo, porque están siendo seducidos por la imagen y no por el contenido de los candidatos.
—Hoy lo están sufriendo en carne propia. Los jóvenes que creían que la pensión o el subsidio educativo sería en dólares se dieron cuenta de que ni siquiera alcanza para transporte o comida. La sociedad debe prepararse para votar y participar en política, porque la política es el instrumento para organizar la sociedad. Si destruyen el Estado, destruyen la sociedad. Los europeos siempre dicen que la degradación de la política empezó con la Chicholina.
—Claro, actriz porno, ¿no?
—Exactamente. Ahí empezó una campaña que luego se volvió global, y la gente estúpidamente fue comprando esa lógica. Lamentablemente, eso llegó al máximo nivel en Argentina.
—Así es. Estamos hablando de la década del 80. Alejandro, ¿vos pensás que hace falta una reforma electoral tanto a nivel provincial como nacional?
—Sí, yo creo que hay que reformular, por lo menos reformar el Congreso. El Congreso no puede tener un diputado que presente un proyecto, se ignore por el oficialismo y se trate recién a los dos años, según le interese al gobierno. Tiene que ser más dinámico. Yo representé seis años ante la Unión Europea, en el Parlamento Europeo, y ellos tienen un sistema muy interesante y funcional. Son 18 países los que integran ese parlamento y sus decisiones se refrendan en los países de origen. Eso es para imitar: los congresos deben modernizarse y acercarse más a la sociedad. Hoy, el poder legislativo está desarmado. Tener un legislador nacional no sirve para nada porque no maneja absolutamente nada. Su proyecto no llega a ningún lado, salvo que sea aprobado por el presidente. Es una escribanía, no un poder legislativo funcional. Además, el Congreso ya violó la ley de presupuesto de la nación y nadie dice nada. No se reúne, no hay sanción para el Ejecutivo. Cuando un poder falla, todo se deteriora. También el sistema judicial requiere reformas. La Argentina tendría que mirar modelos internacionales que funcionan mejor. Yo soy partidario de incrementar la democracia directa con la gente, pasando de una democracia electiva a una participativa. Por ejemplo, en el Parlamento Europeo, la sociedad civil tiene espacios para presentar temas a los legisladores. Hoy hay una desintegración entre política y ciudadanía; todo se maneja por eslóganes y discursos vacíos.
—Un minutito nos queda. Nos metemos rapidito en el túnel del tiempo: avanzamos al 31 de agosto, son las 10 de la noche. ¿Qué dicen las urnas?
—Creo que las urnas van a reflejar el trabajo que está haciendo el frente que estamos conformando. Vamos Corrientes es fantástico, con muy buenos candidatos. Juan Pablo Valdés me sorprendió gratamente; está consustanciado con lo que quiere la mayoría de la sociedad de Corrientes. Tengo esperanza de que la sociedad nos acompañe masivamente y festejaremos el triunfo sin dudas. En primera vuelta, sin ninguna duda, no veo otro contrincante que pueda acercarse siquiera. Lo veo trabajando seriamente, pero con poca seriedad y mucha agresividad.
—Nosotros, los médicos, cuando llega un paciente anotamos primero si está ubicado en tiempo y espacio. Veo que muchos están desubicados. Nuestro frente electoral tiene una base muy fuerte en la provincia, en los intendentes. En la capital, un gran candidato como Polich dará un impulso operativo y moderno. Es un hombre muy activo, con ganas de trabajar, con trayectoria en política. Así que un hombre formado. Esta fórmula que llevamos es muy buena. En la municipalidad, Ariel le da un impulso cultural a Corrientes, que tiene una movida cultural muy fuerte. Además, con un candidato a senador y a diputado como Tassano y Gustavo Valdés, nuestra fórmula es realmente muy interesante.
—Alejandro Karlen, gracias por visitarnos.
—No, por favor, y gracias a usted.
