Miles de personas volvieron a colmar el Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola durante la octava velada de la 35° Fiesta Nacional del Chamamé, consolidando una vez más al evento como una de las principales expresiones culturales de la provincia.

La masiva concurrencia registrada durante la noche del viernes reflejó el sostenido interés del público por una celebración que articula música, identidad y memoria colectiva, y que se ha convertido en un punto de referencia dentro del calendario cultural del nordeste argentino.

En ese contexto, el intendente de la ciudad de Corrientes, Claudio Polich, destacó la magnitud del evento y su relevancia para la vida cultural local. “Estamos con un gran marco de público en una de las fiestas más importantes que tiene Corrientes”, señaló durante su recorrido por el predio.

Durante la velada, el jefe comunal mantuvo contacto directo con vecinos, emprendedores y representantes de medios de comunicación, lo que le permitió observar de primera mano el desarrollo de la fiesta y el impacto que genera en distintos sectores.

En ese marco, subrayó el valor simbólico y social del festival como parte constitutiva de la identidad correntina y como un espacio de encuentro que trasciende lo estrictamente musical.

IMPACTO CULTURAL Y ECONÓMICO DEL EVENTO

Polich remarcó que la Fiesta Nacional del Chamamé forma parte central de la agenda cultural y turística tanto de la ciudad como de la provincia, y señaló que su realización fortalece el posicionamiento de Corrientes como destino cultural.

El evento no solo convoca a públicos diversos, sino que también proyecta una imagen de la Capital asociada a la tradición, la hospitalidad y la producción artística local.

En esa línea, el intendente puso énfasis en el impacto económico que genera la fiesta, particularmente en términos de empleo y actividad comercial. “Como ciudad anfitriona nos sentimos muy contentos de poder colaborar, también porque siempre es una fuente de empleo para la ciudad. Hay muchos emprendedores y artesanos para que los visitantes lleven sus recuerdos creados por artistas locales”, expresó, destacando el rol de los sectores productivos vinculados a la economía cultural.

El movimiento generado por la Fiesta del Chamamé alcanza a emprendedores, artesanos, trabajadores del sector turístico y gastronómico, y a numerosos servicios asociados a la organización del evento.

TURISMO, EXPERIENCIAS Y VALORACIÓN DE LA CIUDAD

La proyección turística del evento se refleja también en la presencia de visitantes de distintas provincias y países vecinos. Un turista proveniente de Paraguay expresó su satisfacción por participar nuevamente de la celebración y valoró la calidad de la propuesta artística. “Todos los años venimos, es de los eventos más grandes que vimos”, afirmó, en referencia a la magnitud de la Fiesta Nacional del Chamamé y a su crecimiento sostenido.

El visitante destacó además los atractivos urbanos y naturales de la ciudad, y manifestó su interés en prolongar su estadía. “Nos encanta Corrientes, la playa, la costanera, el Chamamé. Queremos quedarnos más días”, señaló, poniendo en evidencia el impacto positivo del evento en la permanencia turística y en el consumo de servicios locales.

Asimismo, reconoció la gestión municipal en aspectos vinculados a la limpieza del predio y la implementación de contenedores para la recolección diferenciada de residuos.

Desde el sector emprendedor, Melisa, trabajadora correntina, coincidió en resaltar la alta concurrencia de público y las oportunidades que genera la fiesta para los productores locales. “Cada evento en la ciudad es una oportunidad para mostrar lo que hacemos. Hay una gran variedad de artesanos y artistas locales”, sostuvo, remarcando el valor de estos espacios como plataformas de visibilización y crecimiento para la economía creativa de la ciudad.