Las condiciones meteorológicas adversas registradas en el medio oeste superior de Estados Unidos provocaron una disrupción significativa en el sistema aeronáutico nacional, con un elevado número de cancelaciones y retrasos en los principales aeropuertos.

La alerta por tormenta invernal emitida para la zona de Chicago generó un impacto directo en las operaciones aéreas, especialmente en los aeropuertos O’Hare y Midway, que concentraron la mayor parte de las afectaciones reportadas durante la jornada.

Según el sitio de rastreo FlightAware, cerca de 1.800 vuelos fueron cancelados este sábado en todo el país, mientras que 6.645 experimentaron retrasos hasta la noche.

El Aeropuerto Internacional O’Hare de Chicago fue el más afectado, con más de 584 vuelos suspendidos en sus salidas y 585 cancelaciones adicionales correspondientes a aeronaves que debían arribar a esa terminal.

La Administración Federal de Aviación informó que los vuelos con destino a O’Hare registraron un retraso promedio de cinco horas debido a la acumulación de nieve y la formación de hielo sobre la infraestructura aeronáutica.

El Aeropuerto Internacional Chicago Midway también presentó interrupciones relevantes, con una cancelación total de 246 vuelos. En conjunto, cerca de 900 operaciones que partían o arribaban a ambos aeropuertos registraron retrasos hasta el cierre de la jornada del sábado.

CONDICIONES METEOROLÓGICAS Y RESPUESTA OPERATIVA

El Servicio Meteorológico Nacional alertó que dos tormentas invernales afectaron desde el viernes al norte del país, con previsiones de nevadas por efecto lacustre en la región de los Grandes Lagos y una “tormenta invernal mayor” sobre las llanuras del norte.

De acuerdo con el organismo, estas condiciones generarían “una amplia y fuerte caída de nieve y arriesgadas condiciones de viaje”, impactando de manera directa en el transporte aéreo y terrestre del medio oeste.

En el área de Chicago, se estimaron acumulaciones de nieve de entre 15 y 25 centímetros, lo que complicó las maniobras aeroportuarias y obligó a reforzar las tareas de limpieza en pistas y accesos.

Las autoridades locales también intensificaron los trabajos de despeje en rutas y autopistas tanto en el Medio Oeste como en sectores de la Costa Este, ante la posibilidad de condiciones de desplazamiento peligrosas para miles de personas que regresaban a sus hogares luego de la festividad nacional.

El incremento de vuelos previsto para el fin de semana —marcado por un récord de tráfico aéreo para la fecha— amplificó las dificultades operativas, al combinarse con la limitada capacidad de respuesta frente a tormentas prolongadas.

Los aeropuertos afectados coordinaron operativos de remoción de nieve y aplicación de agentes descongelantes, además de la reorganización de itinerarios para mitigar la acumulación de pasajeros en las terminales.