El abogado, profesor de la Universidad Nacional del Nordeste e historiador Luis Alegre, entrevistado en Historias para Contar, con la conducción de Jacinto Méndez Capurro y la producción de InfoDuarte servicios de comunicación, por LT7 AM 900 e Infodradio 106.3 FM, analizó el origen histórico y político del Himno Nacional Argentino en el marco de la conmemoración del Día del Himno, destacando que la composición debe interpretarse dentro del contexto ideológico y político de comienzos del siglo XIX.

El especialista explicó que muchas de las discusiones actuales sobre determinadas palabras o expresiones de la letra original no modifican el sentido profundo de la obra, ya que el himno fue concebido como una manifestación política y cultural de la emancipación sudamericana frente al dominio español.

En ese sentido, Alegre se refirió a la polémica historiográfica vinculada a una de las expresiones de la versión original del himno, específicamente el verso “Ya su trono dignísimo abrieron”, cuya redacción ha sido cuestionada por algunos investigadores que consideran más apropiada la palabra “alzaron”. Sobre ese debate, sostuvo: “La verdad que de esa discusión historiográfica, no. Lo que sí me parece es que, entre ‘abrieron’ y ‘alzaron’, bueno, puede ser una cuestión, pero no hace a la cuestión de fondo”. A partir de esa apreciación, remarcó que el eje central debe situarse en el significado político e ideológico del texto y no exclusivamente en cuestiones semánticas o filológicas.

El historiador explicó además que el concepto de monarquía presente en la letra original del Himno Nacional respondía a una corriente política concreta de la época independentista. “En ese momento la monarquía era una forma de gobierno que se impulsaba para lo que era la Patria Grande”, señaló. En esa línea, recordó que Manuel Belgrano propuso en el Congreso de 1816 la instauración de “una monarquía temperada por una Constitución” y que incluso impulsó la posibilidad de designar como monarca a un descendiente incaico de Túpac Amaru. Según Alegre, esa referencia también aparece reflejada en la letra original del himno cuando menciona: “Del inca se conmueven las tumbas”.

LA VERSIÓN ORIGINAL Y SU VALOR HISTÓRICO

Durante la entrevista, Alegre presentó una versión completa y original del Himno Nacional Argentino y destacó el valor histórico y musical de esa composición integral, actualmente poco difundida. “Esta es la versión completa. Esto es gratísimo, es la versión original”, expresó, antes de remarcar que el himno incorpora elementos musicales vinculados con los primeros triunfos patrios y referencias culturales regionales propias del proceso independentista sudamericano.

El profesor subrayó particularmente algunos pasajes de la obra que evocan campañas militares y escenarios decisivos de la emancipación. Mencionó las referencias a “Ambas Piedras, Salta, Tucumán, Suipacha” y señaló que la composición describe a la Argentina como un bastión de resistencia frente al avance realista tras la restauración de Fernando VII en España. Según explicó, la canción patriótica exalta “los primeros fastos de las armas patrias” y construye una narrativa épica vinculada con la consolidación política de las Provincias Unidas del Río de la Plata.

Alegre también aportó detalles históricos sobre la creación formal del himno. Indicó que la soberana Asamblea del Año XIII convocó a un concurso para elegir la “canción patria o marcha patriótica” y precisó que el autor de la letra, Vicente López y Planes, recibió “doscientos pesos” por la composición. Además, explicó que otro de los participantes retiró su proyecto luego de escuchar la obra vencedora. Sobre López y Planes, destacó que tenía apenas 29 años al momento de escribir el himno y recordó posteriormente su trayectoria política como ministro, gobernador de Buenos Aires y presidente de la Nación tras la renuncia de Bernardino Rivadavia en 1827.

LOS PROTAGONISTAS Y LA PROYECCIÓN INTERNACIONAL

En otro tramo de la entrevista, Alegre se refirió al compositor de la música, Blas Parera, de origen catalán, quien había llegado al Río de la Plata para enseñar música antes del proceso revolucionario. Según relató, Parera regresó posteriormente a España, aunque su composición alcanzó una amplia circulación internacional durante las primeras décadas independentistas sudamericanas.

El historiador señaló además que el Himno Nacional Argentino tuvo presencia en distintos territorios de América y fuera de ella. “El himno fue la canción oficial de Chile en su momento, se cantó en Ecuador y hasta en las Polinesias por los corsarios argentinos de Brown”, afirmó. También recordó que la primera grabación de la obra se realizó en Estados Unidos mediante un disco de pasta interpretado por un cantante italiano de circo, mientras que la primera película vinculada al himno fue una producción muda inspirada en el cuadro de Pedro Subercaseaux sobre la histórica interpretación en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson.

Hacia el cierre de la entrevista, Alegre destacó la permanencia cultural y simbólica del himno en distintas lenguas y tradiciones regionales, al mencionar la existencia de versiones en guaraní y quichua.

Versión original

Sean eternos los laureles que supimos conseguir: Coronados de gloria vivamos O juremos con gloria morir. Oid ¡mortales! el grito sagrado: ¡Libertad, libertad, libertad! Oid el ruido de rotas cadenas: Ved en trono a la noble Igualdad. Se levanta a la faz de la tierra Una nueva y gloriosa Nación: Coronada su sien de laureles Y a su planta rendido un León.
(Coro) De los nuevos campeones los rostros Marte mismo parece animar; La grandeza se anida en sus pechos, A su marcha todo hacen temblar. Se conmueven del Inca las tumbas Y en sus huesos revive el ardor, Lo que ve renovando a sus hijos De la Patria el antiguo esplendor.
(Coro) Pero sierras y muros se sienten Retumbar con horrible fragor: Todo el país se conturba con gritos de venganza, de guerra y furor. En los fieros tiranos la envidia Escupió su pestífera hiel Su estandarte sangriento levantan Provocando a la lid más cruel.
(Coro) ¿No los veis sobre Méjico y Quito Arrojarse con saña tenaz? ¿Y cual lloran bañados en sangre Potosí, Cochabamba y la Paz? ¿No los veis sobre el triste Caracas Luto y llanto y muerte esparcir? ¿No los veis devorando cual fieras todo pueblo que logran rendir?
(Coro) A vosotros se atreve ¡Argentinos! El orgullo del vil invasor, Vuestros campos ya pisa contando Tantas glorias hollar vencedor. Mas los bravos que unidos juraron Su feliz libertad sostener. A esos tigres sedientos de sangre Fuertes pechos sabrán oponer.
(Coro) El valiente argentino a las armas Corre ardiendo con brío y valor, El clarín de la guerra cual trueno En los campos del Sud resonó; Buenos Aires se pone a la frente De los pueblos de la ínclita Unión, Y con brazos robustos desgarran Al ibérico altivo León.
(Coro) San José, San Lorenzo, Suipacha, Ambas Piedras, Salta y Tucumán, La Colonia y las mismas murallas Del tirano en la Banda Oriental; Son letreros eternos que dicen: “Aquí el brazo argentino triunfó.” “Aquí el fiero opresor de la patria Su cerviz orgullosa dobló.”
(Coro) La victoria al guerrero argentino Con sus alas brillantes cubrió, Y azorado a su vista el tirano Con infamia a la fuga se dio; Sus banderas, sus armas se rinden Por trofeos a la Libertad. Y sobre alas de gloria alza el pueblo Trono digno a su gran majestad.
(Coro) Desde un polo hasta el otro resuena De la fama el sonoro clarín. Y de América el nombre enseñado, Les repite ¡mortales! Oíd: ¡Ya su trono dignísimo abrieron las Provincias Unidas del Sud! Y los libres del mundo responden: ¡Al Gran Pueblo Argentino, Salud!